Opinión
16 de Octubre de 2025
Reseña a la consola portátil de la alianza Microsoft y Asus: Cómo funciona la ROG Xbox Ally X
Por Eduardo Woo
La alianza entre Asus y Microsoft da vida a un nuevo competidor que no solo se suma al mercado de las consolas portátiles, sino que busca redefinir sus reglas y desafiar a la competencia. No es perfecta, pero lo aspira.
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En 1979 salió al mercado el que se considera la primera consola portatil. ¿Su nombre? Microvision, un gadget que contaba con cartuchos intercambiables, aunque muy limitada a nivel técnico. Desde entonces han surgido muchas más, con Nintendo como el nombre más reconocible. Sin embargo, en los últimos años nuevos actores se han sumado a la competencia, y uno de ellos quiere dejar huella: Asus.
La firma taiwanesa viene apostando desde 2023 por el mercado de las consolas portátiles, aprovechando la experiencia de su línea especializada ROG (Republic of Gamers). Ese año presentó la ROG Ally, y luego lanzó nuevas versiones, todas en colaboración con Microsoft. Pero este 2025 quiere dar un verdadero golpe a la mesa con su nuevo Asus ROG Xbox Ally X, su dispositivo más ambicioso hasta ahora.
Como su nombre lo sugiere, Xbox asume un rol central en este equipo, cuya gran virtud es la optimización del entorno gaming de Microsoft en el modelo que corre en Windows 11. El resultado: una experiencia fluida, integrada y que apunta a rozar a la perfección.
Asus nos facilitó durante unos días su nueva consola y probamos un par de juegos. Lo primero que salta al iniciar el dispositivo es que cuando te registras con tu credencial de Microsoft, el entorno pasa directamente a Xbox, sin necesidad de pasar por el escritorio reducido de Windows. Es decir, hay una clara priorización a la experiencia de juego desde el primer momento.
Esta integración se conoce como Full Screen Experience —o Experiencia de Pantalla Completa—, que permite acceder, con los mandos, a la biblioteca de juegos de Xbox e incluso a otras plataformas como Steam, todo dentro de una misma interfaz. Con esto se evita la necesidad de salir al escritorio y descargar por separado.
Eso sí, mi experiencia no fue del todo fluida en esa etapa de instalación: aún aparecen ventanas flotantes de Windows para aceptar permisos o crear cuentas, como ocurre con Battle.net, lo que puede resultar algo engorroso. No afecta el rendimiento de los juegos, pero sí interrumpe —aunque sea por momento— la experiencia de uso.
Cabe destacar el rol del procesador, un AMD Ryzen AI Z2 Extreme, un chip de 8 núcleos y 16 hilos basado en la arquitectura Zen 5, que otorgan al equipo una potencia más que suficiente para correr los títulos triple A. Y de paso incorpora una NPU de 50 TOPS especialmente pensada para tareas de inteligencia artificial, lo que le da un plus en eficiencia y rendimiento.

Eso sí, se nota que la consola aún tiene actualizaciones de software pendientes. Algunos de los juegos disponibles en Xbox Game Pass —servicio que, por cierto, se recomienda aprovechar— mostraban alertas indicando que ciertas mecánicas no estaban completamente optimizadas. Si bien en nuestras pruebas no experimentamos problemas significativos, es importante que los usuarios sepan que futuras actualizaciones probablemente corrijan ese tipo de detalles.
En cuanto al manejo y control, no se advirtieron problemas. De hecho, a diferencia de otros dispositivos donde la construcción se percibe menos sólida, aquí es evidente el trabajo por entregar una consola que luce duradera y sofisticada. Si bien la experiencia de uso fue de solo algunos días, no debería presentar inconvenientes en el mediano o largo plazo. Además, su peso de 608 gramos no representó un problema al utilizarla tanto sentado como recostado.
En definitiva, la Asus ROG Xbox Ally X destaca por su mayor potencia, velocidad y una mejor autonomía —de hasta seis horas—, apuntando claramente a un público exigente y en constante movimiento. Al igual que en modelos anteriores, permite conectarse a pantallas externas y utilizar tanto mandos Xbox como los ROG Raikiri. También es compatible con otros controles diseñados para PC, preferiblemente con el estándar de Xbox, lo que asegura una configuración rápida y sin complicaciones.
En Chile la ROG Xbox Ally X se vende por 999.990 y el modelo estándar (sin la X y en color blanco), a 649.990.


