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Reportajes

Paulina Vodanovic (PS): “Los que quieren echar la culpa al Gobierno o Jeannette Jara, tienen una visión muy estrecha del fenómeno que ocurrió”

La presidenta y senadora electa por el Partido Socialista realiza una dura autocrítica de la histórica derrota que sufrió la izquierda en la reciente elección presidencial. Si bien evita personalizar en algo particular, reconoce el peso de la militancia PC de la excandidata en el resultado, también apunta a una manera de hacer política "a la antigua" en el progresismo y manifiesta que "no hay proyecto político consistente ni contundente". "Con los indultos terminamos de perder credibilidad en el tema de seguridad (...). A nosotros no nos creen", sentencia.

Por 21 de Diciembre de 2025
Paulina Vodanovic, senadora electa y presidenta del Partido Socialista. Fotos: Carlos Rodríguez / The Clinic
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En el segundo piso de la sede del Partido Socialista, ubicada en el centro de Santiago, se encontraba Paulina Vodanovic hace siete días esperando el resultado de una jornada electoral que para varios en el progresismo chileno se conocía de antemano. La senadora electa por la Región del Maule reconoce que las expectativas de triunfo de la candidata Jeannette Jara frente a José Antonio Kast eran bajas y que pese a eso decidió convertirse en la jefa de campaña de la exministra del Trabajo rumbo a la segunda vuelta.

Vodanovic, de hecho, fue una de las que acompañó a la militante comunista a la sede del Partido Republicano, junto a los senadores Daniel Núñez (PC) y Ricardo Lagos Weber (PPD), para felicitar al presidente electo que asumirá a contar del 11 de marzo próximo.

Así, en el progresismo buscan recomponerse para cuando en esa fecha pasen a ser oposición. Eso sí, por esos días han se han extendido las críticas dentro del propio sector hacia el Gobierno de Gabriel Boric y a la militancia comunista de Jara. Vodanovic, en cambio, apunta a a causas más profundas y a la desconexión con las clases populares.

Paulina Vodanovic

“Muchos en la calle me decían: ‘Mire, Jara es estupenda, pero es comunista’”

—¿Qué tan duro fue el golpe de esta derrota?

—Esto es una derrota del sector, no es de Jeannette. Muchos dicen que porque era comunista o porque era la continuidad del Gobierno. Pueden ser aspectos que hayan influido en algún sector de la población, pero era nuestra candidata, que ganó las primarias del sector y, por lo tanto, el análisis hay que hacerlo en conjunto. Aquí los que quieren echar la culpa al gobierno o solo a la candidata, tienen una visión muy estrecha del fenómeno que ocurrió, que además no es algo nuevo.

Nosotros venimos con un decrecimiento en nuestras votaciones como partidos. También hay un fenómeno que es el del voto obligatorio, que sin duda también hace replantearse cómo se propone un proyecto político más amplio que le llegue a todo el mundo.

—¿Reconoce que la militancia comunista de Jara efectivamente pesó en el electorado?

—En algún sector del electorado, porque evidentemente hay un tema de anticomunismo en el país que yo no comparto, pero que claramente existe. Y es cosa de revisar las redes sociales o escuchar a la gente, muchos en la calle me decían: “Mire, ella es estupenda, pero es comunista”.

—¿Y pasó lo mismo con el hecho de ser continuidad del gobierno?

—El tema de la continuidad del gobierno lo aprovechó muy bien el candidato Kast, cuando instaló el Boric-Jara. El problema no era ser continuidad del gobierno, sino de lo que él evaluaba y señalaba como un mal gobierno permanentemente, porque la verdad es que las partes y los avances del gobierno nunca fueron parte de la campaña del candidato Kast, evidentemente.

—¿Tampoco los destacó mucho el oficialismo?

—A nosotros como sector nos falta mucho demostrar las cosas buenas, incluso al propio Gobierno. La misma reforma previsional no es algo que se haya difundido con la fuerza que se requirió una vez aprobada. Porque en el periodo previo, cuando se estaba discutiendo la reforma, hubo giras por Chile con el ministro Marcel, con la ministra Jara. Recorrían, hablaban con la gente. Pero después vino un relajo bastante incomprensible de no haber mostrado esa política pública de forma importante, haberle señalado a la gente, por ejemplo, que ahora en enero cambia la vida para un millón y medio de personas.

Paulina Vodanovic: “Seguimos haciendo una política muy antigua, muy de papel y no de redes sociales”

La presidenta del PS aterrizó en el comando de Jeannette Jara para la segunda vuelta, una vez resultó electa senadora por el Maule, en donde vive actualmente. Desde que ingresó entendió que era una labor cuesta arriba y hoy, con los resultados a la luz, afirma que hay que hacer una reflexión en el plano electoral, pero también de cara al proyecto político progresista de futuro.

“Uno no tiene que buscar solo cómo ganar las elecciones, sino por qué ganar las elecciones y para qué ganarlas”, dice. Sin embargo, también cree que hay que replantearse aspectos más técnicos, como el hecho de haber participado en primarias.

—¿Ha sido suficiente la autocrítica del oficialismo?

—Me parece que las propuestas, al menos lo que hemos tomado nosotros desde el Partido Socialista, es hacer esta reflexión con calma, que no significa que nos vaya a tomar años, sino más bien asentando los elementos, poniendo todo en contexto y definiendo qué proyecto político nosotros vamos a continuar ofreciéndole al país. No en definición respecto de otros partidos políticos, porque esa es una política de alianzas y ningún partido político se define por su política de alianzas; al contrario, la política de alianzas se define según el proyecto político que se sustenta.

—¿Esa reflexión apuntará a reencantar a las clases populares? José Antonio Kast ganó en 35 comunas que nunca antes había ganado la derecha, por ejemplo…

—Sin querer soslayar el problema ni la pregunta, no se pueden comparar cifras, porque esta es una elección absolutamente distinta. Es la primera elección que tenemos con inscripción automática y voto obligatorio. Esto es un nuevo escenario electoral que, por cierto, presenta un desafío importante para todos los partidos políticos, de fondo y de forma.

Y distingo que de fondo tiene que apuntar con la oferta de beneficios o proyectos políticos que la gente pueda ver que sea creíble desde nuestro sector. Pero también de forma, porque nosotros seguimos haciendo una política muy antigua, muy de papel y no de redes sociales, para ponerlo en ese contexto”.

—El Partido Republicano pareció ser uno de los primeros en entender eso.

—Hay que hacer el análisis. En estos momentos, a tres o cuatro días de la elección, es bien difícil esbozar respuestas. Tenemos más preguntas que respuestas en estos momentos y creo que es bueno que sea así. Que nos cuestionemos todos y que cada partido busque sus respuestas, pero construyendo una mirada unitaria. Por eso es importante este cónclave que nosotros decidimos citar para el 17 de enero, que tiene esa finalidad: cómo hacer una mirada de conjunto que probablemente, y muy seguramente, no va a arribar a ninguna conclusión, pero donde es necesario también hacer política.

—¿Se agotó el argumento aglutinador de que al frente había una ultraderecha y que por eso era necesaria la unidad?

—Claramente eso no resultó, y sí resultó en el caso del presidente Boric, porque cuando él fue candidato mucha gente votó por él no por adherir a su proyecto político, sino porque estaba contra Kast. Y probablemente ahora pueda haber pasado algo similar.

Hay que hacer un análisis bien fino, porque también se nos propone el desafío de revisar, por ejemplo, el tema de las primarias. Si es buena idea o no ir a primarias”

—¿Por qué?

—En el caso de la derecha, sus primarias fueron la primera vuelta. Por lo tanto, el candidato Kast tenía para crecer hacia todos lados y nosotros no teníamos mucho espacio. Hay que replantearse eso. No digo que no vayamos nunca más a primarias, sino que simplemente hay que ver también cuáles son las limitantes que nos imponen estos mecanismos y cuáles son los beneficios.

Paulina Vodanovic

“Evidentemente el clivaje del Sí y el No, el de la derecha e izquierda, hoy no está presente en la toma de decisiones”

El Partido Socialista tomó un rol preponderante dentro de la campaña de Jeannette Jara en segunda vuelta. La mayoría de los cuadros estratégicos tenían a un socialista colaborando con la candidata. En esa línea, Vodanovic arroja algunos aprendizajes de dicho proceso.

—En la derecha plantearon que la campaña de Jara apuntó al miedo, que un candidato haría retroceder derechos y la otra candidata no, por ejemplo. ¿Por qué cree que eso no fue algo que pesó en la ciudadanía?

—Porque la política hoy día no tiene temas de fondo, incluso lo programático son meras listas de cosas por hacer. No hay un proyecto político consistente ni contundente, sino más bien esta afición a los programas, que finalmente es construir medidas. Eso hace que probablemente, entre todas las cosas que se dicen, la gente no termine poniendo atención. Y por eso nosotros decíamos mucho: esto no es un problema de personas ni de medidas, es un problema del modelo de país en el que queramos vivir.

—¿Qué tan significativo es que, por primera vez desde el retorno de la democracia, hay un presidente que votó por el Sí?

—Para un sector, probablemente los de más de 50 años, es un tema. Pero para el resto de la población no, como no lo son las violaciones a los derechos humanos. Porque evidentemente aquí ya el eje del Sí y el No, de la derecha y la izquierda, o ese clivaje, hoy día no están presentes en la toma de decisiones. Por lo tanto, también habrá que pensar en aquello.

—¿Cree que el clivaje ahora es del Apruebo y del Rechazo?

—No, yo creo que tampoco. Tiene que ver con las necesidades de la gente. A ver, hubo mucha gente que, siendo de centroizquierda, ex demócrata cristiano, que no están en Amarillos, que no están en Demócratas, no votaron por nosotros y anularon. Entonces, son personas que no están en la derecha, que tampoco a lo mejor estuvieron necesariamente en el Rechazo, pero que no creen en un proyecto donde confluyan todo el centro y toda la izquierda.

—¿Dónde hay que poner la atención?

—En las clases medias emergentes, en los emprendedores, en los pequeños empresarios, que son finalmente personas que exigen también que el Estado esté presente.

“Con los indultos terminamos de perder credibilidad en el tema de seguridad (…). A nosotros no nos creen”

La senadora por el Maule integra la comisión de seguridad de la Cámara Alta y ha sido autora de proyectos como la ley antiterrorista que la puso en distintas veredas con miembros de su sector, con otros personeros del oficialismo e incluso con el Gobierno.

—¿Qué opinión tiene de la autocrítica que realizó el exministro Giorgio Jackson a propósito de la derrota electoral? Mencionó el diseño del gobierno de los círculos concéntricos y también reacciones tardías en algunas crisis, como el caso Monsalve. ¿Es suficiente con eso?

—La gente necesita creer en un proyecto político y creer en quienes sustentan ese proyecto político. Y cuando hay tomas de decisiones erráticas, obviamente se pierde credibilidad. Él mencionó el tema de los indultos y, evidentemente, la seguridad era el problema más grande . De hecho, yo integré la comisión de Seguridad y he trabajado enormemente en todos los proyectos. He sido muy dura, he peleado con mi sector y con el propio gobierno.

Entonces, estábamos en medio de todas estas discusiones, y la ministra del Interior, Carolina Tohá, instalando una mesa de seguridad que empezaba a sesionar al día siguiente, cuando es sorprendida ella y todos nosotros con el tema de los indultos. Ahí yo creo que terminamos de perder credibilidad con el tema de seguridad, que es el principal tema. Entonces mucha gente hoy día dice: “Yo no soy de derecha, pero yo quiero que el país tenga seguridad, que capturen a los narcotraficantes, que se acabe el crimen organizado”, y a nosotros no nos creen.

—¿Cree que al gobierno le faltó voluntad para instalar ese tema con más fuerza?

—Es que, mire, por eso digo que hay una conducción errática en ciertos temas. El problema más grave es la seguridad y el gobierno lo enfrentó. Hay 60 leyes aprobadas que condujo el Ejecutivo y si uno mira la estadística, diría que la mayor preocupación de este gobierno efectivamente fue la seguridad: subió el presupuesto un 16%, arregló todos los vehículos, le dio parque vehicular nuevo a Carabineros, le modificó la carrera a Carabineros y modernizó a Carabineros y a la PDI. Desde el punto de vista del check, está hecho. El problema es que la gente no lo ve ni lo cree.

Paulina Vodanovic

“Desde el punto de vista de la ideología, en el gobierno claramente hicieron lo contrario de lo que prometieron”

Esta semana ha estado marcada por las críticas cruzadas desde el Socialismo Democrático y el PC hacia el Gobierno y el Frente Amplio. Sobre eso, Vodanovic afirma que la construcción de la oposición futura está en proceso y será clave el cónclave que convocó la alianza de gobierno el 17 de enero para saber en qué términos se reconfigurará la alianza.

—En términos más políticos, ¿cree que le cabe a Jackson una responsabilidad a propósito de desinstalar la idea de los círculos concéntricos en el gabinete?

—Este tema de la superioridad moral que él planteó en un momento, todos lo hemos vivido en algún momento y lo percibimos. Es un sentimiento que él visibilizó, pero que era parte del problema, sobre todo en la instalación del gobierno, en el primer periodo. Pero ahí lo que ocurre es que uno tiene que entender la política como un fenómeno de integración, donde tú integras a los demás, a los distintos. Porque hacer política con un grupo pequeño de los propios es muy reduccionista y no te permite construir mayoría.

—Sin embargo, desde el Socialismo Democrático y desde el PS hubo quienes no escondieron su molestia con el Frente Amplio y el rol que jugó su gobierno. ¿Son justas esas críticas? El senador José Miguel Insulza habló sobre la intención del FA de “reemplazar” al PS.

—Es que el senador Insulza, por ejemplo, tuvo problemas en su campaña porque no fue recibido por la alcaldesa Macarena Ripamonti (FA). Entonces yo creo que él habla también desde lo que significa la exclusión, y por eso vuelvo a lo anterior. Cualquier proyecto político tiene que, si quiere constituirse en gobierno o en una posibilidad de alternancia, constituirse en un proyecto de mayoría y no solo excluyendo. Entonces pareciera ser que ahí todavía tenemos diferencias bien profundas.

—¿Al Frente Amplio le hace falta cultura de coalición, entonces?

—Cada uno es fruto de su historia y evidentemente la historia que tenemos nosotros como partido, de 93 años, donde siempre hemos gobernado en coalición y hemos hecho este esfuerzo de constituir una mayoría, entendiendo que los cambios son también tal como lo hizo este gobierno finalmente.

—¿A qué se refiere?

—Porque el discurso fue muy distinto durante esta administración. El gobierno finalmente cursó de la manera que le correspondió: querían terminar con las AFP y terminaron con las AFP reforzadas, digamos. No lo critico porque creo que era en beneficio de la gente. Pero desde el punto de vista de la ideología, claramente hicieron lo contrario de lo que prometieron. Lo mismo pasó con las isapres y así uno puede ir, digamos, desglosando. Y no lo digo en tercera persona, para no decir que el gobierno lo hizo, todos lo hicimos.

Lo que hicimos fue lo que pudimos y eso a algunos no les gusta, porque son los mismos que criticaron los 30 años de una manera muy brutal y donde también nosotros, desde nuestro sector, no fuimos capaces de defender esos avances. Y tal vez ahora puedan entender mucho mejor aquellos años, porque yo ahora no escucho esas críticas tan severas a la Concertación que escuchamos durante tantos años.

—¿Cómo vislumbra a la futura oposición?

—Desde marzo en adelante nos vamos a comportar como oposición y vamos a ver si vamos a lograr constituirnos en una sola oposición que tome acuerdos, que busque construir, porque la finalidad de la oposición no es torpedear al gobierno de turno, sino más bien constituirse en una alternativa de futuro. Entonces a mí me parece bien importante que logremos hacer ese diálogo, esa conversación propositiva.

—¿Y qué cree del planteamiento de que debería haber dos oposiciones?

—Eso se irá definiendo con el tiempo, pero hoy día nosotros tenemos una coordinación que va desde la Democracia Cristiana al Partido Comunista y consiste precisamente en eso: en una coordinación. Fuimos una alianza de gobierno. Dicen que no tenía nombre; sí tiene nombre: es una alianza de gobierno, así se llama.

Hoy día, que el gobierno ya está próximo a terminar, también tenemos un desafío de cómo seguimos trabajando en conjunto. La forma que tome eso se verá con el tiempo. El problema y el tema es el de fondo: si estamos disponibles para consensuar, para llegar a acuerdos mínimos que nos permitan ser una sola alternativa o si va a haber proyectos nuevamente mucho más omnicomprensivos que no nos permitan a todos adherir a ellos.

—¿Qué rol juega Jeannette Jara en ese diseño?

—Todos tenemos un rol. Ella fue nuestra candidata, por supuesto tiene un liderazgo bien importante, lo dijo Lautaro Carmona recientemente. Ella además es miembro de la comisión política del Partido Comunista, por lo tanto tiene un rol interno, pero obviamente su liderazgo excede el del Partido Comunista. Y ella verá desde dónde puede proyectar ese liderazgo, pero conociéndola, sé que va a estar siempre disponible para colaborar en la unidad.

—¿Cómo se proyecta esta alianza entre el PC y el PS para asumir la hegemonía del sector? ¿Es efectivo ese diseño?

—No es algo que se haya conversado. Además, soy la presidenta del partido, pero tengo instancias de toma de decisiones que son colectivas, de manera tal que esto no es un tema. Ni siquiera se había planteado en una reunión de mesa, tampoco en comisión política. Tenemos todas estas instancias que se deben desarrollar en el futuro y que además creo que es bastante temporal y estrecho pensar en alianzas electorales que no tengan que ver con un proyecto de futuro.

—¿Y sobre lo que ha planteado el PPD de hacer una alianza de centroizquierda sin el FA y el PC?

—Lo que ha propuesto el PPD de reconstituir a la DC con los liberales, aparentemente excluyendo a otros… Tenemos que ser capaces, primero, de que cada partido defina su posición sobre determinados puntos y sobre el futuro. La política no se puede hacer con el espejo retrovisor. Las soluciones del pasado no son soluciones para el futuro. Por lo tanto, si no logramos entender al menos eso, va a ser difícil que logremos converger en un proyecto unitario y que nos permita ser alternativa de futuro.

Paulina Vodanovic.

Vodanovic y la candidatura de Bachelet a la ONU: “Creo que el presidente electo entiende que este tema no es uno de partido político”

La presidenta del Partido Socialista es cercana a la expresidenta Bachelet y espera, a pesar de que el presidente electo no ha dado señales de apoyo a su candidatura a la secretaría general de las Naciones Unidad, que se determine en hacerlo. Así como el Presidente Boric respaldó la candidatura de Andrés Allamand para que se transformara en el líder de la Secretaría General Iberoamericana.

—¿Cómo ve esta candidatura a la Secretaría General de la ONU y los gestos que ha tenido José Antonio Kast respecto a ello?

—Una candidatura internacional a un cargo tan relevante como es el de Secretario General de la ONU, siendo además con la trayectoria que tiene la presidenta —de haber sido dos veces presidenta de Chile, quien fundó ONU Mujeres y después fue alta comisionada de Derechos Humanos— donde tuvo que hacer cientos de visitas en países donde realmente hay vulneraciones graves a los derechos humanos, de las mujeres, de las distintas personas, de guerra civil, en fin.

—¿Teme que su candidatura se vea como algo de un sector político?

—A ver, ella estuvo presente en China, donde hizo un informe crítico; en Venezuela también lo mismo. Ella también ha dado muestras de que su preocupación no es una preocupación que venga de un sector político, sino que más bien tiene que ver precisamente con temas relevantes para el mundo.

Así como también el gobierno del presidente Boric, en un inicio, apoyó la candidatura de Andrés Allamand para ser el Secretario General Iberoamericano. Son temas de Estado. Así que yo espero que también se considere todo esto y que la candidatura de la presidenta tenga el apoyo de Chile, de nuestro país.

—¿Espera que Chile vaya con un rol quizá más articulador de esa candidatura?

—Yo creo que este no es un tema de partidos, es un tema del Estado de Chile, conducido por la Cancillería. Así es que va a depender fundamentalmente del Presidente de la República, y creo que el presidente electo entiende que este tema no es un tema de partido político.

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