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Calle Quirihue, Ñuñoa
Calle Quirihue, Ñuñoa

Ciudad

16 de Julio de 2025

El triste registro de la calle Quirihue de Ñuñoa: del crimen de María Soledad Lapostol al asesinato por encargo del “Rey de Meiggs” 

Esta pequeña arteria en la comuna de Ñuñoa ha sido escenario de dos de los crímenes que mayor impacto han provocado en el país en las últimas décadas. En la intersección con Dublé Almeyda fue encontrado el cuerpo de la ejecutiva bancaria María Soledad Lapostol, en diciembre de 2007. Y en la otra esquina de la misma cuadra, en la intersección con José Domingo Cañas, fue abatido José Reyes Ossa -el "Rey de Meiggs"-, el pasado 19 de junio.

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El caso del asesinato por encargo de José Reyes Ossa, más conocido como el “Rey de Meiggs”, ha vuelto a tomarse la agenda noticiosa, luego de que Osmar Ferrer Ramírez, uno de los sicarios tras su crimen, fuera puesto en libertad tras una insólita cadena de errores.

Ferrer Ramírez junto a los coimputados Yonder Blanco y Neomar Arismendi -quienes se encuentran en prisión preventiva- atacaron el pasado 19 de junio a Reyes Ossa, en la intersección de calle Quirihue con José Domingo Cañas, en la comuna de Ñuñoa.

Según confirmaron a The Clinic fuentes del caso, fue Ferrer Ramírez quien remató en el suelo al “Rey de Meiggs”, en una violenta escena en plena vía pública, la que quedó registrada por cámaras de seguridad del sector.

Este feroz crimen interrumpió la tranquilidad de la pequeña calle Quirique, en un barrio residencial de Ñuñoa, en las proximidades de la estación de Metro Monseñor Eyzaguirre.

Quirihue es una calle de apenas una cuadra y media, pero solo un tramo está abierto a toda circulación: el que va entre Dublé Almeyda y José Domingo Cañas. El otro, que ni siquiera está conectado con el tramo ya descrito, solo tiene acceso para residentes en Avenida Irarrázabal.

Y en esa cuadra abierta a toda circulación han tenido lugar dos de los crímenes que mayor impacto han provocado en el país en las últimas décadas. Al reciente asesinato por encargo del “Rey de Meiggs”, se suma el crimen de la ejecutiva bancaria María Soledad Lapostol.

El cruel crimen de María Soledad Lapostol

El 21 de diciembre de 2007, en la intersección de Quirihue con Dublé Almeyda, el cuerpo de María Soledad Lapostol fue hallado al interior de una camioneta Mitsubishi Montero que era de su propiedad, con cuatro balazos en la cabeza.

La ejecutiva bancaria había puesto en venta la mencionada camioneta y tras recibir un llamado de un presunto interesado acudió a su encuentro. Habían acordado reunirse en la esquina de Eliecer Parada con Echeñique, en Ñuñoa.

Lapostol salió de su casa en la calle República de Honduras, en Las Condes, pero en el punto acordado no se encontró con un comprador interesado, sino que con Luis Araya Galaz, un sujeto tenía antecedentes penales y quien una vez arriba de la camioneta tomó el control del volante y, de manera violenta, la instó a revelarle sus claves bancarias. 

Araya Galaz mantuvo retenida a Lapostol en el mismo vehículo y mientras se encontraba en aquella situación, la mujer consiguió llamar a un amigo de la familia para alertar de su situación. Luego, el marido de la ejecutiva bancaria, al no tener noticias de su paradero, puso una denuncia por presunta desgracia ante Carabineros.

Calle Quirihue, Ñuñoa. Foto: Agencia Uno

Y tras intensas diligencias, finalmente su cuerpo fue encontrado la madrugada del 21 de diciembre de 2007, en Quirihue con Dublé Almeyda. Araya Galaz se mantuvo prófugo por casi un mes, pero el 13 de enero de 2008 fue detenido por Carabineros cerca de la Plaza de Ñuñoa. El uso de una tarjeta de crédito de la víctima fue una prueba clave en su contra.

Luis Araya Galaz fue condenado el 20 de diciembre de 2008 por robo con homicidio, recibiendo la pena de cadena perpetua simple. Se consideró como agravante la alevosía con la que actuó y el hecho de haber cometido el crimen mientras se encontraba en uso de beneficio carcelario, ya que se gozaba de libertad condicional tras una condena previa de 10 años y un día por robo con intimidación.

El autor de este cruel crimen se encuentra en prisión. Dade su condena, a los 20 años de presidio podría optar a beneficios carcelarios.

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