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10 de Septiembre de 2025

Una persona se quita la vida cada 40 segundos: las señales a las que poner atención y la falta de políticas públicas para combatir el suicidio

El Día Mundial para la Prevención del Suicidio busca concientizar sobre este problema de salud mental y reducir el estigma asociado. Expertos destacan la necesidad de mayores avances en políticas públicas y recursos para una atención adecuada.

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Este miércoles 10 de septiembre es el Día Mundial para la Prevención del Suicidio con el objetivo de visualizar este problema de salud mental. Además de promover acciones para reducir el estigma y entregar herramientas para ir en apoyo de quienes así lo necesiten.

La tercera edición del Ipsos Education Monitor planteó que la salud mental se considera el mayor problema que afecta a los jóvenes. En promedio, el 33 % afirma que la salud mental es el principal desafío para los jóvenes. Esto, por delante de la desigualdad (28 %), el acoso escolar (26 %) y las redes sociales (25 %). El 53 % considera que la salud mental de los jóvenes en su país es deficiente. Esta percepción es mayor en Chile (73 %) y Francia (69 %).

Pablo Ferrer, psicólogo, magíster en Psicología mención Psicología Clínica Infanto Juvenil y candidato a doctor del Doctorado en Psicología, ambos del Departamento de Psicología la Universidad de Chile, explicó a The Clinic que si bien Chile cuenta con grandes avances, “aún no existe una garantía legal que priorice y fije el presupuesto asignado a salud mental. De acuerdo a las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud, quien propone que el aporte fiscal asignado a la atención de salud mental ronde al menos el 5% del presupuesto total de salud”.

Las señales a las que se debe estar alerta

Ferrer afirma que “con respecto al suicidio, es importante recordar algunas definiciones centrales para comprender las señales de alerta. El suicido es un fenómeno multicausal e influido por diversos factores de riesgo que se acumulan durante la vida. Se manifiesta en las personas en el formato de crisis, vinculadas con un conjunto de expresiones conductuales, cognitivas, emocionales e interpersonales que reciben el nombre de ‘suicidalidad’. Es decir, el suicidio ocurre dentro de una crisis suicida movilizada por una intensa suicidalidad“.

La suicidalidad entrega señales de alerta mucho antes de convertirse en una problemática aguda. En ese sentido y en materia de prevención del suicidio, los descensos anímicos repentinos, el aislamiento social, el involucramiento en situaciones potencialmente estigmatizantes (como acoso escolar o situaciones de violencia), son eventos de riesgo que vale la pena ponderar con la evaluación de un especialista”, añade.

También agrega que hay recomendaciones útiles, por ejemplo:

  • Fomentar ambientes libres de discriminación en materia de salud mental. Poder hablar libremente de lo que me ocurre y siento, sin juicios y desde un ambiente respetuoso es, en sí mismo, un espacio protector.
  • Promover la participación social y la percepción de apoyo mutuo. Fomentando la participación de todos los miembros de la familia en actividades comunitarias y de esparcimiento. Las que permitan la construcción de un sentido, de un propósito, de forma comunitaria. Sostener en forma conjunta las situaciones agradables, permite crear las confianzas para que -igualmente- en conjunto podamos afrontar las situaciones incómodas o difíciles.
  • La participación en actividades deportivas regulares de interés. La regularidad del ejercicio físico ha demostrado importantes efectos en la reducción de los síntomas depresivos y de ansiedad. Por lo que su aporte en materia preventiva es crucial.
  • La formación. Las capacitaciones que democratizan el acceso a la información en materia de salud mental y prevención del suicidio, como la formación de ‘gatekeepers’ (facilitadores comunitarios) permiten que las personas se apropien y sitúen el conocimiento preventivo en materia de salud mental, ejecuten recomendaciones útiles frente a situaciones difíciles, sepan buscar ayuda y acompañen mejor a los miembros de sus familias o comunidades educativas en situaciones de riesgo como por ejemplo una crisis suicida.

El suicidio en cifras

El psicólogo recalca que “el suicidio, es una problemática de salud pública a nivel mundial. Globalmente, se estima que aproximadamente 703.000 personas mueren por suicidio cada año. Lo que equivale a una muerte cada 40 segundos. En las Américas, el promedio anual fue de 98.000 muertes por suicidio en el período 2015–2019. Siendo la tercera causa de muerte entre jóvenes de 20 a 24 años (OPS, 2021)”.

También destaca que “en América Latina, la tasa de suicidio presentó un incremento del 17% entre los años 2000 y 2019 (OPS, 2021). En Chile, según el Informe de Mortalidad por Suicidio 2010–2019 del Minsal, mostró una tasa promedio de 10,6 por 100.000 habitantes. Considerando todo lo anterior, el abordaje de la prevención del suicidio aparece como una de las principales problemáticas y requiere enfocarse en poblaciones de mayor riesgo como los jóvenes y los adultos mayores de 70 años”.

Abrir el diálogo y dejar de lado la vergüenza

La iniciativa “Solamente Unidos” busca tomar consciencia de la salud mental. ¿Cómo? que personas, tanto dentro como fuera de Chile, puedan compartir su testimonio agradeciendo a quienes estuvieron a su lado en un proceso de salud mental.

Paula Lacámara, creadora de la iniciativa, detalló que “la invitación es simple: dar las gracias. Reconocer lo importante que ha sido el apoyo de otros para enfrentar desafíos de salud mental. Porque ese gesto no solo reconoce a otros. También abre un diálogo que permite a quienes atraviesan situaciones difíciles de salud mental expresarse sin culpa ni vergüenza, y que es posible salir adelante solamente unidos. Si tenemos una sociedad que entiende la importancia del apoyo social en la salud mental, con personas que se muestran disponibles a acompañar, entonces las personas pueden pedir ayuda sin miedo”.

Por otro lado, Alex Behn, director del Instituto Milenio para la Investigación en Depresión y Personalidad (MIDP), entregó una pequeña guía sobre cómo actuar cuando alguien nos plantea que tiene ideas suicidas. “Lo primero es no quedarse callado ni minimizar lo que la persona dice. Tampoco juzgarla. Muchas personas que experimentan enfermedades mentales piensan en el suicidio. Si alguien comparte que tiene ideas suicidas, hay que escucharlo con atención, mostrar interés genuino en lo que está ocurriendo y sin juicio, mostrarle que no está solo y, de ser posible, ayudarlo a buscar ayuda profesional de inmediato”, recalca.

También llama a evitar intentar el “arreglar” todo, entrar en debates o “enseñar” a la persona lo que debe hacer. “Expresar apoyo significa estar ahí, presente y preocupado y ayudar a avanzar en el camino hacia la ayuda profesional, que es otro componente esencial para atravesar la crisis. Procura también que exista un ambiente seguro, en el cual el acceso a medios letales (medicamentos, armas) esté controlado”, aclara.

¿Se debe a una fecha particular?

Desde el MIDAP aseveraron que “en Chile y en el mundo se observa que los meses de primavera y verano suelen mostrar un aumento en las muertes por suicidio. No se sabe con exactitud por qué, pero se asocia a factores biológicos y sociales: hay más energía vital en el entorno, lo que puede contrastar con quienes sienten que no logran salir adelante”.

“Sin embargo estas tendencias son establecidas en base a promedios y las personas individuales pueden tener experiencias diferentes y no seguir estos patrones más típicos. Si tienes dudas, pregunta directamente a la persona, con lenguaje claro y directo si está pensando en el suicidio, nunca es un mal momento para expresar preocupación y apoyo genuino”, recalcan.

¿Se puede hacer más desde la política pública?

Consultado sobre qué falta para mejorar el acceso a apoyo psicológico, Ferrer es enfático en señalar “que el Estado garantice que la cantidad de atenciones y el acceso a las atenciones psicológicas cumple con los mínimos establecidos por las recomendaciones internacionales. Hoy, sólo entre el 20 y el 25% de las personas con problemas de salud mental que consultan, acceden a una atención. Lo que implica que una parte importante de esa demanda, deba ser asumida por los bolsillos de las propias personas. Con las opciones que ofrece un mercado de prestaciones de salud que debe avanzar mucho en regulación. Es decir, el aumento de la cobertura podría ayudar a generar un mínimo común tanto en cantidad como en calidad de atenciones psicológicas que permitiría la participación de las personas en intervenciones más efectivas y eficientes”.

“En segundo lugar, que las políticas públicas aporten a promover las intervenciones de calidad. Promoviendo la evaluación de los procesos de cambio que ocurren al interior de dichas intervenciones, definiendo con mayor precisión las herramientas interventivas mínimas que se necesitan en los distintos niveles de atención. Generar protocolos y buenas prácticas nuevas a partir de esa información”, acotó.

También planteó el que “se reconozca con mayor claridad el aporte de las intervenciones psicosociales. Por ejemplo, en la prevención del suicidio es crucial la participación en talleres comunitarios, en intervenciones psicológicas individuales y familiares, en grupos de autoayuda, etc. Pero la población y la sociedad civil, en general, no cuentan con información pública y datos actualizados al respecto”.

Si tú o alguien cercano está en riesgo, puedes llamar al Fono Salud Responde: 600 360 7777 o al número 4141 del Ministerio de Salud. Ambos números, disponibles 24/7. También puedes acudir al servicio de urgencias más cercano y consultar con un profesional de la salud.

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