Secciones

The Clinic
Buscar
Entender es todo
cerrar
Cerrar publicidad
Cerrar publicidad
Fotos: Felipe Figueroa/The Clinic

Entrevistas

28 de Diciembre de 2024

Karol Cariola, presidenta de la Cámara: “Tener diferencias con el Gobierno y manifestarlas no tiene por qué ser calificado como una deslealtad”

La diputada comunista desdramatiza las diferencias que han existido entre su partido y La Moneda. "La lealtad no significa obsecuencia", dice, manifestando que es injusto que se focalicen en solo una tienda las tensiones. Aquí también repasa sus ocho meses encabezando la Corporación, asegura que ha logrado romper los prejuicios que existen en torno al PC y sostiene que el Gobierno ha cedido "lo suficiente" en materia previsional. "Si va a ser una reforma testimonial solo para decir que hicimos una reforma, pierde sentido", señala. También se decanta por que el PC lleve un candidato a primarias y da cuenta de dar un salto al Senado.

Por Rodrigo Córdova y Eduardo Monrroy
Compartir

Karol Cariola llega a su despacho, ubicado en un tercer piso del Congreso en Santiago, luego de asistir a un control médico por sus 30 semanas de embarazo. “Pesa 1,6 kilos ya. ¿Puedes creerlo?”, le dice a su asesora que la acompaña para esta entrevista con The Clinic.

La diputada, quien espera a su primer hijo con su par Tomás de Rementería (PS), se alista para tomar su prenatal en la última semana de enero, por lo que ya ha comenzado a delegar las tareas de la presidencia de la Cámara de Diputadas y Diputados.

En ese cargo cumplió ocho meses a mediados de diciembre, terminando así con la “maldición” que pesaba sobre el Partido Comunista al no haber estado nunca a la cabeza de la Corporación. Y es que en múltiples ocasiones distintos partidos le negaron su entrada.

Karol Cariola dice en esta entrevista que en el tiempo que lleva en ese rol ha logrado romper con los prejuicios que rondan en torno a su partido. También realiza un balance de los tres años de Gobierno, sincera los aspectos que debería tener una reforma de pensiones y aborda los constantes tironeos entre el PC y La Moneda.

—¿Cómo han sido estos meses en el cargo? ¿Fue más difícil de lo que se imaginó?

—Sí, es de público conocimiento que las tratativas no fueron fáciles. Había distintas controversias y el PC en más de alguna oportunidad intentó ser parte de un acuerdo en el cual pudiera ser considerado en la presidencia. Pero, efectivamente, no ha sido fácil. Había muchos prejuicios que se hicieron saber y notar en su momento.

—¿Prejuicios con el PC? 

—Que asumiera una militante del Partido Comunista generó prejuicios en una parte importante, varios parlamentarios lo transparentan. Es muy lamentable cuando se actúa desde el prejuicio y se autodetermina no abrir espacio a fuerzas políticas que fueron electas democráticamente no debieran ocurrir esos sesgos. Sin embargo, creo que esos prejuicios se han ido rompiendo. Hemos sido capaces de dialogar, a pesar de las dificultades iniciales, incluso con la oposición. 

—En los primeros días la oposición presentó una censura a la mesa…

Después se presentó una segunda censura y todas fueron rechazadas y cada vez por más amplia mayoría. Eso es una muestra de que de alguna u otra manera en el ejercicio del cargo hemos ido ganando validación y el respeto de nuestros pares, una vinculación y una capacidad de diálogo que desde el primer momento al menos yo traté de imprimir.

—¿De qué manera?

—Nos reunimos con todas las bancadas, todas. Yo le solicité audiencia a las bancadas de todos los sectores políticos. Hablé con ellos, conversamos y nos pusimos a disposición de entregarles garantías a todos y a todas, porque de eso se trata. Cuando uno está a la cabeza de un poder del Estado, no solo se representa a sí mismo, tampoco a su partido ni a su sector, sino que a una institución completa, que en este caso es muy diversa. Muchas veces he tenido que inhibir mis propias opiniones particulares o limitarme respecto de algunos temas, porque es la representación de una institución y eso tiene sus complejidades. 

—La ministra Vallejo, a propósito de su prenatal, ha dicho que va a apagar el celular para todos menos para el Presidente. ¿Usted va a seguir pendiente de la política?

—A ver, los prenatales son individuales (ríe). Cada mujer lo ejerce en su propia realidad. La  ministra Vallejo abordaba esto superbien, al señalar que el derecho al pre y posnatal es una lucha que dieron mujeres durante muchos años en nuestro país, derecho que no es solo de las mujeres, sino también de los hijos que están por nacer o de los hijos nacidos.

Yo por supuesto que voy a ejercer este derecho. Es muy importante que esta discusión se esté dando en el país, porque a muchas mujeres las discriminan por estar en edad fértil o por tener un hijo en gestación. Si las autoridades no ejercemos estos derechos, ¿qué queda para el resto de las mujeres? Que es un poco lo mismo que decíamos cuando el exministro de Salud (Jaime Mañalich) aludía a una suerte de planificación maquiavélica política detrás del embarazo simultáneo que teníamos la ministra Vallejo y yo. Es inaceptable pensar que se vulnere o se violente de esa manera a las mujeres cuando están gestando. 

Voy a ejercer mi pre y postnatal, aunque es difícil estar inactiva políticamente. Yo por lo menos estoy todo el tiempo viendo redes sociales, leyendo las noticias, por lo tanto, probablemente voy a seguir activa y voy a seguir comunicando algunas cosas en la medida que los tiempos también lo permitan.

Karol Cariola, afirma que, con distancia, se mantendrá políticamente activa durante su pre y posnatal.

“Espero que la reforma de pensiones sea algo por lo que se recuerde al gobierno de Gabriel Boric”

“El Gobierno no lo ha tenido fácil”, dice de entrada Karol Cariola cuando se le pide hacer un balance de los tres años de la actual administración. La diputada dice que una pandemia, un estallido social y dos procesos constitucionales fallidos dan cuenta de dificultades importantes para cualquier gobierno. “Más todavía cuando hay una oposición que ha tomado la decisión de poner todas las trabas posibles al avance de la reforma de pensiones”, sostiene.

Karol Cariola destaca que, a pesar de las dificultades, La Moneda ha abierto camino al diálogo y ha respetado la disposición de opiniones, poniendo de ejemplo lo que ocurrió con la aprobación de la ley de 40 horas laborales o con la implementación del copago cero en salud. “No estoy diciendo que con eso se resuelvan todos los problemas, pero es este gobierno el que más ha invertido en sacar adelante las listas de espera, por ejemplo”, afirma.  

—Las cifras económicas no han sido muy alentadoras…

—El Gobierno le ha dado estabilidad a la economía y logró bajar la inflación. Eso no se ha visto reflejado necesariamente en un crecimiento como el que se hubiese querido. Evidentemente, el crecimiento ha sido más lento y eso no solo es una realidad de Chile, sino que también responde a un contexto en el mundo entero. Pero se ha respondido también a demandas sociales relevantes que de alguna forma han ido saliendo adelante. ¿Es insuficiente? Por supuesto que es insuficiente. Yo creo que las demandas de los chilenos y chilenas siempre son cada vez más y siempre son mayores que las que probablemente el gobierno ha podido responder. 

—Como en pensiones…

—Bueno, al no tener mayoría en el Parlamento, todo se demora más de la cuenta. Si la reforma de pensiones dependiera solo del oficialismo y del Gobierno, probablemente ya tendríamos un aumento significativo de la PGU y estarían en 250 mil pesos, que era el objetivo original, y además tendríamos un sistema de pensiones que ya estaría implementándose de manera distinta. Pero esto no depende de nosotros y habido que negociar hasta el 1% de lo que va a significar los nuevos ingresos de la cotización. Si no, no están los votos. Y lo que no puede pasar con la reforma previsional es que tenga el mismo futuro que la reforma tributaria. 

—¿Cree usted que al Presidente se le va a recordar por algún legado en particular? Muchos se acuerdan de la gestión de Bachelet por la educación gratuita en las universidades o a Sebastián Piñera por la PGU…

—La PGU era una iniciativa legislativa nuestra. El presidente Piñera se adelantó. De hecho, lo hizo el último mes de su gobierno, para que lo tengamos claro. Pero creo que al presidente se le va a recordar por varias cosas, entre ellas el aumento histórico del salario mínimo de $500.000, las 40 horas, la condonación del CAE o el pago de la deuda histórica a los profesores y profesoras de nuestro país. También la aprobación histórica de la ley del derecho de las mujeres a una vida libre de violencia, que nos costó siete años sacarla del Parlamento, que si bien es algo que venía del gobierno de la presidenta Bachelet, en el gobierno anterior no tuvo ningún movimiento. Y por supuesto, yo espero también que la reforma de pensiones sea una de las cosas más relevantes por las cuales también se recuerde el gobierno del presidente Gabriel Boric.

Karol Cariola (PC) Espera que la reforma de pensiones sea una de las políticas públicas por la cual se recuerde el mandato del presidente Boric.

Karol Cariola y la reforma de pensiones: “El Gobierno ha cedido lo suficiente. Es hora de que la oposición ponga de su parte”

—Hoy parece que los términos en la negociación de pensiones los está poniendo la oposición. ¿Cree que ha cedido mucho el gobierno?

—Es difícil decir cuánto cedió si la negociación está en curso. Pero de que ha cedido, ha cedido. Evidentemente la reforma original era distinta. Y eso ha ido cambiando. 

—¿Pero ha cedido más de la cuenta?

—Yo creo que ha cedido lo suficiente, lo diría de esa forma. Y creo que en esto ya es hora de que la oposición también ponga de su parte. No puede ser que, por un lado, se abran las puertas al diálogo y a la negociación y, por otro, aparezca la voz de su candidata Evelyn Matthei relativizando toda la negociación. Eso da cuenta de que evidentemente no hay un horizonte claro. Los chilenos y chilenas se dan cuenta cuando hay fuerzas políticas que quieren obstruir y no permitir el avance de una política o una reforma tan relevante y tan esperada, como es una reforma que le ponga límite a las AFP y al abuso que han llevado durante todos estos años, como también que mejore de una vez por todas las pensiones de los adultos y adultas mayores de nuestro país.

—¿Qué líneas rojas tiene usted?

—No quisiera aventurarme con eso porque hay un debate en curso. Poner líneas rojas significa cerrar los diálogos, Confío mucho en el criterio de la ministra Jeannett Jara y de su convicción por hacer avanzar este proyecto no a costa de cualquier cosa. Ella misma ha dicho que acá lo más importante es que lo que hagamos como reforma, realmente tenga efecto en las pensiones. Si vamos a hacer una reforma testimonial donde vamos a traspasar un porcentaje de la cotización adicional tan bajo que ni siquiera va a permitir aumentar las pensiones actuales y futuras, entonces no tiene ningún sentido seguir una conversación que no nos va a llevar a un efecto concreto.

Si tenemos que hablar de líneas rojas, la principal línea roja es que la reforma tenga realmente efecto en la vida de las personas. Porque si va a ser una reforma testimonial solo para decir que hicimos una reforma, ahí pierde sentido el objetivo, que es mejorar las pensiones las personas y terminar o empezar a modificar un sistema que ha sido abusivo y que está fracasado 

—¿Para usted tiene sentido una reforma si esta no separa la industria de las AFP y tampoco se acaba el negocio exclusivo de las administradoras?

—Evidentemente no tendría sentido, sería mantener lo mismo. Si la reforma se va a transformar en exactamente el mismo sistema que tenemos, sin modificación al respecto de la administración, sin establecer un sistema mixto, no estaríamos hablando de una reforma, estaríamos hablando de una pequeña modificación que no sería distinto a lo que ya tenemos.

Si vamos a hablar de reforma, tenemos que hablar de la modificación, un cambio del sistema que mejore las condiciones de pensiones que tienen los chilenos y chilenas. Eso es un elemento clave y para eso entiendo el Gobierno ha estado trabajando durante todo este tiempo. Dejar delineado o iniciar un proceso que evidentemente es evolutivo, es un proceso que va a requerir de una transición, de un camino.

—El debate hoy gira en torno a que un 0,5% de los 6 puntos de cotización adicionales utilicen un mecanismo alternativo. Pero antes en el gobierno de Piñera se impulsó un 3% a cotización individual y un 3% a solidaridad, ¿fue un error no haberse allanado a esa fórmula?

—Yo era partidaria de aprobar la reforma de la presidenta Bachelet, que era una reforma muy avanzada, que establecía un nuevo pilar. Eso se rechazó en su momento. Posteriormente, vino la propuesta del presidente Piñera, pero que mantenía la industria en su estructura fundamental. O sea, no había un cambio respecto de establecer una forma distinta de administración. Eso era lo que generó diferencia. A lo mejor, ahí debimos haber explotado más el diálogo y el debate y haber intentado llegar a un punto medio. Ahora esta nueva reforma recoge elementos de todos los procesos anteriores. Hay una línea de aprendizaje. Llegamos a un tercer intento de reforma y espero que esta vez no fracasemos, porque si fracasa esta reforma no va a fracasar un gobierno, va a fracasar el país y la política en general.

Karol Cariola indica que el PC no es el único partido oficialistas que ha tenido posiciones de disentimiento en algunos aspectos con decisiones que ha tomado el Gobierno.

Diferencias del PC con el Gobierno: “La lealtad no significa obsecuencia”

Durante estos tres años de administración del presidente Gabriel Boric, la alianza de gobierno se ha enfrentado múltiples veces, con el PC como protagonista en varias ocasiones. Así ocurrió en episodios como la elección presidencial de Venezuela, calificada de fraudulenta, el allanamiento en Villa Francia o la polémica salida de Juan Andrés Lagos como asesor en el Ministerio del Interior.

Y si bien Karol Cariola subraya en esta entrevista que ha evitado hacer vocerías del PC al ostentar un rol de representación institucional, sí entrega una mirada al respecto.

—Como militante, ¿cómo evalúa la relación que ha llevado el PC con el Gobierno? Ha habido controversias en las que sus socios del Socialismo Democrático los han acusado de deslealtad. 

—El PC tiene sus propias vocerías. Sin embargo, desde mi rol como diputada y como militante, es muy importante diferenciar los roles que los partidos tienen al interior de una coalición de gobierno. Digo eso porque en cualquier democracia, disentir de una opinión que el gobierno pueda tener no puede ser calificado tan livianamente como deslealtad. 

—Hubo diferencias por la elección en Venezuela o los votos en la ley antiterrorista, donde el PC se desmarcó…

—El PC, al igual que otros partidos de la coalición, incluso el Frente Amplio, que es el partido del presidente de la República, ha tenido posiciones de disentimiento en algunos aspectos con decisiones que ha tomado el gobierno. A mí me parece que eso es natural, es parte de la democracia. Tener diferencias respecto de algún punto, hacerlas públicas y manifestarlas, es parte de la democracia y eso no tiene por qué ser calificado como una deslealtad. Parte de los partidos de la coalición en más de alguna oportunidad han tenido diferencias. Entonces, que se focalice en un partido en particular y se intente catalogar o establecer como una acción de deslealtad, no es justo ni con ese partido ni con cualquier otro que haya tenido algún disentimiento.

—El presidente Boric sucesivamente ha apelado a la unidad de la alianza.

—El presidente Gabriel Boric, encabezando este proyecto político, ha puesto de su parte y ha hecho su mayor esfuerzo por tratar de hacerlo avanzar con todas las dificultades que ya conversamos anteriormente. Y creo que en eso los partidos de gobierno lo han acompañado también manifestando sus diferencias o matices en los casos que existan, porque la lealtad no significa obsecuencia. En ese sentido, parte de la democracia también implica ser capaces de validar, respetar y reconocernos en la diversidad cuando hay cuestiones que no necesariamente eran parte del programa de gobierno en las cuales se han tenido que tomar decisiones.

—En lo particular, ¿se ha sentido cómoda con críticas de su partido al gobierno, como ocurrió con las cuestionadas elecciones en Venezuela?

—La política internacional es clara en relación a los gobiernos: la lleva el presidente de la República. Uno puede tener diferencias, observaciones, matices respecto de distintas situaciones que ocurren en el mundo, pero me parece que es muy importante resguardar y respetar el rol que en este caso el presidente de la República, dado por la constitución y las leyes de nuestro país, tiene respecto de la política internacional.

—¿Qué calificaría como deslealtad, entonces?

—Una deslealtad es incumplir lo que comprometimos de conjunto. Probablemente eso sí sea una deslealtad. Por ejemplo, el programa de gobierno es una línea orientadora de lo que va a ser este gobierno y de sus objetivos. Y yo creo que cuando alguna fuerza política o personas en particular deciden incumplir lo que ellos mismos de alguna manera comprometieron al país, ahí sí marco quizás un punto… Pero eso hasta ahora no ha ocurrido.

Karol Cariola y reacción de organizaciones feministas por Caso Monsalve: “No sé si con otro gobierno hubiera sido distinto”

—¿Cómo hay que entender la frase del senador Daniel Núñez sobre que hay que estar con los dos pies en la calle y en La Moneda a la vez? 

—Pregúnteselo al senador Núñez, yo creo que cada uno se hace cargo de sus propias palabras. Me imagino que el senador se refiere a darle valor al rol de los movimientos sociales, a escuchar la voz de la calle. Cada uno juega un rol distinto en esto, cada uno tiene que hacer un aporte en los procesos de cambio y de transformación que Chile está viviendo en función de los objetivos comunes. 

—¿Hace falta que se active el rol de los movimientos sociales?

—Sí, comparto que hace falta un rol más activo de los movimientos sociales en términos generales. Yo vengo de los movimientos sociales en mi historia como militante y como exdirigente estudiantil. Siempre le he dado un alto valor a lo que los movimientos sociales pueden contribuir a los procesos democráticos. Los movimientos sociales son agentes activos de transformación y de cambio. En Chile no hubiésemos tenido gratuidad en la educación, que ha beneficiado a más de 400.000 jóvenes, y hoy día a muchos más, millones de jóvenes, a partir precisamente del rol que el movimiento estudiantil tuvo para eso. 

—Llevándola al caso Monsalve, como diputada feminista, ¿le ha llamado la atención la escasa presencia de organizaciones feministas siguiendo este tema?

—Yo he visto mucha reflexión sobre esto. Participo de distintos espacios de diálogo y se generaron distintas expresiones. No sé si en otro gobierno hubiese sido distinto. Pero creo que esto no tiene que ver con el gobierno, tiene que ver con que la situación en un principio no era clara respecto de qué lo que estaba ocurriendo y ahí es donde la falta de transparencia en toda la información generó distintas reacciones. Ahora, conocida la situación, ha habido reacciones de todos los sectores y creo que también del movimiento feminista lo ha habido. Y más que juzgar si salieron a marchar o no, lo importante acá es que si hoy se reconoce con la gravedad que se reconoce un acto de violación, cuando se trata además de una autoridad pública, es precisamente gracias a que el movimiento feminista ha puesto estos temas sobre la mesa.

Karol Cariola comenta que su partido le ha pedido ser candidata a senadora y que aún está evaluando esa opción.

Presidenciales: “El PC debería pensar en proyectar y presentar una alternativa”

“Todo a su tiempo”, dice Karol Cariola cuando se le consulta si el oficialismo está atrasado en la búsqueda de una candidatura presidencial para las elecciones de 2025. La diputada recuerda que la irrupción de Gabriel Boric se dio recién en los meses previos antes de los comicios y sostiene que antes debe haber una discusión respecto de la perspectiva de continuidad de un programa de gobierno.

“De lo que quede pendiente y de lo que signifiquen nuevos desafíos. Y a eso ponerle un nombre, ponerle un rostro, un liderazgo que pueda representar esas demandas. Pero no creo que esto tenga por qué ser ni un atraso, ni una desventaja frente a la oposición”, dice Karol Cariola, añadiendo que le gustaría que una mujer vuelva a liderar la Presidencia.

—¿Y el PC debería llevar una candidatura a una primaria?

—El Partido Comunista, al igual que todo el resto de los partidos, debería pensar en proyectar y presentar una alternativa. Todos los partidos están en este debate. El PC está, además, en un proceso de congreso, de discusiones internas bien importantes que seguramente también van a dar luces de una definición de estas características.

—¿Le gustaría ver a Jeannette Jara o Camila Vallejo en unas primarias?

—Hay muchas personas y liderazgos con mucho potencial. Yo no voy a tomar posición por uno u otro. Pero creo que las primarias, mientras más amplias sean y mientras más opciones tengan, mejores condiciones de democracia nos dan. 

—¿A Daniel Jadue lo considera como opción? 

—Es una decisión que tiene que tomar el Partido Comunista. Lo vuelvo a repetir, yo no hago vocería al PC como presidenta de la Cámara. Entiendo que el exalcalde hoy día está en un proceso judicial y he escuchado algunas voces, como la de Marcos Barraza, que han planteado públicamente la idea de que es importante que él se pueda concentrar en su estrategia respecto de ese proceso.

—¿Concuerda con lo que dice Barraza?

—Es parte del debate y la discusión. No voy a dar mi opinión como militante del PC. 

Karol Cariola al Senado por Valparaíso: “Me hace sentido la posibilidad de ser candidata”

—¿Usted estaría disponible a una presidencial?

—No, a mí me han propuesto ser candidata a senadora en el período que viene, ese es parte del debate que tiene el Partido Comunista en particular. Es algo que yo no he definido en particular, pero creo que no hay que adelantar las definiciones, las cuales pasan por proyectos colectivos. Yo lo que sí estoy convencida es que necesitamos mucha unidad. La unidad debe ser la clave de todos los sectores progresistas que veamos que la democracia pueda estar en riesgo frente a liderazgos populistas más conservadores. 

—¿Le atrae la idea de dar un salto al Senado?

—Me gusta contribuir a nuestro país de distintas maneras y así lo he hecho durante estos años como diputada. Después de tres períodos, mi trabajo da cuenta de distintos procesos que hemos vivido y de distintos resultados a partir del trabajo legislativo. Si dependiera de mi voluntad personal, pensaría más en mi intimidad, estando ad portas de tener un hijo. Pero al mismo tiempo siento el peso de la responsabilidad de seguir contribuyendo a las transformaciones que Chile vive. Me hace sentido la posibilidad de ser candidata, es algo que estoy evaluando, aunque no depende solo de mí. Yo decidí hacer familia, elegí la Quinta Región para vivir y eso también es parte de una proyección de vida que vamos a ver cómo se compatibiliza con este desafío que se me ha planteado. 

—¿Ve viable dar continuidad a esta alianza con el Socialismo Democrático?

—Creo que la alianza de unidad más amplia es la que necesitamos desde el oficialismo para poder seguir avanzando. Y en ese sentido, creo que todas las acciones de diálogo y de acuerdo y de perspectivas comunes, tenemos que buscar generarlas en función no solo de los objetivos políticos de los partidos que representan el oficialismo, sino que por sobre todo por el bienestar del futuro de nuestro país.

—¿Y considera posible una lista parlamentaria única del oficialismo? 

—Nada es imposible cuando hay voluntad política. 

Comentarios

Notas relacionadas