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Ilustración: Sandro Baeza - The Clinic

Tendencias

23 de Abril de 2025

¿Cómo hacer que tus hijos amen los libros? Guía para padres preocupados por la lectura en medio de la era de las pantallas

Cada 23 de abril se conmemora el "Día del Libro", donde -entre otras cosas- se busca fomentar el gusto por la lectura en niños, jóvenes y adultos. Es por eso, que muchos padres buscan pequeñas técnicas para apartar a sus hijos de la pantalla para acercarlos a un mundo lleno de fantasía e imaginación.

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En la era donde las pantallas toman protagonismo en la vida de las personas, pareciera que los libros fueron dejados en una repisa destinados a juntar polvo. Así las cosas, aumentan las preocupaciones de los padres, quienes a su lista deben anotar el incentivo de la lectura en sus hijos. 

Según un estudio realizado por Corpa en enero de este año, la lectura diaria alcanza su mayor frecuencia entre las personas de 45 a 55 años (44%). En tanto, en los más jóvenes las cifras se hacen menores. Es por eso, que parece importante dar un vuelco a esas cifras. Esto se puede lograr incentivando el amor por los libros desde la temprana edad. Luego de eso, se puede ir subiendo en la complejidad de los textos a medida que vaya entendiendo su entorno y propios contextos.

La directora del Instituto de Estudios Avanzados en Educación e investigadora CIAE de la Universidad de Chile, Macarena Silva, asegura que la lectura se debe incentivar desde el nacimiento y recalca que “no es necesario que niñas y niñas sepan leer convencionalmente para incentivar la lectura. Esto puede hacerse con libros y también de forma oral. En el caso de los libros, leer con niños textos de distinto tipo. Durante la lectura se da una interacción especial, en la cual existe una comunicación sea que el niño aún esté en etapas de desarrollo inicial del lenguaje. En el caso de la oralidad, se puede interactuar a través del relato de historias. Esta actividad es entretenida para niños y niñas, fomenta la imaginación y la interacción con quien relata“.

“Es bueno ir de a poco incorporando a los niños como partícipes. Por ejemplo, luego de contar un cuento oralmente se les puede preguntar, ¿te animas hoy a terminar tú la historia? También es bueno hacer preguntas a partir de la lectura. Por ejemplo, ¿Qué hubieras hecho si tú fueras el personaje? En suma, libros e historias son artefactos que enriquecen la interacción y ese disfrute es un buen predictor del goce lector posterior”, aconseja.

En ese mismo punto coincide la decana de la Facultad de Educación de la Universidad Central, Andrea Figueroa. “Es recomendable comenzar a incentivar la lectura desde el periodo de preconcepción. Está demostrado que existe una decodificación respecto al interés por la lectura desde la primera infancia en las etapas gestacionales. Por su parte, el incentivo por la lectura se convierte también en un acto de apego y de cercanía, de creatividad y de decodificación de los grafemas que componen entonces el abecedario de la lengua materna“.

El camino para incentivar la lectura

Silva señala que se deben buscar libros que contengan temáticas de interés para niños y niñas. Además, apunta que “lo importante es que puedan acceder a textos variados en escuelas y jardines, ojalá también en el hogar, o visitando bibliotecas. Niñas y niños pueden entender textos diversos y no sólo cuentos. Por ejemplo, pueden disfrutar libros de animales, enciclopedias, libros de recetas, sobre inventos, entre otros. La clave es que puedan tener material para leer y que éste sea de su interés”.

Por otro lado, la académica de la Universidad Central apunta a aquellos con temáticas infantiles que se acerquen progresivamente al descubrimiento y conocimiento del entorno. “Desde la familia con temáticas familiares, luego los espacios más cercanos como temáticas familiares mucho más extensas y posteriormente a un espacio mucho más complejo. Es también muy conveniente que los niños exploren, en las diversas temáticas, aspectos del desarrollo humano, desarrollo valórico, de fomento a la formación ciudadana, equidades de género pues esta es la etapa del desarrollo humano en la cual se afianzan y se instalan las primeras ideas y conceptos sociales y culturales que después van a permear la formación en los adultos”, indica. 

¿Y qué pasa con los jóvenes?

Con respecto a los jóvenes, Silva recomienda que para que no abandonen la lectura es necesario “motivar y descubrir nuevas temáticas que sean interesantes para las juventudes. Con códigos y temáticas propias de la edad y del grupo etario en el cual estos se encuentran. Y por tanto, desde ahí abordarlo como una herramienta o un ejercicio que permita promover la lectura y reencantar la lectura con temáticas que sean atingentes. Por ello, el alto éxito que han tenido colecciones de textos que son cercanos a áreas que están muy vinculados con propuestas audiovisuales con literatura que aborda complejidades propias de las culturas juveniles.

En tanto, Figueroa afirma que “lo importante es desarrollar un hábito y un gusto por la lectura temprano. El soporte del libro, del cuento, del texto físico puede ir transitando a textos de orden digital que incentiven y promuevan”.

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