Política
16 de Octubre de 2024Constanza Schonhaut (FA), candidata por Las Condes: “Marcela Cubillos no tiene mayores oportunidades, sus chances se diluyeron considerablemente”
La candidata a alcaldesa por parte del pacto oficialista señala que en Las Condes existe un "entramado interno que es necesario sacudir. Ese entramado es la derecha: los equipos de Chile Vamos, de republicanos".
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“Esta campaña cuenta con el apoyo de todo el progresismo”. Eso responde Constanza Schonhaut, candidata del oficialismo a la alcaldía de Las Condes, al ser consultada sobre la adhesión que integrantes del Partido Liberal y el Radical dirigieron hacia Catalina San Martín, candidata independiente al mismo cargo de Schonhaut, pero con apoyos del Partido Demócratas y Amarillos.
Y es que tras la revelación del sueldo que recibió Marcela Cubillos, también candidata a alcaldesa con respaldo de Chile Vamos y el Partido Republicano —y quien figuraba como la favorita en sondeos—, en la Universidad San Sebastián, las posibilidades electorales en Las Condes se han abierto, dando espacio a los nombres de Schonhaut y, también, el de San Martín.
En todo caso, para la exintegrante de la Convención Constitucional, tanto Cubillos como San Martín representan una administración de derecha. Ello, dice, es de lo que se tiene que sacudir la comuna.
—El perfil que tiene Las Condes habla de una preferencia por la derecha. ¿Cómo ve su candidatura ad portas de la elección?
—Es importante romper con la caricatura de que Las Condes es una comuna homogénea, que no tiene ningún problema y que sólo viven personas sin problemas económicos. Las Condes tiene diversas realidades. Hay clase media, hay sectores populares. Hay adultos mayores que dependen de una caja de mercadería. Hay familias que si algún integrante familiar se queda sin trabajo, su economía del hogar tiembla. Hay muchos estudiantes que estudian en colegios públicos… Esa realidad es necesaria visibilizarla.
En ese sentido, el potencial de una candidatura como la que yo represento es la oportunidad de avanzar en desafíos que siempre ha tenido a lo largo de su historia Las Condes, como la integración, la ampliación de derechos o una mejor gestión y la lucha contra la corrupción. Además, ya son 32 años del mismo sector político administrando la comuna. En cualquier institución, sea pública o privada, después de 32 años de la misma gente, en general se tiende a achancharse, a dejar de tener ideas creativas. A mal utilizar los recursos públicos. La alternativa de verdad de cambios en la comuna es la que representa el progresismo en una candidatura de unidad.
—En 2021 usted compitió con Cubillos. Pese a ser tercera mayoría en el distrito 11, ella la cuadriplicó en votos. ¿Tiene en consideración ese antecedente?
—El escenario 2021 y el escenario 2024 en Las Condes es bien distinto. Entremedio pasó la administración de Daniela Peñaloza, que es muy criticada por los vecinos y vecinas. Ha recortado muchos programas para los adultos mayores. No se ha podido avanzar en la construcción del Cesfam a propósito del posible caso de corrupción que le acompaña. Marcela Cubillos representa la candidatura de continuidad de esa administración. Ese escenario es muy distinto a 2021, donde la tendencia en la comuna seguía siendo la misma en términos de adhesión a un determinado sector.
Además, Marcela Cubillos durante este periodo, a propósito de los 17 millones, no tiene mayores oportunidades. Sus oportunidades se diluyeron considerablemente. Cuando uno sale a la calle, lo que la gente quiere es un cambio. Un cambio es poder dejar atrás a la derecha en la administración y darse la oportunidad a un camino progresista con un nuevo equipo, una nueva manera de gestión. De traer experiencias exitosas, como la de Maipú con Tomás Vodanovic.
—Mencionó el asunto de Cubillos favorece a su candidatura. También otros proponen que dicha situación beneficia a Catalina San Martín. Ante un escenario así ¿le haría menos ruido que resultase electa San Martín antes que Cubillos?
—Un municipio no se hace sola, se hace con equipo. Catalina San Martín hace unos años era militante de Chile Vamos. Hoy entre sus apoyos está el de Gonzalo de la Carrera. Y cuando ella se autodenomina una candidata de derecha, es una administración de derecha. Y, por lo tanto, va a gobernar con la derecha. Lo que necesitamos para poner término a la red interna de corrupción y de mal uso de recursos que existe es un cambio sustantivo. Creo que eso ella tampoco lo representa.
En el municipio de Las Condes hay 32 años de administración de los distintos sectores de derecha unidos. Lo que hemos visto en los últimos años es que hay casos amplios y onerosos de pagos de horas extras injustificadas, de sobreprecio en la compra de inmuebles, de falta de auditorías y de control de las corporaciones asociadas al municipio, de contratos muy caros a personas que hacen copy-paste de Wikipedia. O sea, estamos hablando algo muy amplio. Lo que es legítimo pensar es que aquí hay un entramado interno que es necesario sacudir. Ese entramado es la derecha: los equipos de Chile Vamos, de republicanos.
—¿Qué le parece la idea de que usted podría ceder en su candidatura para favorecer la votación de Catalina San Martín y que ella dispute con Cubillos?
—Eso nunca lo he escuchado y no va a ser así.
—¿Cómo cree que le irá al Frente Amplio?
—El Frente Amplio se ha destacado por tener una administración bastante exitosa. Y en la mayoría de esos casos, a hacerse cargos de casos de corrupción que venían de las administraciones anteriores, como en el caso de Maipú. Además, la posibilidad de políticas concretas como nuevos Cesfam, la recuperación de espacios públicos…. Sobre todo el trabajo en terreno con los vecinos. Esas experiencias en Maipú, Ñuñoa, San Miguel, Viña del Mar, son ejemplos muy concretos de que el Frente Amplio tiene una política para los gobiernos locales, que es capaz de hacer las cosas bien sin desviar fondos públicos para ningún lado.
—¿Qué sería tener éxito para el Frente Amplio en estas municipales?
—Mantener lo que tenemos y crecer más allá.
—¿Un escenario distinto sería un fracaso?
—Para evaluar triunfos y fracasos hay que evaluar el mapa completo. En términos de expectativas, mantener lo que tenemos, y crecer, es lo evidente.
—¿Está confiado el Frente Amplio con sus nombres?
—Cuando se trata de elecciones, nunca nadie está confiado. Tiene que trabajar hasta el último día de campaña conversando con el último ciudadano de su comuna para poder hacer el mejor trabajo y tener el mejor resultado.

Schonhaut y procesos constituyentes: “Quizás es otro el camino para resolver los problemas que tenemos en Chile”
—Este viernes se cumplen 5 años desde el estallido. A partir de allí han ocurrido un sinfín de eventos políticos que nos han llevado hasta donde estamos hoy. ¿Qué cambios ve desde esa fecha hasta ahora?
—Han pasado muchas cosas desde el 2019. Pero, pienso que todavía una deuda que tenemos como sociedad es poder entender bien cuál ha sido todo el proceso que hemos vivido desde el hito del estallido, pero que tiene procesos políticos previos, y los procesos constituyentes posteriores, cuyas propuestas fueron rechazadas por la ciudadanía. La dificultad de eso que fue ese el camino que la política le entregó a la ciudadanía para poder dar respuestas a las demandas que se expresaron en los últimos años. La pregunta es: ¿cuál es la propuesta y cuál es la salida que le estamos dando a la ciudadanía para responder esas demandas?
—¿Le dice algo que a partir del estallido hasta hoy exista una señal de menos respaldo a lo que fue el estallido?
—Más allá de los eventos concretos, lo que tenemos que ver qué es lo que está detrás. Porque esa causa sigue vigente. Más allá de la adhesión o no de lo que fue el estallido, a lo que fue el primer proceso o el segundo, concentrémonos en lo que hay que hacer para adelante.
—¿Nota una evolución desde entonces?
—Por supuesto que hemos avanzado. Pero, todavía nos queda por seguir avanzando. En este Gobierno se ha logrado el Copago cero, el sistema nacional de apoyos y cuidados, en el pago efectivo de pensiones de alimentos. Han habido avances concretos. Heredamos una crisis económica que se ha logrado estabilizar. Hemos aumentado el presupuesto en materia de seguridad y para las policías. Todo esos son avances, aunque siguen habiendo desafíos. Uno de ellos que hoy está en discusión son las pensiones. Cuando uno toca las puertas en Las Condes de adultos mayores, lo primero que te dicen es soledad, abandono y precariedad. Con fachadas muchas veces muy bonitas, pero que también se vive esa pobreza escondida en Las Condes, y que está muy arraigado a políticas que tienen que resolverse.
—¿Avizora que la discusión constitucional volverá en el corto plazo? Al menos al terminar este mandato, que descartó continuar con uno durante su gestión.
—Diría que el proceso constituyente más que un fin en sí mismo, es un medio para buscar soluciones. La discusión sobre un nuevo proceso constituyente se podría abrir o no dependiendo del trabajo que el día de hoy se haga desde el Gobierno, desde el Parlamento y los gobiernos locales. Quizás es otro el camino para resolver los problemas que tenemos en Chile. Para eso hay que estar abierto a discutirlo, pero siempre entender que es un medio y no un fin en sí mismo.
—Entonces ¿la propuesta de cambiar la Constitución deja de ser una prioridad?
—Dije que es un medio. La crítica a la Constitución actual es que con todos los cerrojos con los que venía hacía imposible hacer avanzar en las soluciones que estaba exigiendo la gente. Esa es la premisa.

—Entonces ¿sigue estando ahí la discusión?
—La Constitución ha sufrido ha sufrido bastantes cambios a lo largo de este proceso. Hay que ver si nos abre oportunidades o si nos pone trabas. En base a eso definir cuáles son las prioridades.
—Si una encuesta le preguntara a usted qué opina respecto al estallido social, ¿qué respondería?
—No hay respuestas simples para esto. El estallido social fue una expresión amplia de la ciudadanía en la que se demostró que como sociedad teníamos muchos pendientes a los que no se estaba llegando a tiempo con soluciones. Es también la expresión de un descontento generalizado contra la institucionalidad, contra la política, contra los partidos de manera transversal. Eso fue un llamado de atención. A mí lo que me parece valioso de mirar nuestra historia es no olvidar cuáles son las causas de las crisis, no olvidar que muchas de esas causas siguen vigentes, y por lo tanto hacernos cargo con la urgencia que eso requiere.
Así hay que mirar la historia, no tratando de decir que fue solo violencia, que fue luz, fue de todo. Pero, para hacer política, para hacernos cargo, tenemos que mirar las causas. Eso es lo que me interesa mirar.
Discusión presidencial abierta: “Nosotros tenemos buenos nombres”
—Este fin de semana dio puntapié a la carrera presidencial dentro del oficialismo. ¿Está presente la presidencial en el Frente Amplio?
—Está presente la presidencial en todos los partidos, por supuesto.
—Pero es una discusión que se han abstenido de reconocer.
—El Frente Amplio está organizando sus discusiones. Venimos de un proceso de fusión que terminó hace poco. Estamos disputando muchas alcaldías y estamos volcados a eso. Probablemente vamos a tener post elecciones un congreso político interno para definir las líneas del próximo año. Hoy estamos en el Gobierno y, por cierto, el proyecto que estamos representando tenemos intenciones de proyectarlo en un marco de unidad de manera exitosa. El contenido de ese proyecto, la capacidad de convocar a mayorías, de construir unidad, son y van a ser desafíos que tiene el Frente Amplio en este periodo.
—Está la intención de que la sucesión del Presidente Boric quede en manos del Frente Amplio.
—Tenemos que proyectar el marco de unidad que tenemos hoy, porque el Gobierno del Presidente Boric es un Gobierno de la alianza de gobierno. Yo espero que esa alianza pueda proyectarse el próximo año.
—¿El Frente Amplio dispondrá un nombre para disputar, por ejemplo, a Vlado Mirosevic como el candidato del sector?
—En la medida de que el Frente Amplio es un proyecto en sí mismo, por supuesto que vamos a querer tener una voz que represente ese proyecto más allá de quien finalmente termine siendo el candidato de unidad. Por supuesto que nosotros tenemos buenos nombres que nos gustaría que pudiesen representar ese proyecto.
—¿Cuáles son esos buenos nombres?
Podría hacer una gran lista, pero están los nombres bastantes puestos y evidentes en el espacio público. Prefiero guardarme esa conversación más específica para los espacios de conversación militante.
—¿Está hablando de Tomás Vodanovic y de Gonzalo Winter, que son los que más suenan en esa discusión?
—Entre otros.



