Ciudad
12 de Diciembre de 2024“Me salvó la vida”: La historia de la mujer que fue rescatada de un incendio en su casa por un desconocido y que inició una campaña para encontrarlo
Andrea Gutiérrez entró en desesperación cuando vio cómo se quemaba su casa en Temuco. Mientras veía cómo el fuego se expandía, recibió la ayuda de un joven desconocido y su amigo, que estaban en el sector. "Fueron los primeros que llegaron y nos ayudaron mucho. Sentí que le debía la vida a ese cabro", relata. De él no supo más. Al volver del shock post incendio no lo logró encontrar, y nadie del sector lo reconoció. Por lo mismo, inició una búsqueda para localizarlo.
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Andrea Gutierrez (24) estaba tranquilamente en su pieza en la tarde del martes. Sonó el timbre inesperadamente, lo que la obligó a atender a su papá que llegó de visita. Pasado unos minutos percibieron que desde la ventana de Andrea, en su casa ubicada cerca de la zona de Cajón, en Temuco, salía humo sin parar, y se convirtió en un incendio.
En pocos minutos la situación empeoró.
“En menos de 5 minutos desde que le abrí la puerta, vimos que salía humo desde mi ventana. Y pensamos que se habría incendiado algún papel o algo así, así que él subió la escalera a ver la pieza y la puerta ya estaba caliente”, cuenta Andrea.
Sobre el incendio, asegura que “fue algo muy rápido. Bajamos, cortamos la luz, se subió el techo, empezó a tratar de mojar el techo. Empezó a salir al patio a buscar la fuente grande de agua del perro. Y en eso aparece un cabro chico, que yo la verdad creo que debe tener unos 18 años. Y me pregunta, oye, ‘¿necesitai ayuda?’ Y yo le dije ‘weón, se está quemando mi casa, ayúdame‘”.
Andrea afirma que su respuesta se debió al estado de shock en el que se encontraba por el incendio. En ese momento, afirma, perdió la noción de lo que pasaba. El personaje que apareció era un joven que estaba acompañado de su polola y dos amigos. Fueron los primeros en reaccionar al momento. De él solo recuerda que llevaba un casco verde.
Con la emoción del momento, y ya cuando los bomberos lograron controlar la situación, Andrea se alejó del lugar. Se fue a la plaza a encontrar paz, como dice ella, y en un minuto entró en razón. Cuando volvió para agradecer a quienes la habían ayudado, ya no estaban. Al día siguiente inició una búsqueda para encontrar a quien consideró su salvador.

“Yo sentí que le debía la vida a ese cabro”
La participación de los jóvenes fue crucial, relata Andrea. Sin la presencia del joven de casco verde, hubiese actuado más impulsivamente.
Por esto, cuenta que “seguía con un paño tratando de subir. Este chico me ayudaba hasta que en una me agarró y me dijo que ya no se podía seguir subiendo al segundo piso. Y yo iba a seguir subiendo, no lo pesqué mucho. Así que que se interpuso”.
Este acto convenció a Andrea de quedarse en el lugar y no seguir insistiendo.
“Este chico me empezó a abrazar, a dar agua. Trató de quedarse conmigo harto tiempo porque estaba llena de moretones, no me di cuenta. Y en la emoción, te juro que no le vi la cara. Solo reaccioné vi su casco de bici que era color flor. Un amigo de él, que se fue con mi papá a ayudar a apagar el fuego, trató de meterse a la pieza y se quemó el brazo. Fueron los primeros que llegaron y nos ayudaron mucho. Yo sentí que le debía la vida a ese cabro. Y el que se quemó, mi papá le debe la vida probablemente“, relata Andrea.
Intentó agradecerles, pero los perdió de vista y no los vieron más después del incendio. Nadie del lugar los reconoció tampoco, porque no eran de la zona.
“Estaba tan perturbada de tanta gente que no lo pensé y me fui del lugar. En un minuto volví y me acordé de él y no lo vimos. Nadie sabía quién era, ni siquiera vivía cerca”, sostiene sobre este misterioso salvador.
La búsqueda del hombre desconocido
A través de su cuenta de TikTok, Andrea salió a buscar al desconocido. “Quiero encontrar al chico de casco verde que me ayudó a apagar el incendio en mi casa”, publicó en su cuenta.
“Estaba preocupaba también por las heridas de este otro cabro que se subió al techo, que tenía bastante quemado el brazo. Lo publiqué en TikTok sin mucho ánimo, la verdad. No sabía cómo funcionaría. Y me habló la polola de Nicolás (el hombre del casco verde)”, señala.
El video tuvo alta repercusión. Tuvo casi 17 mil reproducciones y 114 comentarios. Muchas personas le comentaron -algunos en broma y otros medio en serio-, que era su ángel. Naturalmente se toma esos comentarios con humor, pero a Andrea no le deja de sorprender el accionar de Nicolás, su polola y sus amigos.
“Estos chicos eran súper jóvenes y no tenían nada que estar haciendo ahí y tomaron participación al tiro. Y empezaron a hacerse cargo de la situación hasta que llegaron los bomberos”, añade.
Logró contactarlos por Instagram para agradecerles. “Yo tenía toda la intención de seguir subiendo al segundo piso. Tenía toda la intención de mojar la alfombra, mojar las piezas, las camas y que el fuego se concentre solo ahí. Entonces me salvó la vida. Me agarraron, me sentaron y me pidieron que por favor ya no hicieran nada más“, recuerda sobre el momento.
Sobre la reacción de ellos, y la idea de dar a conocer la historia, detalla que no quisieron ahondar. Su foco no era ser protagonistas de la historia, según cuenta Andrea, solo “quisieron mostrar su preocupación, nos preguntaron después como familia si necesitábamos donaciones”.
En estos días, han mantenido el contacto, pero Andrea sigue convencida que “no cualquier persona se metería a la casa que se está quemando para tratar de salvar a la gente”.



