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6 de Abril de 2025“Aprender a tomarte menos en serio sin menospreciarte”: los beneficios sociales y para la salud del humor autocrítico
El reírse de uno mismo puede ser muy útil, incluso desde en el ámbito clínico, plantea Natalie Dattilo, profesora de psicología de la Universidad de Harvard. "Utilizo la risa y el humor al tratar a personas con depresión y ansiedad", plantea esta experta, quien además resalta que "el humor aligera la carga o suaviza la intensidad del momento y puede ayudar a facilitar la regulación emocional".
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El tener un buen sentido del humor con uno mismo, es decir, practicar el humor autocrítico, trae importantes beneficios en términos sociales, pero también para la salud. Así lo afirma una psicóloga clínica y profesora de la Universidad de Harvard.
La académica estadounidense Natalie Dattilo, de la Facultad de Medicina de Harvad, sostiene que la risa y el humor incluso pueden ser muy útiles en el ámbito clínico. En su experiencia, el humor autocrítico ha resultado una gran herramienta para tratamientos de personas con depresión y ansiedad.
“Utilizo la risa y el humor al tratar a personas con depresión y ansiedad. El humor autocrítico puede ser útil en el ámbito clínico. Yo lo utilizo para mostrar su poder e invitar a la conexión”, plantea de entrada la experta.
Al argumentar su propuesta, Natalie Dattilo sostiene que “el humor aligera la carga o suaviza la intensidad del momento y puede ayudar a facilitar la regulación emocional, lo que te ayudará a recuperar la claridad y la perspectiva”.
En ese sentido, la académica de Harvard llama a no quedarse con una visión más bien negativa del concepto humor autocrítico, ya que esto no se trata de caer en burlas en contra de uno mismo.
El asunto más bien se trata de tomarse “menos en serio” a uno mismo o hacer lo propio con determinadas situaciones en las que nos vemos involucrados.
En ese sentido, plantea que “las personas que suelen usar el humor autocrítico con eficacia son bastante humildes y conscientes de sí mismas. Son personas que se ven tal como son, en las buenas y en las malas, y lo han aceptado. Indica cierto nivel de autoconfianza. Hay una apertura y disposición a ser vulnerable. También resalta la simpatía de las personas que no se toman muy en serio”.
“Círculo vicioso”
Para reforzar su planteamiento respecto al humor autocrítico, Natalie Dattilo también pone énfasis en lo dañino que puede resultar el hecho de tomarnos demasiado en serio, tanto para nuestro aspecto social como en lo que se refiere a salud psicológica y emocional.
“Cuando nos tomamos demasiado en serio a nosotros mismos o las situaciones en las que nos encontramos, podemos crear un círculo vicioso: nos sentimos mal con nosotros mismos, proyectamos negatividad y esa negatividad también se retroalimenta”, afirma.
En la misma línea establece que “es importante aprender a tomarte menos en serio sin menospreciarte. Si dices algo que te viene a la mente y te parece gracioso, ¿te hace sentir mejor o peor? ¿O provoca la reacción que esperabas?”
La experta recalca que tomarnos menos en serio es una herramienta para recuperar equilibrio, ya sea con nosotros mismos y con los demás. En ese sentido, pone el siguiente ejemplo: “Pensemos en dos personas que discrepan profundamente sobre algo y tienen dificultades para conectar. En esas situaciones, encontrar puntos en común a través de algo que pueda ser gracioso podría ser decisivo. Parece que exagero el poder del humor, pero cuando nos tomamos demasiado en serio, terminamos aislándonos y eso nos impide conectar con los demás”.



