La entrada a la cancha de Mayne-Nicholls: zoom a su equipo de asesores y el incierto escenario que abrió su mesurada performance en el debate
Tras el debate del jueves, uno de los candidatos que acaparó la atención fue el exdirector ejecutivo de Santiago 2023. No por protagonizar polémicas, sino justamente por lo contrario: por su estilo mesurado y sobrio. Una forma de hacer política que, según sus colaboradores, busca instalar como sello de campaña. Aquí, un repaso de quién es quién en el equipo que permitió que Mayne-Nicholls sobresaliera entre sus contendores, y también de los riesgos que enfrenta su candidatura: que la atención se diluya y se pierda la oportunidad de mantenerse en el foco de la carrera hacia La Moneda.
Por Rodrigo Córdova y Jorge Palacios 14 de Septiembre de 2025
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—¿Ese pragmatismo o mesura lo llevaría a gobernar con izquierda y derecha?
“Sí, lo he dicho siempre: vamos a sumar a esta candidatura y después al gobierno a los más preparados, para que entre todos construyamos un nuevo Chile”.
Esa fue la respuesta del candidato presidencial Harold Mayne-Nicholls en la rueda de prensa posterior al primer debate televisado, instancia en la que, por primera vez, los ocho aspirantes a La Moneda se enfrentaron cara a cara.
Su despliegue, contrario a lo que se anticipaba, no pasó desapercibido y lo mostró como una voz moderada en medio de un debate marcado por cruces y recriminaciones. De pie entre los dardos de sus contendores, Mayne-Nicholls buscó proyectar una imagen sencilla, sobria y equilibrada, un perfil que, según comentan en su círculo más cercano, fue trabajado por su equipo con atención en la previa.
El primer candidato en intervenir en el debate fue justamente Mayne-Nicholls quien, junto con agradecer a los más de 35.000 firmantes que le permitieron presentarse, buscó instalar un tono templado: “Nos dieron las firmas para presentar nuevas ideas y para desarrollar distintos temas. Entre ellos, la mesura, la cordura, que a mí me gustaría que se impusiera, no solo ahora, sino también como un tema permanente”.
Sin embargo, al poco andar se encendieron los fuegos cruzados entre José Antonio Kast y Jeannette Jara. Por un lado, la abanderada del oficialismo le exigió explicar si existía o no un vínculo entre su candidatura y los bots y trolls que difunden noticias falsas sobre otros aspirantes. Kast, por su parte, evitó responder directamente y recordó que el hermano de la candidata, el periodista Sergio Jara, trabaja en Chilevisión, el mismo canal que publicó el reportaje que reveló la existencia de una red de bots utilizada para atacar a presidenciables.
Fue en ese contexto que Mayne-Nicholls —hasta entonces el más silencioso en el intercambio— volvió a insistir en la idea de la mesura, un sello que intentó mantener a lo largo de toda la transmisión: “La verdad es que fue tan agradable la previa… todos conversando, deseándonos que nos vaya bien, y ahora entramos y no nos demoramos ni un minuto en establecer cuál es el club de los buenos y cuál el de los malos…”.

El sorpresivo auge posdebate: “El elector conoció a Harold”
Tras el debate, en el comando de Harold Mayne-Nicholls expresaron satisfacción al ver que su candidato logró darse a conocer. Según comentan, el hecho de no haberse involucrado en disputas le permitió acumular minutos para hablar con libertad y salir “por arriba” de las polémicas.
La confirmación de esa estrategia llegó al día siguiente, con estudios en mano. Panel Ciudadano–UDD reveló que Mayne-Nicholls fue el candidato que más sorprendió positivamente, con un 21%. En paralelo, Monitor Social mostró que concentró los mayores niveles de atención digital en Google, alcanzando un puntaje de 100, muy por encima de sus contendores. Su escolta más cercana, Evelyn Matthei, no superó los 40 puntos.
El jefe de campaña del candidato, Rodrigo Fábrega, hermano de Rodrigo, quien fue subsecretario de Redes Asistenciales de Michelle Bachelet en su primer gobierno, indicó a The Clinic luego del debate que “ahora la gente sabe que Harold va en serio”. Esa línea, Fabrega agregó que “elector conoció a Harold, que hoy dijo ‘me tinca él’, y que en un mes más dirá que vota por Harold”.
Una pregunta, sin embargo, que ronda en mundo político, es cuál es electorado de Mayne-Nicholls y con qué candidato compite directamente. Al interior del comando descartan que la campaña esté puesta en un electorado en particular. “No tiene que quitarle votos a nadie, está por hacerle una propuesta al país, que sea de centro, que evite la polarización que en el debate vimos”, comenta un colaborador cercano del candidato.
La exministra Soledad Alvear, quien renunció a Amarillos luego de que el partido apoyara a Evelyn Matthei, ha colaborado en algunas materias con Mayne-Nicholls, sobretodo en materia internacional. Lo ha hecho, junto al exdiputado democratacristiano Gutemberg Martínez, su marido. Si bien no forman parte del círculo de hierro del candidato, sí están atentos a los movimientos de su abanderado.
“La gente se sintió tranquila cuando vio a un candidato que no agredió a nadie, sino que se dedicó a mostrar sus propuestas. Eso lo siento muy valorado en seguir las redes, de ayer y de hoy, con una valoración muy positiva”, comentó Alvear a The Clinic.
El hermético equipo detrás de Mayne-Nicholls
Alvear y Martínez no forman parte del círculo de hierro de Mayne-Nicholls.
En ese núcleo cercano, que se define como hermético, se ubica el periodista Claudio Olmedo, exdirector de la revista Don Balón, quien acompañó a Mayne-Nicholls durante sus años como dirigente de la ANFP y también en la organización de los Juegos Panamericanos y Parapanamericanos Santiago 2023.
Otro hombre clave es Ricardo Fábrega, ex-DC, fue director de la División de Organizaciones Sociales durante la administración de Ricardo Lagos. Como jefe del área programática, es el encargado de organizar los grupos de WhatsApp en los que, por ejemplo, Alvear y Martínez envían sus propuestas.
En el plano legal, Mayne-Nicholls tiene a Enrique Mendoza como responsable del equipo. Su tarea es asegurar que todas las acciones de campaña se ajusten a la legalidad. Mendoza, además, se desempeñó como director legal de la organización de Santiago 2023.
El área de comunicaciones está liderada por Paula Jarpa, periodista que pasó por el Minsiterio de Salud de este Gobierno y que también ha tenido un recorrido en medios de la prensa nacional. Matías Flores, también periodista, coordina la parte digital de la campaña.
En cuanto al relato y los contenidos, Mayne-Nicholls se reúne con Ricardo Torres, ex socio Adimark y Alma; Gastón Suárez, ex gerente de Marketing del Banco Estado desde 2001 a 2010 y Paulo Sepúlveda, gerente de proyectos deportivos que trabajó en el Club Deportivo Universidad Católica hasta 2023.
Enrique Urzúa, ingeniero en recursos humanos, es el encargado de logística. Conoció a Mayne-Nicholls durante los panamericanos de Santiago 2023. Fue el jefe logístico de dicho evento y para esta campaña es quien organiza los viajes, las comidas del candidato en terreno y también se preocupa de que las finanzas estén en orden mientras avanza la candidatura .
The Clinic intentó contactarse con varios miembros de dicho grupo, y muchos se negaron a hablar. Otros mostraron disposición, pero se encontraban a la espera de una autorización para hacerlo, la que no se dio hasta la publicación de este reportaje.

De Antofagasta 1961 a Santiago 2023
“Con mi apellido podrán deducir rápidamente que soy tercera generación de inmigrante”, dijo Mayne-Nicholls en el debate cuando le consultaron sobre políticas migratorias. Y es que el candidato independiente nació en Antofagasta en 1961, en una familia con raíces en Inglaterra y Croacia. Por un lado, su bisabuelo inglés llegó a Chile como ingeniero para trabajar en una salitrera; por el otro, su antepasado croata arribó a Punta Arenas, como muchos, en busca de oro.
Su ascendencia está marcada por profesionales. Así como su bisabuelo fue ingeniero, también lo fue su abuelo. Mayne-Nicholls intentó seguir esa tradición al egresar del colegio Saint George —uno de los más exclusivos de la capital—, aunque gran parte de su escolaridad la cursó en el norte. No tuvo problemas en manifestar su paso por ese establecimiento durante el debate del miércoles.
Su paso por la escuela de Ingeniería fue breve: apenas un año. Luego se dedicó a la fotografía durante dos años, antes de ingresar a Periodismo de la Pontificia Universidad Católica, motivado por su sueño de convertirse en reportero de la revista National Geographic. Fue allí donde tuvo su primer acercamiento a la política.
En plena dictadura, en 1983, Mayne-Nicholls se presentó como candidato a presidir el centro de alumnos de Periodismo, compitiendo con Esteban Valenzuela, quien 40 años después se convertiría en ministro de Agricultura del Presidente Gabriel Boric.
Quienes recuerdan esa elección aseguran que Mayne-Nicholls se presentó como independiente. La derecha universitaria, representada por el Movimiento Gremial, decidió no llevar candidato, pues consideraba la elección perdida ante la hegemonía de la izquierda en esa facultad. El hoy abanderado presidencial, según recuerdan algunos, obtuvo cerca del 40% de los votos, en su mayoría de derecha. Todo esto, pese a que su discurso fue claro: estaba en contra del golpe de Estado y de las violaciones a los derechos humanos.
En 1992, ya titulado de periodista, asumió la gerencia deportiva del Club Deportivo Universidad Católica, dando inicio a una trayectoria como dirigente que más tarde lo llevaría a ocupar cargos como presidente de la Asociación Nacional de Fútbol Profesional, vicepresidente y gerente deportivo de Colo-Colo y director ejecutivo de los Juegos Panamericanos y Parapanamericanos Santiago 2023, roles que lo transformaron en una figura pública a nivel nacional deporte nacional y que sirvieron de plataforma para su aventura presidencial.
El riesgo de que se diluya el momento
Académicos, analistas y voces políticas destacaron el jueves, al día siguiente del debate, que Mayne-Nicholls había logrado llamar la atención. Sin embargo, en su comando son conscientes de que este foco mediático podría ser momentáneo y responder más bien a la novedad del personaje.
Con todo, aseguran que buscarán capitalizar el impulso y seducir a un electorado que, según dicen, “está aburrido de las peleas entre políticos”.
El analista político y director de Tu Influyes, Axel Callís, comentó a The Clinic que efectivamente el desplante de Mayne-Nicholls resultó sorpresivo, pues “fue el más cercano, el más humano, el más bonachón, de códigos no convencionales de la política, y todo lo que no tiene en experiencia pública lo tiene en comunicar desde el testimonio, lo que es muy valorado”.
Ahora bien, Callís cree que el candidato logrará atraer votos de otras figuras, “de a poquito, pero no creo que sea algo para desestabilizar la punta del torneo”. Aunque en el comando de Mayne-Nicholls afirman que buscarán al votante de centro, Callís considera que en definitiva “obtendrán el voto del elector despolitizado”.
El analista Rodrigo Pérez de Arce, investigador asociado de Faro UDD, coincide en que “por ahora, Mayne-Nicholls ha sido un candidato marginal, sin una mayor presencia en el debate político ni intención de voto”. Aun así, el abogado reconoce que instancias como los debates televisivos “pueden ayudarlo a darse a conocer y aumentar su porcentaje”.
Pérez de Arce advierte, sin embargo, que aunque el exdirector de la ANFP disputa el centro político, “ese espacio ya tiene varios candidatos posibles —como Kaiser o Parisi—, pues está caracterizado por la denuncia a ‘los políticos de siempre’. Y no sabemos si logrará encantar a suficiente gente como para incidir en el rumbo”.
Al igual que Callís, el investigador afirma que “Mayne-Nicholls trata de llegar al elector desenganchado con la política tradicional”. Ahora bien, aunque se trata de un grupo relevante, “no parece suficiente, porque las elecciones también se juegan en cómo se responde a los problemas más agudos del país, como la delincuencia o el crecimiento económico. Y ahí, el discurso centrista, a ratos descafeinado, no tiene muchos elementos que ofrecer”.
Por su parte, el director ejecutivo de Rumbo Colectivo, Tomás Leighton, comentó a The Clinic que en el debate Mayne-Nicholls “actuó como una barrera de contención frente a la dupla de ultraderecha, Kast y Kaiser”. Al tener menos que perder, afirma, el candidato “pudo plantar una posición desacomplejada de izquierda en temas fundamentales como derechos humanos y seguridad, evitando la proliferación de las posturas más populistas de la derecha”.
En cuanto al futuro de su candidatura, Leighton considera que “está por verse si solo cumple un rol cualitativo de contención o puede construir efectivamente un nicho electoral”. Y aunque lograra consolidarlo, cree que “es poco probable que luego transite hacia la derecha; más bien puede ser complementario a la candidatura de Jara”.
El despertar por La Moneda
Luego de su breve incursión en la política universitaria, Mayne-Nicholls no pensaba en una carrera política, aunque sus cercanos destacan que “siempre se ha preocupado por el país”. Según él mismo comentó a The Clinic en agosto, su convicción de llegar a La Moneda surgió a partir de dos momentos clave tras haber dirigido Santiago 2023.
“El primero fue cuando fui a Enela, en Temuco, e hice una presentación sobre cómo construimos el concepto detrás de los Juegos Panamericanos. Al terminar, varias personas se me acercaron y me dijeron: ‘Eso es lo que necesitamos en el país. ¿Por qué no se postula a senador por La Araucanía?’”, relató el candidato.
En ese momento, el expresidente de la ANFP respondió que venía de Antofagasta, de “un mundo muy distinto”, y que no entendía cómo podría representar a esa región. “Bueno, ahí muchos de ellos me dijeron que me presentara como candidato a la Presidencia de la República”, comentó Mayne-Nicholls.
El episodio más decisivo, sin embargo, ocurrió cuando comenzó a recibir cartas de jóvenes que confesaban su interés en emigrar del país. “Ahí dije: no puede ser que la juventud se quiera ir de Chile. Yo, que hice todo lo contrario —pudiendo estar viviendo afuera desde hace tiempo— me volví a Chile, porque me cuesta encontrar un país mejor que este”.



