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Sebastián Sichel
El alcalde de Ñuñoa, Sebastián Sichel. Fotos: Francisco Paredes/The Clinic

Política

22 de Marzo de 2025

Sebastián Sichel: “En la campaña de Matthei debe aparecer renovación, no se puede ofrecer esto como un tercer gobierno de Piñera”

Si bien el alcalde Ñuñoa dice que le hace bien a la candidata presidencial de Chile Vamos que se rodee con quienes han tenido experiencia para gobernar, sostiene que esto no es suficiente y que se debe ofrecer una nueva etapa. También llama a su coalición a no hacer primarias, recordando su propia experiencia en 2021 y cómo Kast "corrió con ventaja". Sichel también repasa sus tres primeros meses de gestión y expone una dura crítica a la anterior administración de Emilia Ríos y al Gobierno por el problema de la inseguridad. "Creo que por su buenismo el Frente Amplio y el PC han sido cómplices del desarrollo de la cultura delictual", plantea.

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Un cuadro de Patricio Aylwin tiene colgado Sebastián Sichel (47) en un vistoso lugar de su despacho en la alcaldía de Ñuñoa, donde se instaló hace tres meses tras vencer en una disputada y simbólica contienda a la actual subsecretaria Emilia Ríos, una de las figuras del Frente Amplio, el partido del Presidente Gabriel Boric.

Sebastián Sichel citará en más de una ocasión durante esta entrevista en The Clinic al expresidente Aylwin, añorando los tiempos de la Concertación, los cuales, sostiene, llevaron a Chile al crecimiento económico, el progreso y la estabilidad política, rasgos que dice no ver hoy.

El exministro responsabiliza en gran medida al Frente Amplio, al cual cuestionará por varios pasajes por “quedarse en el relato y no pasar a la acción”.

Y apunta con su dedo al logo de Ñuñoa que lleva en su camiseta. “Estos son los colores tradicionales de Ñuñoa: el amarillo y el azul. Pero el municipio lo pusieron todo de morado. Quise volver a los colores tradicionales, al color de la comuna. Ñuñoa, de hecho, significa lugar de flores amarillas. Todo eso fue una frivolidad de la gestión”, dice.

“A mí me da risa que me digan facho a esta altura del partido”

Sebastián Sichel, quien anteriormente se desempeñó como vicepresidente de la Corfo, ministro de Desarrollo Social y presidente del Banco Estado, además de haberse convertido en el candidato presidencial de Chile Vamos en la primera vuelta electoral de 2021, dice estar feliz ahora como jefe comunal de Ñuñoa.

“La pega de alcalde es de las más lindas del Estado, porque uno puede resolver problemas, y a mí me tenía algo cansado las pegas del Estado en que la burocracia hace que las cosas sean imposibles”, indica, aunque afirma que hasta ahora lo más difícil ha sido enfrentar la delincuencia y hacerse cargos de los problemas que vendrían de la anterior administración.

—¿Cuál diría que es la herencia que recibió del Frente Amplio?

—La misma herencia que está dejando el Gobierno, que es la frivolidad en la administración. ¿Qué es esta frivolidad? Mucho paso de cebra pintado de color morado para conmemorar el día de la Mujer, mucho traer el carnaval para el aniversario municipal, mucha tocata de Los Tres, mucha Yein Fonda. Pero al final del día no hubo cambios profundos, poca obra pública. Aquí no hay grandes hitos urbanos, de hecho, el último fue la Clínica de Ñuñoa que se hizo en los tiempos de Andrés Zarhi.

Hubo mucha declaración, pero la herencia es no entender que la gestión es hacer las cosas y no es solo lo simbólico. Por ejemplo, hubo mucho reconocimiento de las minorías, que yo valoro, pero en lo concreto hubo poca gestión cotidiana y no hubo un plan de diversidad. Ha sido una filosofía de la administración en la que parece ser que el relato es más importante que la gestión. Y el relato siempre está construido en torno a que el que no piensa como yo es facho. A mí me da risa que me digan facho a esta altura del partido.

—¿A eso se refería cuando en campaña señaló que iba a buscar destruir el ñuñoismo?

—Con eso yo me refería a la caricatura. Si le preguntaba a mi hijo de 14 años qué es ser ñuñoino, me decía que era andar con un cortavientos rojo, ser vegano, andar en bicicleta. Y yo creo que el ser ñuñoino es valorar la diversidad, no homogeneizar esa diversidad, como hizo la administración del Frente Amplio. Lo que he tratado de hacer es reconstruir la diversidad en esta comuna. Una vecina me decía que no se sentía parte de la comuna porque no tenía pelo rojo y porque era mamá, católica y con cuatro hijos. 

Sebastián Sichel entró a la alcaldía de Ñuñoa aseguran que iba a “destruir” el ñuñoismo como la caricatura.

“Creo que por su buenismo el Frente Amplio y el PC han sido cómplices del desarrollo de la cultura delictual”

Sebastián Sichel postula que la delincuencia es la gran amenaza que se ha erigido para las democracias en el siglo XXI. Dice comprobarlo desde su rol ahora como alcalde. Y para él, al menos, parte de la responsabilidad la tienen quienes hoy están en el Gobierno.

“Voy a ser bien transparente: yo creo que por su buenismo el Frente Amplio y el PC han sido cómplices del desarrollo de la cultura delictual”, sostiene.

—¿Pueden responsabilizarse a los partidos?

—Ellos cayeron seducidos a la violencia inicial del estallido social y a partir de eso justificaron narcos que saqueaban supermercados. En esta borrachera de la revolución social, lo que hicieron a través de esta violencia que justificaron, como el salto al torniquete, es que ampararon a miles de grupos organizados de delincuentes que probaron la capacidad del Estado para reaccionar.

Si en Ñuñoa tienes alguien que dice, tal como lo he visto en los concejos municipales, que acá lo que hay es malestar social, cuando lo que tienes es delincuencia común o sofisticada, y que por tanto no hay que tener drones o no hay que mejorar las cámaras porque eso es vulnerar la privacidad, estás siendo cómplice de un crecimiento delictual sistemático. Los delincuentes empezaron a entender que el Estado era débil en Ñuñoa. Por eso aumentó el delito en Ñuñoa y no en Providencia, Las Condes o Vitacura, porque acá el Estado se mostró débil. ¡Si acá en Ñuñoa había un encargado de seguridad pública que venía del mundo de la música no del mundo de la seguridad! 

—Su propio concejo comunal le rechazó la compra de cámaras luego de que un carabinero quedara en riesgo vital por incidente en la comuna. ¿Qué faltado?

—Esto también requiere inversión. Y me he encontrado con que en el mismo concejo empiezan a decirme que no se puede hacer compra directa, o cuestionar quién es el proveedor. Pero resulta que cuando se les llovió la Villa Frei, en la gestión de Emilia Ríos contrataron tratos directos por el doble, sin ningún asco, y sin ningún complejo usaron un decreto de emergencia también para esa gestión. Pero en este caso les parece terrible y ahí me doy cuenta que la seguridad no es su prioridad.

“¿No intervenir en seguridad porque Elizalde lo ve como un efecto comunicacional? Váyanse a la cresta un ratito”

—Cuando decretó un estado de emergencia comunal también recibió críticas. Se le cuestionó la efectividad de una medida así, que más parecía un efecto comunicacional…

—Yo prefiero que me critiquen más por hacer las cosas que por no hacerlas. Y aquí mi pelea con el ministro Elizalde fue frontal. Él entendió mañosamente que yo estaba dictando un estado de excepción constitucional, que es obvio que eso no se puede hacer. Yo usé un decreto de emergencia comunal con la justificación de la situación de emergencia de la comuna para acelerar compras. Lo usé yo para el caso de la seguridad, y lo usó la Emilia Ríos para el caso de la inundación de la Villa Frei. Es algo que se usa, que existe administrativamente. Si para él es un efecto comunicacional, se demuestra la indolencia que tiene el Gobierno con la inseguridad. 

Uno cuando es alcalde usa todos los instrumentos posibles en el aparato jurídico para proteger a los vecinos. Ese es mi deber y me gustaría que así lo entendiera el Gobierno. Es como la ridiculez del ministro de Agricultura cuando que los municipios rurales se dejen de lloriquear. Yo lloro orgulloso por mis vecinos. 

Voy a usar lo que me dé la Ley para apoyar a esos vecinos. Eso era transversal en la política chilena en los 90. Hoy siento que eso se desacopló y que el Frente Amplio transformó esto en poesía y no en acción. 

—Expertos como Tomás Jordán señalaron que estas medidas ya pueden ser realizadas por los municipios sin necesidad de un decreto especial.

—Con todo respeto, no sé en qué es experto Tomás Jordan. Porque es experto constitucional y decía que la justicia plurinacional estaba bien. El argumento de autoridad en retórica es tramposo, porque vale lo que vale alguien que es adherente de este Gobierno. También sé que la Verónica Undurraga dijo que no, pero hay otros 15 constitucionalistas que dijeron que sí se puede hacer. Que me diga dónde está la plata para haber comprado esto. 

Mira, la gente que se compró su primer auto, le duele el portonazo. ¿Qué quieren que les responda? ¿Que el Gobierno nos ha dicho que no podemos intervenir? La gente de Villa Frei me gritaba que ponga ahora un pórtico de lectores. ¿Quieren que les diga que el especialista Jordan me dice que el decreto no es necesario? ¿Quieren que les diga a mis vecinos que no puedo intervenir en seguridad porque Elizalde lo encuentra un efecto comunicacional? Váyanse a la cresta un ratito. Lo digo en serio. La urgencia es otra.

—¿Y sobre este tema dialogó con el Gobierno?

—Esa es la indolencia del Gobierno. Me hubiera gustado que me hubiera llamado primero. No hay ninguna llamada. Yo con Carolina Tohá tenía llamada fluidas en tres meses respecto de lo que pasaba en seguridad. Por último pudo haber preguntado, le habría dicho que servía para gastar rápido, bloquear calles. No habría usado el decreto si el gobierno central hubiera tenido una preocupación real. Esto es lo mismo que la discusión de las pistolas taser.

“No hay ninguna llamada con el ministro del Interior, Álvaro Elizalde”, dice el alcalde Sebastián Sichel.

Sebastián Sichel: “Es populista Johannes Kaiser cuando dice que el ciudadano se arme porque Carabineros no lo puede hacer”

El exministro Sebastián Sichel también ha entrado en el debate de dotar de mayores atribuciones a los funcionarios de seguridad municipal. Por ejemplo, sostiene que es necesario evaluar el uso de las pistolas taser y cuestiona el rechazo que han expresado autoridades de La Moneda a esa propuesta.

“Está lleno de gente diciendo que las pistolas taser pueden ser peligrosas y tienen una probabilidad del 1% de provocar muertes. Les quiero contar que ha muerto más seguridad municipal en el último tiempo que esa probabilidad. Entonces, ¿de qué lado vamos a estar en esa conversación? ¿Qué le voy a decir a un funcionario municipal que es amenazado por un delincuente? Si la postura es que no hagamos nada, debemos estar en otro planeta”, plantea Sebastián Sichel.

—Se advierte, sin embargo, que se debe tener cuidado con las ideas populistas en materia de seguridad.

—Si algo reconocen de mí es que soy lo menos populista del mundo. Si yo no estoy hablando de las pistolas taser. Pero hay un hecho real: hoy día gran parte de las detenciones en flagrancia las hacen los funcionarios municipales. Entonces, hay dos formas de mirar esto. Una es la mirada populista de Johannes Kaiser, que dice que el ciudadano se arme porque carabineros no lo puede hacer. Ese es una mirada que para mí es populista. Luego está el populismo criminal, que se acabe la puerta giratoria y póngale penas más duras porque así se acaban los problemas, y la realidad es que hace 20 años los municipios están contribuyendo en esa función. Y si hay un motochorro, hay un gallo de seguridad que es el que lo retiene.

—¿Abrir el debate de la pena de muerte también es populista?

—No. Yo soy contrario a la pena de muerte, pero creo que es parte del debate punitivo de este país. No hay que negarse, como yo no me niego a la discusión del aborto, pese a mi postura. En el caso de la Evelyn Matthei, lo hizo además siendo coherente. No lo hizo porque fuera la moda, sino porque hace 20 años pensaba lo mismo.

—¿Qué sería ser populista?

—El populismo es cambiar lo que pensabas respecto de una posición. Lo que me parece populista es, uno, creer que esto solo lo puede hacer Carabineros, que es un poco la postura de la izquierda, pese a que no dan abasto. Y por otro lado, es decir que casi que los nuestros deberían ser unos policías de seguridad, porque no tenemos esa capacidad hoy. Lo que yo pido es que como eso ya pasa, al menos las medidas de protección y seguridad de la persona que hace la detención y la posibilidad de retener a la persona hasta que lleguen carabineros, sean mayores. 

Presidencial: “Si Tohá hubiera tomado otro camino, quizás la miraría”

“Es loco que el movimiento que venía a renovar a Chile todavía no tenga candidato”, dice Sebastián Sichel, quien prefiere hablar antes del panorama presidencial en el oficialismo, en el cual el partido del Presidente Gabriel Boric sigue sin un representante para una primaria del sector.

“Eso demuestra la frivolidad de la que hablo: su objetivo era solo llegar al poder. Ni cuando había sido candidato al centro de alumnos de mi curso vi que no hubiera alguien que quisiera dar continuidad a la gestión”, dice el alcalde.

—En el caso de la exministra Carolina Tohá. ¿La cree capaz de seducir a quienes se identifican con el centro, considerando que usted viene de ese sector?

—Por Carolina Tohá tengo todo el respeto intelectual y político, le tengo mucho cariño, pero creo que si está en ese barrio, es un pecado mortal. Si ella quisiera tener una posibilidad de ser presidenta y además darle continuidad al proyecto de la Concertación, tiene que quebrar con quienes destruyeron el proyecto de la Concertación, que son el Frente Amplio y el PC.

Si hubiera tomado otro camino, quizás la miraría. Pero hoy me parece inviable, porque decidió ser parte de un curso con gente que tiene un vacío ideológico y no tiene un proyecto de futuro.

Sebastián Sichel: “La candidatura de Tohá hoy me parece inviable”.

“Chile requiere construcción de mayorías, eso Evelyn lo garantiza, no así los otros dos extremos”

—¿Y qué ocurre con Evelyn Matthei? En algunas encuestas ha comenzado a mostrar desgaste.

—Evelyn Matthei lleva cuatro años liderando las encuestas. Yo diría que ha consolidado su liderazgo. Lo difícil es marcar lo que marca teniendo tantos competidores. Si bien se ha ido manteniendo y estando estable, yo no espero que suba, el punto es que los otros no han logrado alcanzarla ni de cerca. 

—Se han estado acercando…

—El entusiasmo de que vayan creciendo los otros es natural. Si era natural que la Carola Tohá subiera después de que se bajó Bachelet. Y si alguien me dice que Kaiser y Kast suman lo mismo que sacó Kast en primera vuelta, mansa novedad. Con Evelyn me pasan tres cosas. Primero, tengo una admiración personal por cómo fue como alcaldesa. Dos, creo que ella no ha caído en el populismo y eso es muy importante en política. Tercero, ella está pidiendo unidad en serio, ella cree que debe haber un proyecto de oposición de unidad permanente, mientras tiene dos adversarios que mientras piden unidad, están todo el día pegándole a Evelyn Matthei. Kast y Kaiser se equivocan en el adversario.

—Kast ha recalcado que apoyará al candidato de oposición que pase a la segunda vuelta.

—Si esto no es a quién vas a apoyar en segunda vuelta, es con quién tienes diferencias ideológicas profundas. Y cuando escucho a los voceros de Kast y Kaiser que hablan que somos de centroizquierda por haber llegado un acuerdo en pensiones, es justo el camino que yo no tomaría nunca. Chile requiere construcción de mayorías y defensa de principios y creo que la Evelyn lo garantiza, y eso es lo que no me garantizan los otros dos extremos.

—¿Lo representa algo el discurso libertario o republicano?

—Cero.

—¿Entonces por qué se habla de una unidad con ellos?

—Yo creo que hay puntos programáticos en común, en seguridad, en mirada de crecimiento. Y sí, hay diferencias valóricas profundas y estilos de hacer política adversarial que yo no comparto. Aún así creo que este Gobierno es tan malo, que se requiere unidad que le dé estabilidad al país. Si lo importante es cómo este país logra recuperar la senda del crecimiento, del desarrollo y la estabilidad. Eso requiere la construcción de amplias mayorías. Yo para eso estoy dispuesto a construir mayorías con el mundo republicano, y si es necesario, mañana con los socialistas que entiendan que este es el camino y no el camino que le ofrece el Frente Amplio, al igual como el presidente Aylwin tuvo que transar con fuerzas de derecha, por la necesidad de ese punto crítico en la historia del país. Este es un punto crítico.

Pero el egoísmo de algunos, de creer que esto se trata de sectas, puede destrozar esa posibilidad y regalar el gobierno a aquellos que van a destruir la posibilidad de que este país sea uno desarrollado.

“El egoísmo de algunos puede regalar la posibilidad de ser gobierno a quienes van a destruir la posibilidad de ser un país desarrollado”, asegura Sebastián Sichel.

“Kast no quiere unidad con nadie (…). Al final puede destruir la posibilidad de desarrollo en Chile”

Sebastián Sichel se enfrentó por redes sociales con la carta presidencial del Partido Republicano, José Antonio. En esa ocasión, este último le reprochó que tardara en apoyarlo en la segunda vuelta presidencial de 2021.

“Sebastián Sichel era el favorito para ganar hace 4 años y se desplomó solo. Perdió, y al día siguiente se fue de vacaciones amurrado. La unidad no se predica, se practica y cuando se compite, hay que saber perder”, redactó Kast en su cuenta de X (antes Twitter).

—¿Cómo se explica que ahora pide unidad si hasta hoy se le sigue cuestionando su postura en la segunda vuelta de 2021?

—No estaba tan equivocado. Si las razones por las cuales no lo apoyé en ese momento era porque le pedía requisitos básicos como generar unidad, valorar la democracia. Yo quería un acuerdo programático. Apoyarnos porque el de al frente es malo, es ridículo. Me acuerdo perfecto, le dije a Kast: “Te voy a apoyar, pero garantízame que no habrá persecución a las minorías sexuales”. Son cosas mínimas. Pero él no quiso esas garantías. Él me dijo que no.

—¿En una conversación privada?

—Sí. Me dijo: ‘mira, es que en algunas cosas no…’. Pero eso es. Él no estaba dispuesto a esa conversación. Y no me equivoqué. Porque esa crítica puede ser válida conmigo, que me conteste lo que quiera en Twitter. Pero con alguien que no puso ningún requisito, que recorrió el país pidiendo el voto por él como fue Evelyn Matthei, y que aún así no quiera unidad, es porque la chiva es mala. 

Porque si no es con ella, que fue generosa con él, entonces no quiere unidad con nadie. Eso demuestra lo que era mi tesis en ese minuto: que el proyecto político de José Antonio Kast era José Antonio Kast y no una gran diversidad de voces que le dieran estabilidad a Chile. José Antonio Kast no está dispuesto a construir unidad y eso es doloroso, porque al final puede destruir la posibilidad del desarrollo de Chile, ni siquiera el ganar el gobierno, simplemente por esta idea de que la pelota es mía. 

—Pero está dispuesto a apoyarlo.

—Yo quiero repetir que nunca voy a apoyar a alguien si no tengo acuerdos programáticos mínimos.

—Le costaría entonces votar por Kast o por Kaiser en segunda vuelta.

—Por supuesto. Yo voy a votar por una oposición que construya mayorías. Si alguien cree en los caminos únicos, me cuesta, porque no creo en los extremos, ni aquí ni en el mundo. No creo en Trump, no creo en Bolsonaro, no creo en Orban. Pero tampoco creo en Maduro, en ningún extremismo de izquierda.

—No mencionó a Milei ni Bukele.

—Milei está por verse que es, soy cauto. Pero no me gusta su discurso agresivo, puede tener visos de autoritarismo que espero que no lleguen. Y con Bukele esos autoritarismos los veo. Los que aplauden a Bukele acá, vean el riesgo que puede significar para las democracias en el futuro. Por lo tanto, no voy a apoyar a nada que tenga visos autoritarios.

—¿Eso ha visto en Kaiser o Kast?

—Lo he visto en ciertas formas culturales de esa derecha en Chile. Métete a Twitter. Un día me acusan de comunista y luego de fascista. Lo único que soy radical en política es mi oposición al extremismo. Por eso estoy orgulloso de que Chile Vamos haya dado una lección con el acuerdo de pensiones.

“Yo no haría primarias. Kast corrió con ventaja yendo por fuera en 2021, no pagó ningún costo”

Sebastián Sichel fue invitado en 2021 a participar de una primaria con los candidatos de los partidos de Chile Vamos. Terminó imponiéndose pese al favoritismo con el que corría Joaquín Lavín, impulsado por la UDI. Pero camino a la primera vuelta, su candidatura se debilitó y poco a poco emergió José Antonio Kast, quien finalmente resultó primero en la elección.

—¿Qué consejo le da ahora a la coalición, que se debate entre hacer primarias o no? Kaiser y Kast han dicho que no participarán.

—Soy partidario de que haya primarias en la medida de que todos vayan a la primaria. Pero aquí están haciendo una trampa Kaiser y Kast. Lo que están haciendo es no querer ir a primarias ellos, haciendo imposible las primarias, porque primaria de mentira no hay que hacer. 

Yo no haría primarias. Porque o es primarias con todos, o primarias con nadie, para que no pase lo que pasó. En 2021 tuvimos una primaria supercompetitiva con Joaquín Lavín, Mario Desborde,s Ignacio Briones y yo, que estuvimos dispuestos a someternos al debate, mientras tuvimos un free rider, o alguien que corrió por ventaja por fuera, que se llama José Antonio Kast, que no pagó ninguno de los costos de ir a una primaria y enfrentar posiciones, para después aparecer en primera vuelta y tener todas las ventajas de criticar a Piñera en ese minuto duramente, a quienes estábamos en primarias y atacar todo el tiempo. Los que han hecho imposible las primarias tienen nombre: José Antonio Kast y Johannes Kaiser.

—Se dice que de no hacer, serían dos meses donde la izquierda acapararía los espacios televisivos…

—Eso es caer en el juego de la izquierda, que sabe que una primaria en la que no participen todos será una forma de destrozarse entre todos, porque tienes dos espectadores desde afuera que se dedican a criticar a quienes hacen la primaria. 

Entonces, primarias siempre que haya unidad, y si no, son inviables, porque lo que estás haciendo es inventando una primaria cuando sabes que dos de oposición no van a someterse a esa elección.

“Primarias de mentira, no hay que hacer”, dice Sebastián Sichel.

“Lo que espero más de la campaña de Evelyn Matthei es que aparezca más renovación”

—¿Le genera incomodidad la presencia del piñerismo en el equipo de Matthei?

—Hoy todas las encuestas dicen que el gobierno de Piñera es el más valorado desde el retorno a la democracia con el de Patricio Aylwin. Y todos los que rasgaron vestiduras contra Piñera, se deben estar cuestionando esto de mirar la política como el populismo.

Yo estoy orgulloso. Le hace muy bien a Evelyn Matthei que la rodee gente que tiene experiencia en gobernar y hacer las cosas bien. No hay que repudiar la herencia y la tradición de buenos gobiernos, así como no hay que matar la innovación o la renovación. Lo que espero más de la campaña de Evelyn Matthei es que aparezca más renovación también. Así como estoy orgulloso de lo que fue el gobierno de Piñera, no se puede ofrecer esto como un tercer gobierno de Piñera, que no es suficiente.

Los desafíos son mucho mayores por la crisis que generó el Frente Amplio y hay que ofrecerlo como una nueva etapa. Eso requiere también incluir nuevos cuadros, renovación y todo. No es que no esté lo que ya está, sino que además de eso haya más. Eso es lo que viene ahora, por lo que he hablado con ella.

—¿Se va a sumar a un eventual comando?

—Tengo tanta pega acá que no veo a qué hora (ríe). Estoy feliz y voy a ayudar en todo lo que pueda. Mi camiseta es Ñuñoa hoy día. 

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