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Guillermo Pickering
Guillermo Pickering, exsubsecretario de Interior y Obras Públicas en el gobierno de Eduardo Frei. Foto: Agencia UNO.

Política

5 de Diciembre de 2025

Guillermo Pickering, exsubsecretario de Frei: “Algunos en la ex-Concertación se quieren subir al carro de la victoria, pero no le aportan un voto a nadie”

El abogado y exmilitante de la DC dice no comprender a quienes provienen de la Concertación y hoy entregan un respaldo al candidato republicano José Antonio Kast. "El país los superó, no está dispuesto a aceptar que un grupo de personeros, que se sienten muy inteligentes y muy sabios, dueños del país, les diga lo que hay que hacer", dice. También defiende la opción de Jeannette Jara y dice que mantiene distancia entre lo que piensa el expresidente Frei.

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El exsubsecretario del Interior y de Obras Públicas durante el mandato del expresidente Eduardo Frei Ruiz-Tagle (1994-2000), Guillermo Pickering, dice que si bien dejó de militar en la DC hace siete años, aún mantiene el espíritu democratacristiano.

El hijo del militar homónimo, que frustró el “Tanquetazo” contra Salvado Allende en 1973, dice no comprender que exintegrantes de la Concertación hoy estén acompañando al candidato José Antonio Kast en su tercer intento por llegar a La Moneda, como ocurre con miembros del Partido Demócratas, hoy en estado de disolición. Lo mismo menciona del caso del expresidente Eduardo Frei.

—¿Cómo ve la elección? Hasta antes de la veda electoral y después de primera vuelta había cierta noción de que José Antonio Kast corre con mayor ventaja.

—No voy a comentar encuestas después del papelón que hicieron en la primera vuelta. Es tan serio lo que hicieron que merece una investigación, incluso en el lado judicial. Las encuestas están influyendo en las votaciones y las candidaturas, y resulta que aquí hubo un candidato que sacó un 20% y ninguna encuesta, de las cientos que hubo, logró verlo antes. Eso demuestra que son sesgadas, que no tienen una metodología auditable, que internacionalmente no habrían podido hacer lo que han hecho en Chile. Son un arma política.

—Las encuestas acertaron en quiénes pasaban a segunda vuelta.

—Eso era más o menos obvio. Pero hay un 20% que votó por Franco Parisi, y me merece el mayor de los respetos. La derecha y algunos de la ex-Concertación son contumaces en ningunearlo. No habría votado por Parisi porque tengo discrepancias por su manera de enfocar lo que hay que hacer, pero es un candidato enteramente respetable, y lo han ninguneado igual que como ningunean a miles de chilenos. Aquí hay personas que se sienten depositarios de la verdad, se sienten dueños del país y descalifican a personas que ingresan a la política.

“En la única persona que no recae una responsabilidad en caso de perder, es Jara”

—Ha dicho antes que cree en los milagros por su espíritu DC. ¿Jeannette Jara necesita uno para ganar la elección?

—Está tan deteriorado el ambiente político del país, tan tóxico, que el primer milagro que ha ocurrido aquí es que haya una candidata que se haya sacrificado como lo ha hecho Jeannette Jara, que se echó sobre la espalda todo el desgaste del Gobierno, la campaña presidencial, las zancadillas que le hicieron, y ha hecho una gran campaña, es una gran candidata, y me siento orgulloso de que me represente. 

—¿La responsabilidad de una posible derrota recae sólo en ella?

—No, en la única persona que no recae una responsabilidad de ese tipo en caso de suceder, es en ella. 

—¿Quién sería el responsable de una derrota, entonces?

—El deterioro de las relaciones de la coalición de centroizquierda que está todavía en el Gobierno: el haber apostado todo a un cambio radical de la Constitución, el no sentirse interpelados por la elección presidencial. Me llama la atención que mientras el candidato Kast hablaba de la grasa, de los “parásitos” de los funcionarios públicos, no hubo ningún ministro de este Gobierno, salvo la vocera, que saliera a defender a sus funcionarios. Yo no sé qué pensaba esta generación de jóvenes cuando asumió el poder, que esto era un paseo de aspecto, que aquí no había que luchar… Y mira como están: congelados. No quiero pensar que están haciendo cálculos para presentarse en una próxima elección.

—¿Pesa mucho el desempeño del Presidente Gabriel Boric en la candidatura de Jeannette Jara? 

—El Presidente Boric tomó una decisión política, que es artillarse en un 30% de adhesión e intervenir en política, no en las campañas, sino como intervienen los presidentes, a partir de ese apoyo. Esto tiene una racionalidad: la derecha se ha opuesto tenazmente a todo cambio en el Congreso. Ha obligado al Presidente a artillarse en su núcleo duro de respaldo. 

Yo esperaba de la generación que tomó el poder, que ciertamente nos ha defraudado mucho, es ver a todos estos jóvenes haciendo campaña por Jeannette Jara, esperé verlos comprometidos en un proyecto de centroizquierda que incorporara a todos. No quiero creer que siguen con esa mirada mesiánica de que tienen supremacía moral, que ha quedado medianamente claro que fue un error garrafal el que cometieron al decir eso. 

Apoyos de ex-Concertación hacia Kast: “Se quieren subir al carro de la victoria, pero no le aportan ni un voto a nadie”

—¿Qué piensa de quienes, provenientes desde la ex Concertación, actualmente apoyan a Kast? Esta semana Demócratas le dio su apoyo.

—No quiero atacar a personas. No corresponde. Hay que hacer una discusión con el país. No me extraña, en todo caso, la actitud de algunos que, como siempre, se quieren subir al carro de la victoria. Eso es más viejo que el hilo negro. Ahora mi impresión es que no le aportan ni un voto a nadie. El país los superó, no está dispuesto a aceptar que un grupo de personeros, que se sienten muy inteligentes y muy sabios, dueños del país, les diga lo que hay que hacer. La candidatura de Parisi representa una rebelión de clase media, de un grupo que está harto de quienes se sienten depositarios de lo que es bueno o malo para el país. 

—¿No se siente decepcionado? Después de todo son personas que, viéndolo desde una perspectiva de pasado, se fueron a la antítesis de lo que era la Concertación.

—Kast no solo votó por el Sí, es partidario de liberar a Krasnoff, de hacer un perdonazo a las violaciones a los derechos humanos. Es contrario a los avances que ha tenido la mujer y la diversidad sexual en Chile. Es partidario de una economía de mercado sin ningún rasgo social, quiere despedir a decenas de miles de funcionarios públicos… Yo no puedo entender que no se considere este tema. Esto no es la farándula, que uno esté arriba de la pelota adhiriendo al último famoso que aparece en la TV. Hay comportamientos que son dignos de revisarse. Ellos cruzaron el Rubicón hace tiempo. Cuando se cruza el Rubicón, no hay vuelta atrás.

—Más de 60 personas ligadas a lo que fue la Concertación suscribieron una carta esta semana, en la que no dieron un apoyo a Jeannette Jara o José Antonio Kast. ¿Ellos debiesen adherir a Jeannette Jara?

—Primero, no soy quién para decirles a ellos a quién adherir. Leí esa carta con detención. Quiero pararme en lo positivo: ellos están haciendo una intervención para que haya un debate sobre el futuro de Chile a 2050. Es legítimo plantear aquello. Ahora que se mire como equivalente la candidatura de Kast con la de Jara, como que dé lo mismo, y que haya un acuerdo que se pacte en una comisión que proponen y que se vaya verificando su cumplimiento.

Eso no es entender que en democracia el órgano soberano es el Congreso y el Presidente. No soy partidario de crear mecanismos que pasen por alto la voluntad popular a través de una agenda pactada, sin dar cuenta ni negociar en el Congreso. Me parece un documento del siglo XX, y estamos hace 25 años en el siglo XXI. Me parece increíble que se hable del futuro de Chile a 2050 y no se hable de cambio climático, que no haya una autocrítica sobre la desconfianza de la ciudadanía sobre su élite dirigente, sin hablar de desigualdad. No hay una mención a lo que pasa en el mundo, donde la democracia está en juego…

—¿Es una carta deficiente?

—No, deficiente no. Es una carta añeja, del siglo XX. Si hemos de hablar de lo que hay que hacer al 2050, tenemos que hablar inteligencia artificial, en el aumento en la esperanza de vida, la migración.  Me pareció añeja la carta, mirando el ombligo, sin ningún posicionamiento en lo que de verdad se está discutiendo en el mundo de hoy. Nada de eso está en la carta. Es una cartita concretita, con un agenda que algunos consideran que es la agenda relevante y en vez de discutirla donde corresponde, que es en el Congreso, se discute en una comisión de notables, que es la antítesis por lo que luchamos tener el 5 de octubre de 1988.

Sobre el expresidente Frei: “Hay una distcania entre lo qué él piensa y yo pienso”

—Fue subsecretario de Frei y ha dicho que no comprende la decisión que tomó el expresidente de reunirse con Kast. ¿Ha conversado con él?

—No, no he conversado con él desde hace 7 años, lo que demuestra la distancia que hay entre lo que él piensa y lo que yo pienso. 

—¿Considera que el gesto que tuvo el expresidente Frei con Kast vaya a afectar su figura política en el futuro?

—Estamos muy cerca históricamente para evaluar el rol de los expresidentes. Pero sí, hay un presidente del que tenemos la proyección histórica para evaluarlo, y que me preocuparía que su imagen se viera alterada, que es Eduardo Frei Montalva. Él, a propósito de las coincidencias de Frei Ruiz-Tagle con Kast, hizo la reforma agraria, educacional, una escuela y media por cada día de gobierno, abrió Chile al mundo, pero alineado con los países en vías de desarrollo, no en una relación bilateral con países como Estados Unidos. Eduardo Frei Montalva hizo la promoción popular, hizo las juntas de vecinos, los centros de madres… Entonces, ese legado no es un legado que pueda sintonizarse con Kast, es el legado que puede ligarse con un partido progresista

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