Michelle Bachelet y Carolina Tohá: la línea que divide la relación institucional y personal de la exmandataria y la precandidata presidencial
El vínculo entre la abanderada presidencial del PPD y la expresidenta data desde incluso antes de que ambas participaran en política. Al correr de los años se han ido encontrando de distintas maneras en donde se mostraron cercánas, como cuando Tohá fue su ministra en el primer Gobierno, y distancias, como cuando la expresidenta no la llamó a participar de su segunda administración, pues Tohá era alcaldesa de Santiago. Con todo, la exministra del Interior la llama de vez en cuando para entablar diálogos políticos e intercambiar ideas, como cuando se hizo público el secuestro del teniente venezolano Ronald Ojeda. Si bien son cercanas, no existe una relación de amistad, más, una relación de confianza y lealtad que se sostiene en creencias políticas.
Por Rodrigo Córdova 27 de Abril de 2025
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Iban a dar las 11 de la mañana del miércoles cuando en las redes sociales del Partido Socialista apareció una imagen de su abanderada presidencial, Paulina Vodanovic, con La Moneda de fondo. Atrás, en una imagen difuminada, también se apreciaba el rostro difuminado de Michelle Bachelet. La publicación, sin embargo, solo alcanzó a estar 50 minutos publicada en Instagram antes de que fuera borrada.
Durante ese lapso la imagen circuló en los chats internos y encendió las alarmas del equipo de comunicaciones de Vodanovic, que no es el mismo que ve las redes sociales del partido. La propia candidata presidencial solicitó que la publicación se eliminara.
El episodio para algunos reveló cómo el simbolismo de la expresidenta Bachelet sigue siendo un activo electoral dentro de los partidos oficialistas y se trató de un intento más por capitalizar su figura entre los abanderados para el sillón de La Moneda.
El exsenador socialista, Ricardo Núñez, de hecho, señala a The Clinic que el hecho fue un error no forzado de su partido, porque, según señala, Bachelet hoy por hoy “quiere seguir siendo, y con justa razón, la que refleje mejor el mundo oficialista o quien está detrás del Gobierno del Presidente Boric”. Y añade:” Seguramente, ella lo estimó inconveniente”.
Si bien la expresidenta ha buscado desmarcarse de una candidatura en particular, eso no la ha alejado del debate presidencial del oficialismo.
De hecho, el lunes 14 de abril, Bachelet llegó hasta las dependencias de Horizonte Ciudadano, la fundación que creó tras su segundo mandato, para participar de un encuentro en el que participaron los entonces seis precandidatos presidenciales del oficialismo: Carolina Tohá (PPD), Paulina Vodanovic (PS), Jeannette Jara (PC), Gonzalo Winter (Frente Amplio), Jaime Mulet (FRVS) y Vlado Mirosevic (PL), quien se bajó en apoyo a Tohá.
Bachelet estuvo a la cabeza de una mesa en la que todos dialogaron bajo el liderazgo de su figura. Sin embargo, lo cierto es que aquel encuentro originalmente no tenía contemplado la presencia de la exmandataria.
Conocedores señalan que la cita se estaba planeando desde antes de que Vodanovic fuera proclamada como la carta presidencial del PS y que en los contactos siempre la idea que se tenía era reunir a los abanderados del oficialismo en un café, sin Bachelet.
Sin embargo, en el sector indican que en los últimos días el panorama cambió y desde el equipo de Bachelet contactaron a los candidatos para que la reunión fuera junto a la expresidenta. Cercanos a los candidatos oficialistas aseguran desconocer cómo se motivó la entrada de Bachelet a la cita, pero algunos manifiestan en privado de que no fue una buena idea, pues la puesta en escena podía parecer incómoda.
Primero, porque parecía extraño que ella apareciera dando la señal de marcar la pauta a los candidatos. Y segundo, porque todos los gestos que ahí se dieran podrían conducir a interpretaciones que podrían generar más ruido en el ambiente, como por ejemplo, quiénes se sentaron o posaron más cerca o más lejos de Bachelet.

Tras la reunión, de hecho, los candidatos se posicionaron para tomarse una foto. Tohá llegó última para ese momento y se formó a un extremo. La expresidenta le dijo en ese momento que se pusiera más cerca de ella, pero la exministra del Interior desdramatizó el hecho y comentó que que independientemente de su posición en la imagen, se harían especulaciones.
Y así fue. En el oficialismo comentaron sobre una distancia entre Tohá y Bachelet a propósito de que la exministra estaba a un extremo de la foto, mientras que Paulina Vodanovic, la candidata y presidenta del PS, y Jeannette Jara, la abanderada del PC, se posicionaron junto a la expresidenta.
La pragmática relación entre Tohá y Bachelet
Sin embargo, la relación entre la exministra del Interior y la expresidenta va mucho más allá de la ubicación en una foto. Su historia política se vincula antes de que ellas se conocieran y a través de los años han logrado establecer una relación fluida y de cooperación política, pero nada más allá, aseguran cercanos.
Tanto el entorno de Tohá como el de Bachelet reconocen que no hay una amistad entre ellas, pero que sí existiría una confianza y una lealtad que se sostiene en un fuerte vínculo e historia política.
Durante el verano, en el oficialismo se vivieron tensos momentos relacionados a la elección de candidaturas presidenciales. A falta de abanderados proclamados en la izquierda, —solo figuraban Jaime Mulet (FREVS) y Vlado Mirosevic (PL)—, desde el PS comenzaron a impulsar la posibilidad de que Bachelet fuese candidata por tercera vez, aún cuando ella misma lo había descartado en diversas ocasiones. En caso de que así fuese, decían dirigentes de los partidos, las tiendas hubiesen prescindido de una elección primaria.
Diferente era el caso de Tohá. Cercanos a la PPD comentan que la entonces ministra tenía decidió ser candidata y durante esos días veraniegos, cuando la expresidenta pasaba sus días en el Lago Caburgua, mantenía contacto con Tohá y le había confirmado lo que ya había dicho públicamente: que no sería candidata.
De hecho una de las primeras —y pocas— personas que se habían enterado antes de que Tohá iba a renunciar, fue la expresidenta luego de que la misma exministra le avisara. Un gesto de cercanía, advierten algunos oficialistas, pero que más bien se enmarcaba en una relación de coordinación política que vendría a ser el núcleo del vínculo entre ambas.
Prueba de ello, comentan fuentes del Socialismo Democrático, es el video que publicó Horizonte Ciudadano día siguiente de que Tohá anunció que se embarcaría en la aventura presidencial y Bachelet aparece confirmando públicamente que no será candidata por tercera vez.
Otro episodio reciente que muestra cómo la cercanía Tohá con Bachelet tiene un alto componente político, comentan fuentes cercanas a la PPD, fue cuando se conoció el secuestro del teniente Ronald Ojeda.
La entonces ministra del Interior se comunicó en reiteradas ocasiones a la expresidenta Bachelet una vez que se hizo pública la noticia, de manera de recibir consejos al respecto, producto del conocimiento que tenía la expresidenta sobre Venezuela, dado que visitó el país como alta comisionada de la ONU para los DD.HH. a realizar un informe sobre el régimen en 2019.
En este, describió que el Gobierno de Nicolás Maduro cometía graves violaciones de los derechos civiles, políticos, sociales y económicos de los venezolanos, además de violencia y abusos de las fuerzas de seguridad.
Es por eso que Tohá, explican sus cercanos, que contó con ella para conocer su opinión. Bachelet, por su parte, nunca dejó de contestarle.
Una relación política, no de amistad
Al consultar en el entorno de Tohá respecto a la cercanía que tiene con Bachelet, recuerdan un evento que sucedió hace más de 10 años.
En 2013, cuando la expresidenta volvió a Chile desde Nueva York para comenzar su segunda campaña presidencial, luego de haber sido directora de ONU Mujeres, le solicitó a un pequeño grupo que la fueran a buscar al aeropuerto de Santiago. Entre ellas, estaba Carolina Tohá, quien había sido su ministra Secretaria General en su primer Gobierno.
Sin embargo, esa estrechez no se convirtió en cercanía para su segundo Gobierno, pues Tohá fue alcaldesa de Santiago y en esa oportunidad no tuvo mayor injerencia ni diálogo con la entonces Presidenta.
Francisco Vidal, quien fue ministro vocero de Bachelet en su primer Gobierno y uno de los impulsores de la candidatura de Tohá, comentó a The Clinic que durante esos años “lo que vi es una relación política, obviamente personal, pero derivada de una relación política”.
Es en ese marco en el que se han mantenido los diálogos y los encuentros con Bachelet, afirman fuentes del círculo de Tohá. De hecho, la militante PPD conversó en más de una ocasión sobre la posibilidad de ser o no ser candidata.
Ahora bien, conocedores de estos intercambios afirman que la exministra no recurre a la expresidenta pidiéndole consejos, más bien, responde a algo más parecido a un diálogo político. Tohá le comenta lo que piensa políticamente y luego escucha lo que Bachelet tiene para decir.
Uno de los últimos temas que han abordado, es cómo el mundo progresista se puede insertar de mejor manera en las redes sociales. De hecho, en Horizonte Ciudadano esa pregunta es una línea de trabajo y de estudio.
Además, la Presidenta Bachelet le ha expresado a Tohá su preocupación por encontrar una estrategia para abordar el auge de la derecha extrema. Una preocupación, sostienen conocedores de estos diálogos, que también se la ha compartido al Presidente Gabriel Boric.
Con todo, desde el entorno de la exministra describen la relación como cercana, cariñosa y amistosa. Sin embargo, insisten en que no son amigas.

Bachelet y Tohá: antes de Michelle y Carolina
El vínculo entre Michelle Bachelet y Carolina Tohá se remonta mucho antes de que ambas alcanzaran notoriedad política. De hecho, comienza con sus padres: José Tohá y Alberto Bachelet, ambos víctimas de la dictadura de Augusto Pinochet. Coincidieron en el Hospital Militar, en habitaciones contiguas luego del Golpe de Estado de 1973.
José Tohá, exministro del Interior de Salvador Allende, falleció en ese mismo recinto. Alberto Bachelet, general de brigada de la Fuerza Aérea, logró salir del hospital, pero murió poco después. Ambos perdieron la vida con pocos días de diferencia a manos del régimen militar, en marzo de 1974.
Las madres de Carolina Tohá y Michelle Bachelet también mantenían un vínculo previo tras conocerce en el Gobierno de la Unidad Popular. De hecho, en el funeral del general Bachelet, Moy asistió acompañada de Jeria, y asimismo, Jeria la acompañó a ella al de José Tohá.
Años después, luego de que Tohá regresara del exilio en México y Bachelet del propio en Alemania en 1979, ambas comenzaron a coincidir en actividades de oposición al régimen militar y en eventos relacionados con la defensa de los Derechos Humanos.
Hasta ese momento, existía una relación familiar marcada por experiencias compartidas, pero el vínculo político directo entre ambas comenzó a forjarse durante la campaña presidencial de Ricardo Lagos a fines de la década de los 90 en la que ambas tomaron un rol activo.
Por cierto, la relación de Tohá con Bachelet es distinta a la que con el expresidente Lagos. El exmandatario, a diferencia de la otrora presidenta, anunció su apoyo a la candidatura de la PPD, mientras que de Bachelet se posicionó lejos de un partido y apostó por abogar por la unidad del progresismo. Una línea más cercana a lo que ha solicitado el Presidente Gabriel Boric.
De hecho, el expresidente Lagos está preparando un emotivo video para la campaña de la exministra del Interior.
El cuidado de Bachelet con mostrar apoyos
Desde el entrono de la expresidenta comentan que ese posicionamiento, el de no abogar por ninguna candidatura, responde a algo muy propio de su personalidad, pues es recelosa con las complicaciones que pueden generar sus gestos hacia un candidato u otro.
De hecho, comentan, por ejemplo, que Bachelet ha cuidado sus gestos hacia el Socialismo Democrático para que no se especule sobre si respalda más a Vodanovic que Tohá, quienes no han hablado desde que la militante del PPD anunció que aventuraría en una campaña presidencial.
Ahora, hay otros dirigentes del oficialismo que creen que el posicionamiento de Bachelet responde, en realidad, a una forma de proteger su capital político, pues pagó muchos costos después de respaldar la opción del Apruebo en el plebiscito constitucional del 2022 y tras respaldar la candidatura presidencial de la PS Paula Narváez.
Según cercanos a Tohá, la relación con la exmandataria se acercó especialmente en 2009, cuando Bachelet se convirtió en la primera mujer en ocupar la Presidenta de Chile y designó a Tohá como su ministra.
Dirigentes del Socialismo Democrático afirman que Bachelet siempre ha buscado el acercamiento entre el PS y el PPD y que entre varios dirigentes ha intentado tender puentes para propiciar este acercamiento. Una de esas personas ha sido Tohá.
Si bien esto no ha rendido frutos, la PPD si ha tomó un rol activo en esta agenda el año pasado. El tema venía planeándose en 2023 y en 2024 se intentó acelerar esa agenda. De hecho, al domicilio de Tohá llegaron distintos dirigentes de ambos partidos en más de una ocasión para elaborar un programa en común. Incluso, se llegó a publicar un documento.
Ese ánimo se diluyó. Tohá y Vodanovic sostienen candidaturas propias y no han establecido contacto de coordinación en este momento previo a la inscripción de primarias.
Desde el PPD indican que no se explican por qué el PS echó pié atrás y que el año pasado se había asumido que se presentaría una candidatura presidencial a nombre del Socialismo Democrático. Sin embargo, en la tienda liderada por Jaime Quintana (PPD), afirman que de a poco se fueron dado cuenta de que los socialistas echarían pie atrás, “no fue una sorpresa”, sostienen dirigentes del partido.
De hecho, leyeron el apoyo a una tercera candidatura de Bachelet como una forma de presionar políticamente a Tohá y un juego del partido socialista para medir fuerzas. También hubo críticas al interior del PS tras el anuncio del anuncio de la candidatura de Vodanovic, pues altos dirigentes del partido consideran un error seguir con una candidatura única y no respaldar a Tohá.
Con todo, desde el entrono de la abanderada del PPD creen con seguridad que Bachelet no es parte de la estrategia del PS.
La cercanía de Bachelet con otras candidatas oficialistas
La senadora, presidenta y abanderada presidencial del PS, Paulina Vodanovic, conoció a la expresidenta en su segundo Gobierno, cuando fue nombrada como subsecretaria de Defensa en octubre del 2015. Antes ejerció como jefe de gabinete del Ministro de dicha cartera José Antonio Gómez (PR).
Quienes conocen el recorrido de Vodanovic, afirman que el otrora Fiscal Nacional, Sabas Cahuán, le presentó a Bachelet comentándole el rol que había cumplido la ahora timonel del PS en la reforma al Ministerio Público cuando trabajaba en la división jurídica del Ministerio de Justicia.
Otras fuentes dentro del PS indican que Ana Lya Uriarte —una de las figuras más influyentes del entorno de Bachelet— habría recomendado a Vodanovic para el cargo de subsecretaria, pues ambas se conocían desde el ejercicio privado de la abogacía, cuando Uriarte trabajaba como abogada y Vodanovic como procuradora.
Al término del gobierno, en 2018, Bachelet designó a Vodanovic como presidenta de la Fundación Horizonte Ciudadano. Allí comenzó un mayor acercamiento entre ambas, aunque se vio interrumpido cuando Bachelet asumió como Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos en septiembre de ese año.
Pese a la distancia geográfica, la relación entre ambas se mantuvo. Aunque no son amigas en el sentido personal, fuentes de ambos entornos reconocen que mantienen una comunicación frecuente, especialmente sobre temas políticos. La presidenta del PS suele compartir con Bachelet información relevante del escenario partidario y también le consulta sobre decisiones estratégicas, a las que la expresidenta responde en la mayoría de los casos.
La candidata Jeannette Jara también conoció a la expresidenta durante su segundo mandato cuando ejerció como jefa de gabinete de Marcos Barraza en la subsecretaría de Previsión Social. Desde el PC afirman que desde ese momento Jara y Bachelet comenzaron a acercarse.
Estos encuentros se fueron dando con cierta frecuencia y desde ahí se comenzó a cultivar una relación de confianza política, sostienen fuentes cercanas a Jara. Luego, Barraza fue nominado como ministro de Desarrollo Social y la hoy candidata llegó a la Subsecretaría de Previsión social en 2016.
Durante el segundo Gobierno del expresidente Sebastián Piñera, ya como oposición, Jara asistió a varios encuentros de reflexión en Horizonte Ciudadano. Sin embargo, no fue hasta el año pasado que sellaron un vínculo con mayor cercanía.
En julio del 2024, la entonces ministra del Trabajo del Gobierno de Boric viajó a Ginebra, Suiza, para reunirse con Bachelet en su calidad de Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos.
En el Palacio Wilson, donde estaban ubicadas las oficinas de la ex mandataria, sostuvieron una reunión de unos 45 minutos en donde conversaron de manera disentida y quienes conocieron el intercambio afirman que desde ese momento que conversan con cierta frecuencia.
Sin embargo, desde el PC y desde el entorno de Jara advierten que sus trayectorias políticas son distintas y, si bien existe una admiración por la figura de Bachelet y su administración —en particular de la segunda en donde fueron parte de la coalición gobernante—, evitan asemejarse, pues tienen indican historias de vida distintas y no comparten el mismo orígen político.



