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Recoleta, Estación Central y La Cisterna: otras comunas que pelean firme contra zonas críticas de comercio ambulante y buscan evitar tener sus propios Meiggs

Así como Santiago, el Gobierno y la Delegación Presidencial Metropolitana tienen un foco especial en la erradicación de los toldos azules de Meiggs, otras comunas de la región viven sus propias batallas diarias con sectores que también se ven afectados por la expansión del comercio ambulante. La Chimba y todo lo que rodea La Vega en Recoleta, Toro Mazote y el terminal de buses en Estación Central y la Intermodal de La Cisterna son espacios que día a día viven con este fenómeno, aunque en menor proporción que lo que se vive en Meiggs. Alcaldes de estas comunas detallan los planes que se han impulsado en estas zonas, que, enfatizan, en la mayoría de los casos han tenido éxito. "Son lugares donde se concentra gran cantidad de actividad comercial formal, y atrae una cantidad importante de comercio informal. Pero donde hay además un conjunto de factores urbanos que de algún modo facilitan la ocurrencia de incivilidades o delitos", sostiene el delegado Durán sobre estas zonas críticas.

Por 15 de Noviembre de 2025
Ilustración: Sandro Baeza/ The Clinic.
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Desde que Mario Desbordes aterrizó como alcalde en la Municipalidad de Santiago, una de sus principales batallas ha sido la erradicación de los toldos azules en el Barrio Meiggs. Una pelea no menor, que también fue uno de los principales dolores de cabeza de la administración de Irací Hassler. Por los últimos años, la propagación de este fenómeno por el histórico barrio comercial de la capital ha sido un centro de interés fijo en los medios de comunicación.

En los últimos meses, los operativos para terminar con lo que el alcalde Desbordes ha llamado “verdaderas mafias” en Meiggs han continuado marcando la agenda, dando cuenta de los peligros de la propagación del comercio ambulante en los barrios de la capital. Sin embargo, la batalla contra los toldos azules ha acaparado las miradas, dejando de lado otros sectores de la Región Metropolitana que también son considerados como zonas críticas.

Ningún barrio está al nivel del conflicto que se vive en Meiggs, pero sí hay zonas en que el comercio ambulante es una pesadilla. Dentro de la misma comuna de Santiago, el Barrio Franklin es un foco crítico. Si bien esta zona se caracteriza por la potente zona comercial del Persa Biobío, hay calles en el barrio que sufren las consecuencias del comercio ambulante.

Y fuera de la comuna Santiago se suman más polos necesitados de intervención, que tienen en alerta autoridades gubernamentales y regionales. Estación Central, con el terminal sur de buses y Toro Mazote, Recoleta con los barrios cercanos a La Vega Central, y la Intermodal de La Cisterna son parte del conjunto de “pequeños Meiggs”, que son dolores de cabezas para las comunas.

Expansión del toldos azules en Barrio Meiggs
Toldos azules en Meiggs. Foto: The Clinic.

Así mismo lo identifica el delegado presidencial, Gonzalo Durán, que detalla que como delegación “hemos definido un conjunto de lugares emblemáticos de la ciudad, que definimos como centros urbanos estratégicos. Son lugares donde se concentra gran cantidad de actividad comercial formal, y atrae una cantidad importante de comercio informal. Pero donde hay además un conjunto de factores urbanos que de algún modo facilitan la ocurrencia de incivilidades o delitos. Estos centros urbanos estratégicos son objeto de intervenciones permanentes, sistemáticas e integrales”.

La autoridad remarca que están trabajando en coordinación con diferentes instituciones para intervenir las zonas marcadas. A los mencionados, se suman zonas como el Terminal Pesquero, la feria de Lo Valledor, entre otras, que son objeto de estas intervenciones permanentes y sistemáticas. De todas formas, Durán resalta que Meiggs tiene una caracterización distinta. “En el caso particular de Meiggs, hay un foco muy especial atendiendo a la complejidad que ha ido adquiriendo en el tiempo”, señala.

Caroline Iribarne, directora ejecutiva de Atisba, estudio que ha realizado diversos estudios sobre la expansión del comercio ambulante, enfatiza que es difícil revertir el comercio ambulante en zonas críticas.

“La combinación de dos elementos, la alta afluencia y grandes superficies comerciales, crean la condición perfecta en el fondo para que el comercio ambulante se instale y se expanda por distintas calles principales o adyacentes, y que se van como incrustando en el tiempo. Es difícil de revertir por lo que hemos visto en esta evolución desde el año 2022 a la fecha“, manifiesta.

La batalla de Santiago contra Barrio Franklin

Si bien su principal foco es la erradicación de los toldos azules en el Barrio Meiggs, lo cierto es que Santiago tiene otros frentes internos que también colman su paciencia. Uno de los más conocidos es Lastarria, con un comercio ambulante desatado que se ha hecho difícil controlar por las diferentes administraciones municipales, y día a día se toma las veredas por las tardes y noches. Pero otro igual es de conocido es el Barrio Franklin, que este se asimila más a Meiggs por sus características.

Gran parte de Franklin es el Persa Biobío, con comercios establecidos, pero que también tiene sus toldos azules. “El Barrio Franklin tiene la particularidad de ser una zona eminentemente comercial, con escasos residentes. Esto se traduce en una subrepresentación de problemas de seguridad reportados a la Dirección de Seguridad”, aclaran desde Santiago.

A lo largo del 2025 se han registrado 1.597 requerimientos en esta zona por diversas causas. Entre estas destacan robo por sorpresa a transeúntes; problemas por personas en situación de calle; ruidos molestos desde domicilio; consumo de alcohol o drogas en la vía pública; y por supuesto, comercio no autorizado en la vía pública. Todos estos representan 62% de los reportes.

Operativo de comercio ambulante en Franklin. Foto: Agencia UNO.

Entre enero y octubre en el sector delimitado por las calles Ñuble, San Diego, Santa Rosa y Placer de Barrio Franklin, Santiago ha desarrollado diversas labores de orden y seguridad para evitar su expansión.

“En materia de control del comercio informal, se ejecutaron 74 operativos de decomiso, logrando retirar 358 carros, 86 toldos, 10.873 kilogramos de alimentos, 18.489 unidades de otros productos e insumos y 5.846 unidades de bebidas alcohólicas, contribuyendo significativamente a la recuperación del espacio público y la reducción de focos de insalubridad”, confirman en la comuna.

La Chimba y La Vega, un frente de comercio ambulante de Recoleta

Un caso similar al de Meiggs y Franklin vive día a día Recoleta con dos barrios: el entorno de la Vega Central y La Chimba. La actividad diaria del icónico mercado de la zona centro norte de Santiago genera casi por inercia micromercados que se mueven a su alrededor. Algo que inquieta en particular en esta zona es el desorden y caos que genera el comercio ambulante.

Por otro lado, en La Chimba, barrio que se ubica por el mismo sector, la situación es igual. En esta zona sí se han realizado operativos en conjunto con Santiago, para intervenir la zona Barrio Mapocho-La Chimba.

La Chimba, que abarca a todos los mercados, tanto para el lado de Recoleta, Independencia y Santiago, incluyendo, La Vega, son dos zonas que la delegación tiene presentes en los centros urbanos estratégicos.

“En particular todo el espacio público disputado por distintos grupos, muchas veces delictuales, relacionados con el control del espacio público para los camiones que comercializan en el exterior de La Vega“, enfatiza.

Estación Central y los comerciantes de Toro Mazote y el terminal de buses

Otra comuna que conoce de cerca los problemas del comercio ambulante es Estación Central. Hay diferentes frentes dentro de la comuna que tienen la atención del municipio. Sin embargo, hay dos que destacan: Toro Mazote y el entorno de los terminales de bus. Un factor en común entre ambos es que son zonas rodeadas de guetos verticales.

El alcalde de Estación Central, Felipe Muñoz, resalta que estas zonas son de principal preocupación para la comuna. A su vez, señala que hay otro fenómeno que hoy los preocupa: “Siempre nos preocupan los sectores asociados a comunidades verticales, porque concentran mucha población y generan una presión constante sobre el espacio público. Pero además hemos visto un fenómeno que ha crecido con fuerza en el último tiempo: el aumento de coleros en las ferias libres“, destaca.

El jefe comunal afirma que existe preocupación por eventuales expansiones del comercio ambulante en zonas críticas. Por lo mismo, en el último año han realizado una serie de operativos para evitarlos.

Piedras anti ambulantes en Toro Mazote. Foto: The Clinic.

“Ahí confluyen muchos factores: alta población flotante, comunidades verticales muy densas y también dinámicas delictuales que operan en esos territorios. Gracias a los planes que hemos implementado, la situación ha disminuido. Pero eso no significa que el fenómeno esté erradicado, y por eso mantenemos una presencia preventiva permanente y es necesaria la coordinación interinstitucional para avanzar a que no vuelvan a colocarse los vendedores ambulantes”, sostiene el alcalde Muñoz.

Para evitar la expansión del comercio ambulante en estas zonas, el municipio ha realizado un trabajo colaborativo con la PDI, Carabineros, Seremi de Seguridad, Seremi de Salud, Delegación Presidencial, Ministerio de Transportes y privados del sector terminal. El jefe comunal enfatiza que “esta coordinación interinstitucional ha sido fundamental para enfrentar el comercio informal en todas sus formas”.

La trabajo se basa en aumento de fiscalización y grandes decomisos, lo que incluye retiros sistemáticos de carros, estructuras y decomisos de productos, control de motos y de movilidad. Además se realizan controles de motocicletas para controla delitos de transporte informal, y controles de identidad y fiscalización migratoria.

Así, en dos años han logrado retirar cerca de 600 toldos azules en la explanada de Plaza Argentina y en la Estación Central de Trenes. A través de una fiscalización constante lograron erradicar los toldos en esas zonas.

“Hemos recuperado significativamente los espacios, donde antes era muy difícil incluso circular. Somos uno de los municipios que más decomisos y operativos ha realizado en la región, tanto en despeje de comercio informal como en retiro de motos y vehículos irregulares, hemos logrado contener la expansión del comercio ambulante hacia otros barrios de la comuna”, sostiene el alcalde de Estación Central.

La Intermodal de La Cisterna, el epicentro de las batallas de Metro

La Intermodal de La Cisterna también está identificada a nivel regional como un foco crítico de comercio ambulante. En esta zona, eso sí, preocupa además la presencia de vendedores en el metro, lo que ha llevado a la empresa a colaborar en conjunto con la comuna en operativos para erradicar este fenómeno.

“Efectivamente, la intermodal La Cisterna es una zona propensa al comercio ambulante, debido a la alta circulación de gente. Es una de las principales preocupaciones que tenemos en materia de fiscalización y uno de nuestros focos de acción permanentes”, sostienen en La Cisterna.

Operativo de despeje de Metro y La Cisterna. Foto: The Clinic.

De todas formas, dado al trabajo que han realizado en conjunto a Metro y Carabineros, en el municipio descartan que la situación pueda escaparse de sus manos, aunque no le pierden el ojo. “Hemos logrado reducir al mínimo el comercio ambulante tanto dentro de las estaciones como en la superficie. Fuimos pioneros en implementar un convenio con Metro para que nuestros guardias municipales puedan ingresar inclusive a los andenes, para realizar fiscalización y apoyar a los guardia de Metro“, afirman en la comuna.

Pero La Cisterna sí tenía su propio Meiggs anteriormente, según afirman desde la propia municipalidad. En la comuna la intermodal Lo Ovalle era un foco crítico de comercio ambulante, lo que lograron intervenir con éxito.

Tras un trabajo que consistió en capacitar y equipar a los guardias municipales y potenciar la colaboración con Metro y policías, en La Cisterna aseguran que el problema ya está controlado. “Hemos tenido resultados exitosos, puesto que casi ya no hay presencia de comercio ambulante, lo que quedó demostrado en el operativo que realizamos el jueves 13 de noviembre en las intermodales La Cisterna y Lo Ovalle, donde detectamos solo a dos personas ejerciendo el comercio informal”, concluyen.

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