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Opinión

6 de Abril de 2025
Imagen: Sandro Baeza/The Clinic

Perfil de Paulina Vodanovic: ¿Vodanovic vs Tohá?

Foto autor Kike Mujica Por Kike Mujica

La senadora es “la” alternativa del Partido Socialista para salir a pelear las primarias con apuesta propia. Nada está zanjado, sobre todo por los fantasmas que aterran al partido después de esas dos aventuras absurdas: Guillier y Narváez. Esta es la historia de cómo Vodanovic pasó, meteóricamente, de actriz secundaria a protagonista.

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La última vez que el Partido Socialista respiró tranquilo y optimista antes de una campaña presidencial – Bachelet mediante- fue en 2013. 

Hace 12 años.

Dos recuerdos hoy engrifan -y atemorizan- a una parte importante del socialismo: las pasadas candidaturas de Alejandro Guillier y de Paula Narváez

La primera, una externalización tan atrevida como fracasada, que le tiró la cadena nada más y nada menos que a Lagos Escobar; la segunda, un experimento efímero y, sobre todo, olvidable. “Una aventura absurda”, me dice un socialista histórico.

La disyuntiva es la siguiente: 1) ¿Llevamos o no llevamos candidata propia? 2) Si llevamos: ¿Quién sería? 3) Si no, ¿a quién apoyamos?

La alternativa 2 tiene nombre y apellido, hoy y a esta hora: Paulina Vodanovic. “En el socialismo sabemos que ella es producto de las circunstancias, más que una candidatura buscada. Pero es “la” opción”, me dice una militante del PS.

Es un barco que está partiendo hacia el Mar de Drake.

Las convulsionadas mareas en contra las mueven los Poseidón Insulza, Solari y Elizalde, que reman por Tohá.

Agreguen el cese del cargo de Isabel Allende, una paliza directa al corazón del socialismo y que hizo reventar la tirria contra el Frente Amplio.

La mismísima Allende firmó esta semana una carta de apoyo a Tohá. La idea de que el escándalo de la casa salpicaría a Vodanovic, como timonel del PS, se puso en cuestión luego de la afectuosa misiva.

¿Zarpará Vodanovic?

Todo puede pasar. Las próximas dos semanas serán tan belicosas como decisivas.

Tohá y Vodanovic

Meteórica carrera

Paulina Vodanovic (1971) nació en cuna socialista. Es hija de Hernán Vodanovic Schnake (1946-2025), un histórico del PS, abogado y senador. Desciende de Oscar Schnake, fundador en 1933 del partido y primer secretario general, cargo que hoy se denomina presidenta y que ejerce Vodanovic, 92 años después de su antepasado.

Milita desde 1989. Hasta 2010 no vivió una militancia intensa, me dicen en el PS. No es Camilo Escalona o Arturo Barrios, por mencionar dos nombres, que forman parte del inventario.

“⁠Su cercanía al partido es de toda la vida por su papá. Pero nunca fue muy activa, hasta que ingresó al Comité Central”, dice un antiguo militante del PS.

Fue miembro de dicha instancia en dos periodos, entre 2010 y 2014.

Su inmersión en lo público partió en agosto de 2014 cuando fue jefa de la División Jurídica del Ministerio de Justicia. Luego pasó a ser jefa de gabinete del Ministro de Defensa, José Antonio Gómez. En octubre de 2015, Bachelet la designó Subsecretaria para las Fuerzas Armadas.

Quienes dicen que es cercana a Bachelet subrayan que entre 2018 y el 2021 fue presidenta de la Fundación Horizonte Ciudadano, el think tank de la exmandataria.

Hasta que llegó el primer momentum. Álvaro Elizalde terminó su ciclo en la la presidencia del partido en 2022 y el cargo quedó vacante.

Vodanovic, como buena política -ambiciosa y presta- llenó el vacío de poder. 

En junio de ese año, se presentó a la elección de la presidenta del partido. Todos daban por vencedor al senador Alfonso de Urresti. Pero, no. “Batatazo”, me dice una PS. Ella ganó.

Mientras que en 2023 llegó el segundo momentum. Su gran amiga Ana Lya Uriarte debió renunciar al Gobierno y llamaron de emergencia a Elizalde a apagar los incendios del gobierno de Boric. ¿Y el reemplazo en el Senado? Paulina Vodanovic.

En el socialismo dicen que la historia de Vodanovic y Elizalde están unidas. Se conocen desde la Escuela de Derecho de la U. de Chile.

Álvaro Elizalde

El Bacheletómetro

¿Se parece o no se parece a Bachelet?, es la interrogante -casi un tic- que surge cada vez que irrumpe una figura presidencial de las izquierdas. Recalco: mujer.

Es el Bacheletómetro: donde 1 es “se parece poco” y 10 “se parece mucho”. 

Hoy eso ocurre con Tohá, con Jara y con Vodanovic.

“A diferencia de Bachelet, Vodanovic es muy racional. Su liderazgo va por la frontalidad, no por la empatía”, dice un PS que conoce a las dos.

“Son muy cercanas. No amigas, pero se tienen mutua confianza y han vivido muchos episodios comunes”, me dice una persona cercana a la exmandataria.

Vodanovic es cuñera, rápida de mente, hincha de Magallanes, graciosa y no rehúye el conflicto. Con los comunistas ha tenido fuego cruzado. Esta semana, a raíz de la determinación del TC de cesar en el cargo a Isabel Allende, no dudó en encarar al frentamplismo por su responsabilidad en el bochornoso episodio de la venta de la casa del expresidente.

Su carrera política puede ser definida como “rápida”. En sus dos acepciones: celeridad y viveza. Al igual que Bachelet.

“Poco a poco fue construyendo espacio propio y no solo prestado por Elizalde. Por dos vías: activa presencia en medios de comunicación y contacto directo con las bases, donde se apoya en un operador histórico del PS: Eduardo Bermúdez. Lo ha hecho muy bien: en un pocos años pasóde ser desconocida a ser una figura influyente a nivel nacional”, dice un antiguo militante socialista.

En la jerigonza socialista, Vodanovic pertenece al “lote” o “tendencia” del “tercerismo”. Los otros dos grupos son la “Nueva izquierda” y las “Grandes Alamedas”.

Paulina Vodanovic

¿Le tienen fé?

“¿Tiene peso político la Paulina? Sí, pero es un liderazgo frágil. Paulina nunca ha ganado una elección popular. Está en el Senado, ya sabemos, porque Elizalde le cedió el cupo”, opina un miembro del PS.

En 2021 postuló a senadora por la Región Metropolitana. Obtuvo 71.205 votos (2.68%), ubicándose en la undécima posición (los cupos eran cinco).

En enero de 2021 se sumó como coordinadora en la campaña de Paula Narváez para la primaria presidencial.

Sabemos cómo terminó eso.

Sectores del PS temen que Vodanovic sea un déjà vu de Guillier y Narváez. Ven mejor aspectada a Tohá. “Argumentar que tenemos grandes diferencias con Tohá es una falacia”, opina un militante contrario a llevar una candidatura propia.

“Tiene malos números en las encuestas. En una primaria en donde participarán millones de personas, es difícil que gane”, dice un histórico del partido.

“Paulina está jugando una carta muy arriesgada. Si hay una competencia entre Tohá, Winter y Jara, me temo que Paulina pueda terminar cuarta y eso será una catástrofe. Una humillación. Aquí se está jugando algo realmente grave”, opina un militante socialista.

En la otra vereda del PS, consideran que deben llevar nombre propio. “El PPD no nos puede imponer nombres”, dicen. 

Aquí hay un punto clave para Vodanovic: las bases no entienden por qué su partido, que es mucho más grande que el PPD, debe apoyar a Tohá, que además ni siquiera es un fenómeno electoral que asegure dar la pelea a la derecha.

Entremedio, están las negociaciones parlamentarias que cuando las encuestas no dan luces concluyentes sobre los presidenciables con opción de competir, se transforman en la mayor preocupación de los partidos.

“El PPD ha sido torpe. Paulina les ha mandado todos los mensajes posibles y no acusan recibo de que el PS para apoyar a Tohá debe tener una vuelta de mano, que permita que Paulina convenza al comité central para que apoyen a Tohá”, me dice una militante de toda la vida.

¿Y si Vodanovic no convence al partido de que apoye a Tohá?

“Entonces la Paulina deberá ser. No hay ningún conejo en el sombrero”, me responde una PS.

“Será ella si llevamos carta propia. Es imposible pensar que sea proclamada presidenta del partido e inmediatamente el comité central le baje su candidatura. Tendría que renunciar”, cree un PS.

Final

Una dirigenta muy cercana a Vodanovic subió esta semana a una red social una frase de Bob Marley:

A veces no hay próxima vez. A veces no hay segundas oportunidades. A veces es ahora o nunca.

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