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14 de Noviembre de 2025Condenan a siete años de cárcel al hombre que mató a un repartidor porque su hamburguesa llegó tarde: menos de la mitad de la pena que pidió Fiscalía
En 2022, un insólito suceso se produjo al interior de un edificio en la comuna de Ñuñoa: un sujeto asesinó a un repartidor de Rappi por demorar con su pedido. Este 14 de noviembre, la justicia condenó al agresor con siete años de prisión, bajando la pena en un grado por problemas de salud mental y consumo de drogas.
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En diciembre de 2022, un repartidor de delivery de nacionalidad venezolana, fue asesinado por uno de sus clientes por demorar con su pedido. Este 14 de noviembre, el Tercer Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Santiago condenó al cliente Tomás Alejandro Aguirre Martínez, a siete años de prisión por el delito de homicidio.
Un día rutinario de trabajo, Heberth Sánchez, de 19 años y nacionalidad venezolana llegó hasta un edificio ubicado en la avenida José Pedro Alessandri, comuna de Ñuñoa, para entregar uno de sus muchos pedidos. Ahí fue recibido por Tomás Aguirre Martínez, chileno de 29 años, que bajó desde el sexto piso de su departamento para recibir una hamburguesa que había solicitado.
El imputado comenzó a insultar al repartidor por su demora, empujándolo repetidas veces. Luego, agarró un cuchillo que tenía escondido detrás de su espalda y lo apuñaló en el tórax. Herbet Sánchez falleció casi al instante por un shock hipovolémico.
Antes de la llegada del repartidor, el imputado ya lo había increpado por su demora a través de la aplicación Rappi, amenazándolo con estar esperándolo en el hall del edificio cuando llegara. Las cámaras del inmueble pudieron captar que el agresor bajó desde su departamento con el cuchillo, listo para efectuar el ataque.
Luego del delito, el agresor subió nuevamente a su domicilio, comió su hamburguesa y dejó el cuchillo utilizado en la cocina. Cuando subió Carabineros para detenerlo, Tomás Aguirre Martínez alegó que había acuchillado al repartidor en defensa propia. En el proceso se dio a conocer el informe psicológico del imputado, solicitado por su defensa.
Desde el primer momento del proceso judicial, la tesis de los abogados de Aguirre se centro en probar que el abuso de sustancias determinó su actuar: “El señor Aguirre, abusa de ketamina (además de otras drogas) (…) El tiempo transcurrido entre los hechos acaecido el 27 de diciembre de 2022 y el momento del primer examen mental no permite descartar que este sujeto haya estado comprometido de consciencia”.
La pena fue rebajada en un grado por problemas de salud mental y consumo de drogas
El Ministerio Público solicitaba una pena de 15 años de presidio para el imputado, pero finalmente la justicia acogió los elementos presentados por su defensa, basando el actuar de Aguirre en su consumo de drogas y problemas de salud mental.
El Tercer Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Santiago bajó la pena en un grado, condenándolo a presidio mayor en su grado mínimo: siete años de cárcel sin considerar los dos años que lleva en prisión preventiva.
“Padeciendo el enjuiciado de un trastorno por consumo de sustancias psicoactivas y trastorno de personalidad limítrofe, en definitiva un estado crónico de dependencia, principalmente a la ketamina, que sin restarle capacidad cognitiva interfirió gravemente su capacidad volitiva”, explica el fallo.



