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1 de Diciembre de 2025

¿Qué es la Neofobia?: La mayor dificultad alimentaria que pueden experimentar los niños TEA

Especialistas advierten que la neofobia alimentaria es una de las mayores dificultades que enfrentan niños y niñas con TEA, marcada por rechazo a texturas, sabores o temperaturas.

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En Chile, los casos de niños y niñas diagnosticados con Trastorno Espectro Autista (TEA) han crecido significativamente. Solo en Santiago, según un estudio realizado el año 2021 por investigadores nacionales, la prevalencia del autismo es de 1 en 51 personas. 

A lo largo de los años, son varias las problemáticas que se han instalado como tema de conversación a propósito del TEA. La inclusión en los colegios, en los trabajos, el desconocimiento de la sociedad en este tema y la discriminación que sufren en muchos casos. En el Congreso Espectro Autista “Rompiendo Barreras, Tejiendo Inclusión”, organizado por la Universidad Finis Terrae, se presentó otra gran dificultad que afecta a los niños y niñas con este trastorno: la neofobia.

Desde problemas con las texturas, los sabores, las temperaturas y los colores. A esto, se le llama Neofobia. Son varios los factores que podrían generar esta problemática que se puede traducir en problemas nutricionales importantes, sobre todo si no se suple el rechazo de algunos alimentos.

“El impacto nutricional que tiene la neofobia es muy grande”

Karina Etchegaray, académica de la Escuela de Nutrición y Dietética de la Universidad Finis Terrae, explicó que son varias las dificultades que genera este trastorno alimenticio: “El impacto nutricional que tiene la Neofobia es muy grande. Hay un mayor riesgo de déficit de fibra, vitamina D, calcio, hierro y omega 3. Todo esto, genera estreñimiento en los niños y eso es un problema muy grande”. 

Esta selectividad se da por una actividad sensorial, no es por un tema de que el niño sea mañoso o quisquilloso a la hora de comer. Para nada. Se trata de una hiposensibilidad y una hipersensibilidad. Una necesita más estímulo, mientras que la otra necesita una alta actividad sensorial”, agregó Etchegaray.

“Creo que falta mucha investigación al respecto, sobre todo en Chile (…) Faltan fondos y concursos en donde se puedan financiar estas investigaciones. Lamentablemente hay pocas que sean específicas para el TEA, siendo que la misma ley implementa las investigaciones en el ámbito científico”, agregó.

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