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25 de Julio de 2025La increíble historia de cómo 150 cabras lograron frenar un incendio forestal en Santa Juana y el emprendimiento que busca popularizar la estrategia
En el incendio forestal que afectó a Santa Juana en febrero de 2023, un parque de 16 hectáreas logró salvarse de las llamas. Esto se logró por el trabajo de Rocío Cruces y Víctor Faúndez, una pareja que en 2017 comenzaron a realizar cortafuegos por pastoreo estratégico con cabras. El impacto de su trabajo llevó a la pareja a constituir una empresa llamada Buena Cabra, con la que buscan expandir esta metodología a empresas y agricultores para enfrentar incendios forestal. En conversación con The Clinic cuentan cómo nació este proyecto, y explican como un pastoreo monitoreado puede frenar el fuego.
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En febrero de 2023 un incendio forestal de grandes dimensiones afectó a buena parte de las regiones de La Araucanía y Biobío. En esta última, una de las comunas más afectadas fue Santa Juana, localidad que junto a Nacimiento sufrieron la pérdida de 80 mil hectáreas por el fuego.
Dentro de Santa Juana, hubo 16 hectáreas que se salvaron de ser arrasadas en el Parque Bosques de Chacay. El motivo que permitió impedir el avance del fuego y el consumo de un amplio terreno de bosque nativo fue el menos esperado: un grupo de 150 cabras que realizaron un cortafuego natural.
Pero no fue un hecho fortuito, todo lo contrario, fue parte de una metodología de pastoreo estratégico tutelada por Rocío Cruces, y su pareja, Víctor Faúndez, quienes en 2017 adquirieron 16 cabras para implementar esta estrategia, luego de ser amenazados por el gran incendio forestal de 2017.
“El mismo verano del 2017 se produjo un incendio cerca. Vimos el humo que estaba a kilómetros de nosotros, pero sentimos la amenaza. Entonces, fue clave porque nosotros dijimos, mira, si un incendio como ese, que en ese minuto fue controlado a esa distancia, llega a nosotros, por muy bosque nativo que sea, nos vamos a quemar igual”, cuenta Rocío Cruces.
Desde ahí comenzaron a trabajar con esta iniciativa, que partió como una medida de mitigación para el terreno que adquirieron ese mismo año, y que los llevó a constituirse hoy como una empresa. Bajo el nombre Buena Cabra, se enfocan en entregar un servicio de creación de paisajes resistentes a incendios. “Es la principal forma de transformar un paisaje y hacerlo resistente a un incendio es a través del pastoreo estratégico, eliminando del proceso la aplicación de herbicidas y las quemas controladas”, explica su fundadora.

La efectiva estrategia de pastoreo estratégico para prevenir incendios forestales
Rocío Cruces, profesora de ciencias que estuvo por casi 20 años ligada a la Universidad de Concepción, cuenta que cuando se vieron amenazados en 2017 por el incendio forestal, no pudieron quedarse de brazos cruzados. Ahí fue que junto a su pareja, que es ingeniero forestal, buscaron alternativas naturales de corta fuegos.
“En vez de paralizarnos, nos pusimos a investigar qué podíamos hacer. Y encontramos que en otros países, como España, Portugal, Francia, Canadá, Australia, Estados Unidos, se usa el pastoreo estratégico para la prevención de incendios, principalmente con cabras“, cuenta.
Ese mismo año llevaron las primeras 16 cabras y empezaron a trabajar con ellas, a criarlas, y a implementar la metodología. Buscaron seguir creciendo, sin embargo, entre 2017 y 2023 postularon a financiamiento bajo diferentes concursos sin éxito.

Recién en 2023, cuando tras el incendio forestal su metodología demostró ser efectiva, comenzaron a tener respuestas. “Fuimos postulando a distintos financiamientos, sin éxito en ese minuto, hasta que llega el 2023. Ahí ocurre una literal prueba de fuego. En ese minuto llega un incendio, que fue catalogado como megaincendio, y fue el momento clave para poner a prueba la metodología, que hasta ese minuto era inédita en Chile”, comenta Rocío Cruces.
Y detalla que “fuimos como una barrera, nos transformamos como en un cortafuegos verde. El fuego con la magnitud que venía, con la fuerza, no logró entrar al parque, y las 16 hectáreas se transformaron en una barrera, que permitió proteger a toda la comunidad colindante al parque. Actuó como un verdadero cortafuegos”.
Cómo un conjunto de cabras puede ser una metodología para frenar el fuego
El pastoreo estratégico con cabras es una metodología de prevención o también mitigación de un incendio forestal. Se basa en crear paisajes seguros o resistentes a incendios a través de un trabajo que consiste en la planificación de un territorio.
La fundadora de Buena Cabra explica “en palabras sencillas, las cabras se comen todos los arbustos y la hierba, la vegetación herbácea y arbustiva que está en la zona baja de un predio que llegan hasta los dos metros. Estas hierbas, cuando no se controlan y en verano, se secan y generan una gran peligro de propagación de incendios. Entonces, lo que ellas hacen, al comerse esa vegetación, disminuye la altura de esa vegetación, haciendo que si llega una cabeza de incendio, por ejemplo, el material vegetal está de baja altura, entonces no se genera una propagación explosiva“.

Esta estrategia no se hace exclusivamente con cabras, también se pueden hacer con gallinas y gansos. Tampoco es necesario tener 150 cabras, como tenían a la hora del incendio de 2023 Rocío y Víctor. Se puede realizar con grupos reducidos, pero controlados. Cruces explica que funciona bien por lo menos con 4 personas, para que haya un sistema de turno. Esto, ya que las cabras deben estar siempre al cuidado de las personas.
La consolidación de Buena Cabra tras el megaincendio
Desde ahí en adelante Buena Cabra comienza a tomar fuerza. Gracias a un fondo que obtuvieron de Corfo elaboraron un sitio web y comenzaron a posicionarse en redes. Y posterior al incendio, aumentaron el pastoreo de 16 a 60 hectáreas, gracias a un trabajo junto a Fundación Lepe.
En noviembre de 2024 lograron su primer cliente, la U. de Concepción. Con ellos crearon un área de cortafuegos en la interfaz del campus en Concepción con los bosques de pino y eucalipto. Ahora, buscan seguir aumentando clientela entre instituciones públicas y privadas.
“Logramos comprobar la efectividad, y ahí sentimos una especie de llamado. Una responsabilidad de tener en las manos una solución que es comprobable y efectiva. Sentimos que teníamos que compartirla, replicarla. Ahí comienza la otra etapa de transformarse en una opción concreta para que las instituciones públicas y privadas la tomen, y poder implementarla con los beneficios socioambientales que trae”, cuenta Cruces.

A su vez, están avanzando en capacitar y asesorar a comunidades para que puedan implementar esta metodología de forma autónoma. Junto a INDAP lograron hacer una pequeña capacitación para 40 campesinos.
Para los creadores de Buena Cabra, es fundamental, más que ellos consolidarse, que más personas apliquen esta metodología. Así, esperan comenzar a aumentar las capacitaciones, y expandir su conocimiento para potenciar el pastoreo estratégico.



