Política
5 de Noviembre de 2025El largo camino de José Antonio Kast: el discípulo de Jaime Guzmán que rompió a la derecha que lo formó y ahora busca unirla desde La Moneda
En el nuevo capítulo del pódcast “Candidatos a La Moneda”, The Clinic aborda la vida del candidato presidencial del Partido Republicano. Su origen familiar, sus referentes políticos como Jaime Guzmán y la separación de la UDI son parte los pasajes que se destacan de la vida del candidato. Además, se recorre la formación del Partido Republicano, tienda política que hoy por hoy disputa el protagonismo de la oposición con flancos que mantiene abiertos: la defensa de que hace la derecha tradicional de su historia y la amenaza de una derecha más dura y con menos complejos que representa el Partido Nacional Libertario.
Compartir
José Antonio Kast ha sido candidato presidencial tres veces: en 2017, 2021 y 2025. Dejó la UDI, fundó el Partido Republicano y con ello rompió a la derecha en dos. Hoy, su colectividad está en plena disputa por la hegemonía de la oposición, en vísperas de las elecciones presidenciales del 16 de noviembre. Esta vez, según ha declarado el propio Kast, será la última en que intentará llegar a La Moneda.
El sello de su campaña ha ido mutando con los años. En 2017, la agenda valórica y la defensa del mundo conservador fueron su punta de lanza. “Yo creo en cosas simples, pero fundamentales: creo en Dios, creo en la patria, creo en la familia. Cosas que algunos, hoy día, no se atreven a defender, cosas que algunos se avergüenzan de defender”, sostuvo en el debate de Anatel de ese año.
Desde entonces, su perfil político ha evolucionado. Tras la consolidación del Partido Republicano —que logró llegar al Congreso y protagonizó el segundo proceso constituyente, finalmente rechazado en el plebiscito—, Kast moderó su discurso. Hoy busca proyectarse como el líder de un “gobierno de emergencia”, centrado en la seguridad pública y la estabilidad económica, temas que han desplazado el tono ideológico más duro de sus primeras campañas.
Con todo, los valores tradicionales, la fe cristiana y la defensa de la familia siguen siendo pilares de su identidad política. No solo marcaron su debut presidencial en 2017, sino que también responden a su historia personal y formación ideológica, elementos que moldearon al político que hoy encarna la derecha que aparentemente tiene más posibilidad de pasar a segunda vuelta.
La familia Kast
José Antonio Kast Rist es el menor de diez hermanos. Está casado con María Pía Adriasola y tiene nueve hijos. Católico y adherente al Movimiento de Schoenstatt, su religiosidad ha sido un sello constante tanto en su vida personal como en su trayectoria política.
Sus padres, Miguel Kast y Olga Rist, llegaron a Chile en 1951, provenientes de dos pequeños pueblos al norte de los Alpes bávaros, cerca de Múnich, en Alemania.
Kast creció en Paine, estudió en el Colegio Alemán de Santiago y luego Derecho en la Pontificia Universidad Católica, donde comenzó a perfilarse políticamente. En la UC se integró al Movimiento Gremial y al centro de alumnos de Derecho, espacios donde conoció a su principal mentor: Jaime Guzmán Errázuriz.
Según cercanos al candidato, Guzmán —entonces asesor de Augusto Pinochet— fue quien lo invitó a integrarse a la UDI, partido que el propio Guzmán fundó. Con el tiempo, la relación entre ambos adquirió un tono de maestro y discípulo, tanto en lo político como en lo personal.
Pero el joven Kast no solo se inspiró en Guzmán. También lo marcó profundamente la figura de su hermano mayor, Miguel Kast Rist, uno de los “Chicago Boys” más influyentes de la dictadura. Miguel fue ministro de la Oficina de Planificación Nacional (Odeplan) en 1978, donde elaboró el célebre Mapa de la Extrema Pobreza. Más tarde fue ministro del Trabajo (1980) y presidente del Banco Central (1982). Su rol fue determinante en el diseño del modelo económico neoliberal chileno y en la articulación del propio movimiento gremial.
La combinación de esas dos figuras —Guzmán y Miguel Kast— moldeó el pensamiento político de José Antonio: una mezcla de catolicismo conservador, disciplina gremial y convicción en la economía de mercado.
Sin embargo, su origen familiar también le ha traído complejidades políticas. Durante la campaña presidencial de 2017, resurgieron los antecedentes del pasado de su padre. Ese año se publicó el libro Misión de Amor, de la periodista María Angélica Arteaga, donde se revela que en 1942 Michael Kast —padre del candidato— fue oficial del ejército nazi.
El texto señala que su incorporación fue obligatoria y que “no aspiraba a serlo, pues no le interesaba morir como héroe; solo quería regresar pronto a su casa”. “Un sargento lo convenció de que con un grado más alto podría tomar sus propias decisiones y manejar su posición en el frente de batalla”, agrega el libro.
Vida política: la renuncia a la UDI y la fundación del Partido Republicano
En 1996 Kast ejerció por primera vez un cargo público y lo hizo como concejal en Buin hasta el 2000. Luego, logró llegar al Congreso como diputado UDI por el periodo 2001 – 2005. Durante esa época, recuerdan sus excompañeros de partido, tenía una especial vocación por la formación de la militancia más joven.
Su paso por el parlamento se perpetuó por tres periodos más, hasta el 2013, y en 2008 y 2010 intentó la quedarse con la presidencia del partido que lo vio nacer. Su ascenso al poder de la UDI nunca se concretó, el senador Juan Antonio Coloma fue el presidente del partido y Kast siguió apostando por la renovación de los cuadros gremialistas.
Fue hasta el 2016 que su paciencia de colmó luego de que Jacqueline Van Rysselberghe se quedara con la presidencia del partido y renunció a la colectividad para postular como candidato presidencial independiente.
Quedarse con poco más del 7% de las preferencias no fue un obstáculo sino que muy por el contrario lo motivó para dar cuenta de que había un nicho de personas que respaldaban su defensa a al agenda valórica. El resultado de aquello fue la fundación del Partido Republicano, tienda que lo respaldó para su candidatura presidencial en 2021 y que logró superar al candidato de Chile Vamos, Sebastián Sichel, y representar a la derecha en segunda vuelta contra el entonces candidato Gabriel Boric.
El nuevo escenario del Partido Republicano
Las encuestas muestran que José Antonio Kast se mantiene como la principal carta opositora para pasar a segunda vuelta y, eventualmente, enfrentar a la candidata del oficialismo y la Democracia Cristiana, Jeannette Jara.
Si bien el abanderado del Partido Republicano ha insistido en la necesidad de que la derecha se alinee en un solo frente después de la primera vuelta, los conflictos que ha tenido con Chile Vamos en los últimos años no garantizan un respaldo pleno de su antigua colectividad en el balotaje.
A ese desafío se suma un nuevo factor que ha inquietado al comando republicano: el ascenso del Partido Nacional Libertario, liderado por el diputado y candidato presidencial Johannes Kaiser.
El surgimiento de esta derecha “sin complejos” —como se autodenominan— ha comenzado a erosionar el electorado más duro del propio Kast. Kaiser ha logrado reapropiarse de la agenda valórica que el líder republicano ha intentado matizar en esta campaña para proyectarse como una figura más institucional y presidencial.
Las encuestas internas del Partido Republicano, según comentan fuentes del entorno del candidato, muestran que parte de su votante tradicional se ha desplazado hacia la opción libertaria, atraído por un discurso más confrontacional y una retórica antisistema que recuerda al Kast de 2017.
Esa fuga, aunque todavía contenida, encendió las alertas en el comando, que ahora busca reconectar con su base ideológica sin renunciar a su tono de gobierno de orden y seguridad. En los próximos días, advierten en el entorno del candidato, Kast reforzará su presencia en medios y territorios donde el voto conservador históricamente le ha sido más fiel: el sur del país y las comunas del sector suroriente de Santiago.



