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4 de Diciembre de 2025Directora del documental de Jeff Buckley explica las claves de “It’s Never Over” en su estreno en Chile: “La generación Z siente su autenticidad y su riqueza musical”
Amy Berg es la directora de "It's Never Over", el primer documental oficial sobre la vida de Jeff Buckley, una de las voces más singulares y conmovedoras de los 90. Con solo un álbum publicado en vida, su éxito creció de manera póstuma impulsado por la generación millennial y el auge de internet. El filme reconstruye íntimamente su historia familiar, la relación con su padre y su madre, y la presión de sostener el legado de su obra maestra. La película se estrena esta semana en el Festival In-Edit, con entradas agotadas hace dos semanas, y próximamente llegará a streaming.
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La vida de Jeff Buckley quedó marcada por Grace, su único álbum publicado en 1994, que lo instaló en el circuito de los grandes festivales y lo conectó con los principales exponentes del rock alternativo de los 90. Su voz y sus melodías oscuras, acompañadas de letras poéticas sobre el amor, las relaciones, el caos y la búsqueda de identidad, siguen siendo la carta de presentación para las nuevas generaciones que continúan descubriendo al músico.
En esa línea de homenaje póstumo aparece It’s Never Over, el documental dirigido por Amy Berg que repasa la vida del artista. La cinta se convierte en el primer filme oficial sobre Buckley y tomó diez años de trabajo para convencer a su familia de participar. Berg continúa así una línea marcada por retratar a artistas amados con finales trágicos: en 2015 estrenó Janis: Little Girl Blue, sobre la cantautora Janis Joplin.
En conversación con The Clinic, la directora explica que su motivación es el amor por la música y la expresión artística, y cómo la combinación con el cine se convierte en el formato ideal para crear su propio lenguaje. Adelanta, además, que continuará ese camino con su próximo proyecto: un documental sobre la vida del querido Chris Cornell.
Para Berg, el entusiasmo en torno a Jeff Buckley —las funciones de In-Edit ya están agotadas— ha sido inesperado, especialmente porque el músico nunca encajó del todo en una categoría o género específico. “Este nuevo público, la generación Z, siente su autenticidad y su riqueza musical”, afirma.
El documental recorre la vida del artista de manera cronológica en una hora y 47 minutos. Desde el encuentro de sus padres hasta la construcción del relato a través de su madre, Mary Guibert, quien es una figura clave tanto para reconstruir la vida de Jeff como para hablar de Tim Buckley, el padre ausente que también fue músico y murió a los 28 años debido al exceso de alcohol y heroína.
En su primera parte, It’s Never Over se apoya principalmente en material fotográfico que muestra los primeros años de Jeff y en archivos de audio donde él mismo relata sus inicios, como la historia de su primera guitarra. Destaca también un valioso registro interpretando Roxanne, de The Police.
A medida que Buckley crece, aparece más material, aunque reunirlo no fue sencillo. “No había mucho material de buena calidad. Jeff aún no era un gran rockstar; estaba recién creciendo. Por eso casi no existen registros que muestren realmente lo increíble que era en vivo. En esos años no había gente con sus teléfonos grabando cada show, y él brillaba especialmente en clubes pequeños”, explica Berg.
Entre las entrevistadas, además de su madre, destacan varias mujeres que mantuvieron una relación cercana con el artista, como Rebecca Moore y Joan Wasser, ambas exnovias. Quedó fuera Elizabeth Fraser, con quien Buckley vivió un romance breve pero intenso entre 1994 y 1995. “Creo que su vida era una colección de experiencias, una combinación de amor y dolor. Él podía expresarlas desde un lugar muy profundo y personal”, dice la directora.
Decidir contar la historia de Jeff Buckley llevó una década. Todo dependía de su madre: “Obviamente es muy sensible para ella haber perdido a su hijo tan joven. Le tomó tiempo tomar esta decisión y permitirme entrar. Me tomó diez años pedirle permiso”, comenta Berg.
La emoción de Mary Guibert atraviesa todo el documental, especialmente en la escena final sobre la muerte de Jeff. “Todo el equipo estaba muy emocionado viendo esa imagen. Fue increíble y demuestra la confianza que tuvo en el proceso al permitirnos compartir ese momento con ella. Fue algo muy especial”.
Berg resume así el peso emocional del relato: “Qué experiencia tan dolorosa tener que soportarla y vivirla cada día. Es difícil, ¿sabes? Tener a alguien que tantas personas sentían como suyo, y tener que compartir el dolor, el amor y sus historias con los demás. Es muy difícil”.
En el documental, Berg también busca despejar algunos mitos en torno a la muerte del músico. Aunque muchos lo asocian al “Club de los 27” y al consumo de drogas en su trágico ahogamiento en el río Wolf, en Memphis, el 29 de mayo de 1997, los exámenes toxicológicos descartaron por completo la presencia de sustancias.
“Durante años escuché que Jeff Buckley era parte del Club 27 y que debía haber consumido muchas drogas cuando murió. Pero al hablar con su familia y amigos más cercanos, y al revisar la autopsia, queda claro que no tenía sustancias en su sistema —solo una cerveza—. Y entendí que fue su propia personalidad la que lo llevó a ese final. Ese comportamiento espontáneo que tenía, creer que ese hermoso río era seguro para nadar cuando claramente no lo era. Fue muy impulsivo en ese momento, y el río lo tomó rápidamente”, explica Berg.
Para cerrar, la directora dice que la figura de Jeff Buckley para ella representa un “idioma universal que engloba su nombre. Significa verdad, poder, feminismo, expresión. Significa encontrar tu propio camino artístico y seguir tu corazón en ello”.



