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14 de Noviembre de 2025Solo uno de cada diez chilenos tiene un kit de emergencia, aunque la mayoría piensa que habrá un terremoto en menos de cinco años
La Universidad de Los Andes y Tú Influyes presentaron una encuesta nacional que revela que, aunque la mayoría de los chilenos reconoce el riesgo de terremotos, las medidas de preparación en los hogares siguen siendo insuficientes, evidenciando la necesidad de fortalecer la educación y políticas públicas en materia sísmica.
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La Facultad de Ingeniería y Ciencias Aplicadas de la Universidad de Los Andes y la agencia Tú Influyes presentaron los resultados de la Encuesta Sismos, que analiza la percepción de los chilenos sobre los movimientos telúricos. El estudio se le aplicó a 1.425 personas mayores de 18 años de todas las regiones de Chile.
Uno de los principales resultados es que el 12% de los encuestados afirma tener una mochila de emergencia, mientras que el 84% considera “muy probable” o “probable” que ocurra un terremoto de magnitud superior a 7,5 Richter en su región en los próximos cinco años.
Entre otras medidas de preparación destacan: un 20% ancla los estantes, un 27% no cuelga cuadros sobre la cama y el 37% no ubica objetos pesados en altura.
De acuerdo con el académico en ingeniería antisísmica de la Universidad de Los Andes, José Antonio Abell, “a pesar de la fuerte percepción de amenaza, las medidas preventivas en los hogares siguen siendo limitadas. Lo más peligroso en un terremoto suelen ser los elementos no estructurales, es decir, las cosas que se caen y pueden lesionar”.
Del dintel de la puerta a las escaleras del edificio: los mitos sísmicos en el hogar
Sobre los lugares más seguros de la casa durante un sismo, el 54% de los encuestados cree que es bajo el dintel de una puerta. Esta idea persiste con fuerza entre las personas mayores (57%) y quienes habitan casas en terreno plano (59%).
Abell explica que esta alternativa solo sirve cuando el dintel corresponde a un elemento estructural resistente. Si no es así, el académico sugiere optar por una mesa resistente y protegerse debajo de ella, lejos de objetos que puedan caer.
En el caso de departamentos, especialmente los ubicados en terreno en pendiente, los lugares más seguros tienden a diversificarse. Algunas personas mencionan la caja escala (14%) o incluso la tina del baño (7%), lo que sugiere que el entorno arquitectónico influye en la percepción de seguridad.
Sobre ellos, Abell sugiere abrir la puerta de acceso para evitar que se trabe y nunca usar ascensores. Si la caja de escaleras está rodeada de muros, puede funcionar como punto de resguardo, pero no se debe bajar hasta que pase el movimiento fuerte.
Por otro lado, la encuesta reveló que en la zona centro del país los encuestados presentan una mayor percepción de riesgo (87%). Sin embargo, es en esas mismas regiones donde las personas dicen sentirse más confiadas en la resistencia de sus viviendas: un 42% asegura estar “muy confiado/a” frente a un terremoto como el del 27-F.
En cambio, la zona costera percibe un menor riesgo (77%), pero muestra los niveles más altos de desconfianza estructural: un 16% dice sentirse “poco o nada confiado/a”.
Frente a estos resultados, Abell afirmó que “Chile tiene reconocimiento internacional por su ingeniería antisísmica, pero la preparación ciudadana aún es baja. Persisten mitos y prácticas preventivas insuficientes, lo que evidencia la urgencia de reforzar campañas educativas y políticas públicas que aumenten la resiliencia”.



