
AUTO TEST
29 de Septiembre de 2025Geely Okavango, prueba de manejo: análisis completo del SUV de 7 plazas
El Geely Okavango ofrece espacio real para siete pasajeros, abundante tecnología y un motor turbo de buen desempeño, con sistemas de seguridad abundantes, pero con un diseño genérico.
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La prueba de manejo al Geely Okavango comienza con una primera impresión clara: este SUV de tres filas busca instalarse como una opción sólida dentro del segmento de siete plazas, combinando un diseño imponente, pero genérico; tecnología abundante y un motor turbo moderno. Su presencia en el mercado chileno es reciente, pero su ambición es alta.
Diseño y presencia del Geely Okavango en esta prueba de manejo
El diseño exterior transmite robustez gracias a sus 4,86 metros de largo, 1,91 de ancho y una distancia entre ejes de 2.825 milímetros. La parrilla frontal octogonal cromada, acompañada por faros led y llantas de 19 pulgadas, le otorga un aire de elegancia, aunque sin llegar a ser un vehículo de apariencia deportiva. En la parte trasera, las luces en forma de flecha y el remate con molduras cromadas completan una silueta correcta. No obstante, durante la conducción se percibe que su estilo, aunque sólido, no busca emociones fuertes: el enfoque es claramente familiar y funcional.
Interior y confort del Geely Okavango
El interior es uno de sus grandes argumentos. La configuración 2-3-2 permite viajar con siete pasajeros adultos de manera razonablemente cómoda. Los asientos de la segunda fila se desplazan para mejorar el espacio en la tercera, algo poco habitual en la categoría, aunque la base de estos últimos es baja y obliga a los pasajeros a llevar las rodillas más altas de lo ideal. El piso plano facilita el movimiento dentro de la cabina, un detalle que se agradece cuando se viaja con niños. La calidad de materiales es mixta: hay superficies bien texturizadas en las puertas y el tablero, pero también plásticos duros que recuerdan su carácter de SUV generalista.
El puesto de conducción destaca por un asiento con memoria eléctrica, algo útil cuando se alterna el manejo entre distintos conductores. El volante multifunción permite controlar comandos de voz y el tablero digital de 10,25 pulgadas. En el centro del habitáculo, la pantalla táctil de 12,3 pulgadas reúne la climatización y el sistema de cámaras de visión 360 grados. La conectividad, sin embargo, no es perfecta: no ofrece Android Auto nativo y obliga a descargar una aplicación específica para espejar el teléfono, aunque sí incorpora Apple CarPlay y un Bluetooth sencillo y rápido de enlazar.
El espacio de carga sorprende por su capacidad. Con las dos filas traseras abatidas, el maletero alcanza hasta 2.360 litros, un volumen realmente generoso. Al desplegar la tercera fila el compartimento se reduce de forma considerable, pero sigue siendo suficiente para algunas maletas medianas, algo que en muchos rivales no ocurre.
Motor, desempeño y modos de conducción en el Geely Okavango
En movimiento, el Geely Okavango se apoya en un motor turbo de cuatro cilindros y 2.0 litros que entrega 218 caballos de fuerza y 325 Nm de torque, combinado con una caja automática de doble embrague y siete velocidades. La tracción delantera es la única disponible. La aceleración de 0 a 100 km/h se logra en unos 7,9 segundos, cifra correcta para un SUV de su tamaño. En ciudad, durante la prueba con dos ocupantes y en modo Eco, el consumo se situó en torno a los 8,9 km/l, una cifra que no impresiona, pero se mantiene dentro de lo esperado para un vehículo que supera los 1.700 kilos de peso y que cuenta con un tanque de 60 litros, capaz de entregar una autonomía teórica de más de 600 kilómetros en condiciones mixtas.
El comportamiento dinámico resulta equilibrado. La suspensión delantera McPherson y la trasera multibrazo están bien calibradas para absorber irregularidades sin sacrificar la estabilidad. En caminos urbanos se percibe una ligera firmeza, pero nunca incómoda. La dirección eléctrica se ajusta según el modo de manejo elegido —Eco, Comfort o Sport—, aportando un tacto más suave en ciudad y mayor precisión en carretera. En modo Sport la caja responde con más energía, aunque en aceleraciones fuertes se nota un ligero retardo entre los cambios de marcha.
Seguridad y control de crucero adaptativo en el Geely Okavango
La dotación de seguridad del Okavango es amplia y moderna. Incluye frenos ABS con distribución electrónica, control de estabilidad, control de tracción, asistencia de arranque y descenso en pendiente y seis airbags que cubren las tres filas. Destaca especialmente el control de crucero adaptativo, sistema que funciona de manera confiable en la mayoría de las situaciones, manteniendo la distancia con el vehículo precedente, aunque tiende a reaccionar de forma algo brusca: frena con más fuerza de la necesaria incluso cuando el auto de adelante ya había sido detectado con suficiente antelación. Aun así, su inclusión refuerza la sensación de seguridad en viajes largos. También cuenta con detector de punto ciego, alerta de tráfico cruzado y asistente de cambio de carril, lo que complementa un paquete de asistencia a la conducción competitivo para su categoría.
Veredicto final de la prueba de manejo del Geely Okavango
El balance final de la prueba de manejo del Geely Okavango es positivo. Quien busque un SUV de siete plazas con mucho espacio interior, una dotación tecnológica generosa y un motor con suficiente respuesta encontrará una opción sólida. Su consumo en ciudad es moderado y la ausencia de Android Auto nativo puede restar atractivo a ciertos usuarios, pero su amplitud, su maletero enorme, el confort en viajes largos y la presencia de control de crucero adaptativo compensan esas carencias. Para familias que priorizan comodidad, versatilidad y una estética elegante sin excesos, el Okavango se perfila como una alternativa que merece atención en un mercado cada vez más competido.