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El año en que Coquimbo Unido arrasó con todos y el modelo pirata explicado por su gerente deportivo: “Los éxitos no son un objetivo, sino una consecuencia”

Coquimbo Unido cerró en 2025 la temporada más importante de sus 67 años: campeón del fútbol chileno con una campaña arrolladora, cifras históricas y una identidad clara. Detrás de la primera estrella no hubo un golpe de suerte, sino un giro estructural iniciado tras el descenso de 2020, un modelo de gestión a largo plazo, la consolidación de un plantel estable y la apuesta por un técnico alineado con esa idea. Hoy, con la Copa Libertadores en el horizonte y cambios inevitables en el camino, el club enfrenta el desafío de sostener su proyecto sin su técnico y sus principales figuras.

Por 27 de Diciembre de 2025
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El domingo 2 de noviembre es una fecha que quedará enmarcada para siempre en los libros de historia de Coquimbo Unido. O bien, en la historia del fútbol chileno. Luego de un campeonato redondo de inicio a fin, el cuadro pirata tenía la tarea de vencer a Unión La Calera como local en su estadio, frente a su gente, para bajar la primera estrella en sus 67 años.

Solo faltaba un triunfo para culminar la mejor temporada en la historia del fútbol chileno; un título que era un presagio hace meses, pero que los dirigidos por Esteban “Chino” González tenían la oportunidad de timbrar frente a un Francisco Sánchez Rumoroso colmado de hinchas aurinegros.

La fiesta en la cuarta región comenzó con el tanto de Cecilio Waterman a los 20 minutos del primer tiempo. Coquimbo Unido dominó todo el partido. Pero faltaba el golpe de knockout. Faltaba el gol de la tranquilidad. A 15 minutos del final, Nicolás Johanssen giró en mitad de cancha y filtró la pelota al canterano Benjamín Chandía, que encajó un golazo con un remate raso al borde del área. El tanto resonó en todos los rincones de la cuarta región. Y el estadio explotó: “¡Gol del campeón!”, fue parte del relato que consagraba a los piratas como el mejor equipo del año.

No podía ser de otra forma. Con el pitazo final, Coquimbo Unido se coronó como el flamante campeón del Campeonato Nacional tras una campaña de ensueño y con cuatro fechas restantes por jugar. Es también el mejor campeón en la historia del balompié nacional en un torneo largo.

En medio de la emoción del plantel y del cuerpo técnico, el gran arquitecto de la inédita temporada de los piratas, el “Chino” González, visiblemente emocionado, se desahogó después de un extenso campeonato.

“Me parece que estos jugadores son tremendos. Desde el primer día se querían entrenar, necesitaban entrenar. Lo que han hecho en esta segunda rueda es impresionante. No hay mayor análisis táctico a todo esto, rompió estadísticas, datos y la verdad es que es un grupo que estaba carente de competir. Somos justos campeones”, recalcó González.

Un descenso que cambió el modelo de Coquimbo Unido

El 2020 es un año agridulce en la historia de Coquimbo Unido. Pero fue un año donde el futuro de la institución daría un giro en 180°. Los piratas comenzaron el año disputando su primera Copa Sudamericana. Un hito inédito. Y la campaña copera de los piratas superó cualquier expectativa, luego de alcanzar las semifinales de la cita internacional. Toda una odisea.

Sin embargo, los aurinegros no pudieron replicar los buenos resultados en el torneo local. Al contrario. Coquimbo Unido peleó en la parte baja de la tabla todo el año. En ese marco, donde el descenso respiraba en la nuca del equipo, se sumó un complejo escenario: debido a la repetida suspensión de partidos, tuvieron que jugar cinco encuentros en 16 días, lo que sepultó sus opciones de permanecer en Primera División. A pesar de su notable aventura en la Sudamericana, el barco pirata se hundió a Primera B.

En su misión para volver a la máxima categoría del fútbol chileno, Coquimbo Unido contrató a Héctor Tapia como entrenador y armó un equipo plagado de jugadores de renombre, algunos incluso de la generación dorada como Jean Beausejour, Esteban Paredes, Carlos Carmona y Rodrigo Millar, que aportaron un aire de experiencia fundamental para orquestar el retorno a Primera.

Coquimbo Unido levanta la copa de Primera B luego de vencer a Fernández Vial en el Estadio Ester Roa de Concepción. Foto: Agencia Uno.

Pero la vuelta a la división de honor debía involucrar cambios estructurales importantes en la institución. Era un secreto a voces. Y fue así como los piratas adoptaron un nuevo modelo, uno a largo plazo, enfocado en el fútbol joven y en la conformación de un plantel versátil.

El gerente deportivo de Coquimbo Unido, Pablo Ramírez, comenta a The Clinic que el punto de inflexión fue justamente cuando el club volvió a disputar el Campeonato Nacional en 2022.

“El salto del primer equipo se debe a que en años anteriores se venía con una política de modificar completamente la estructura del equipo. Se traían 20-22 jugadores por temporada. Eso se cambió en 2022. Lo que apuntamos fue tener una estructura que se consolidara con el tiempo y que las salidas fueran muy específicas. Y coronar ese equipo con otro tipo de jugadores. Eso es lo que dio resultado“.

“Coquimbo tiene un modelo de gestión a largo plazo, los éxitos deportivos no son un objetivo, sino una consecuencia”

Ramírez recalca que hace por lo menos tres años la consigna de la administración es mantener una base sólida de jugadores en el tiempo. “A este equipo había que nutrirlo de variantes que te permitieran distintas posiciones en la cancha de tal manera que, independiente de quien sea el técnico, ese entrenador pudiera acoplarse a distintos sistemas y momentos del juego. Dentro de nuestra estructura, que no tenemos tanto presupuesto como otros equipos, teníamos que ser capaces de crear variantes“.

Fue así como los fichajes de Cecilio Waterman y Matías Palavecino, dos de las grandes figuras de Coquimbo Unido a lo largo de la temporada, fueron las piezas que completaron un rompecabezas que ya llevaba años articulándose con jugadores como Diego “Mono” Sánchez, Sebastián Galani, Bruno Cabrera y Juan Cornejo.

A su vez, el gerente deportivo del campeón sabía que debían contrarrestar el amplio presupuesto de otros equipos, con un plantel que se conociera y que tuviera una pretemporada extensa. Y esa fue la clave para éxito tres años después: “Para esta temporada 2025 empezamos diez días antes en promedio que el resto de los equipos. La forma de contrarrestar otros planteles más voluminosos era trabajando antes y mejor”, afirma Ramírez.

Coquimbo tiene un modelo de gestión a largo plazo, los éxitos deportivos no son un objetivo, sino una consecuencia. Tenemos un trabajo en divisiones menores en nuestro complejo constante e importante”, subraya.

Pero el barco pirata debía tener un capitán que tomara el timón. Luego de la salida de Fernando “Nano” Díaz del conjunto coquimbano, Esteban González, –su ayudante técnico– asumió el interinato a mediados de 2024. Unos meses después, fue ratificado para liderar a Coquimbo Unido en la temporada 2025. Una de las decisiones más importantes en la historia del club. Una decisión que cambiaría para siempre el destino del equipo.

Pablo Ramírez señala que un técnico meticuloso y detallista como el “Chino”, encajó perfectamente en el modelo del club. “Por supuesto que también se suma la búsqueda de un técnico joven, pero que trabajara muy bien en los aspectos determinantes del fútbol, como los momentos donde defiendes, donde atacas y las pelotas detenidas. Ese fue nuestro éxito en el primer equipo. Pero a nivel institucional existe un orden administrativo, que nos viene arrojando números azules desde hace tres años. Lo clave fue fijarnos en los resultados a largo plazo y no en un resultado en específico”.

El balance de Jorge Contador, presidente de Coquimbo Unido

Coquimbo Unido cerró un 2025 histórico: 21 fechas invictos, 16 triunfos consecutivos en un torneo largo, 83% de rendimiento y 17 puntos de ventaja de su más cercano perseguidor. Cifras de oro. “Estos datos demuestran todo el trabajo que se ha desarrollado en nuestra institución. Pero todo esto no es fruto de la casualidad; esto se logró con un trabajo que se viene desarrollando con el tiempo, donde todas las instancias del club han hecho su labor“, remarca el presidente del club, Jorge Contador.

El mandamás de los piratas destaca que la brillante campaña de los aurinegros fue producto del trabajo en conjunto de toda la institución: “Partiendo por nuestro director técnico, Esteban González, y su equipo de trabajo; el cuerpo médico dirigido por el doctor Rodrigo Araya; todos los jugadores que conformaron el plantel profesional; toda la logística liderada por nuestro gerente general, Pablo Morales y su equipo de trabajo administrativo; y el apoyo en cancha de todos nuestros funcionarios, que con su esfuerzo y dedicación hacen que nuestra institución alcance sus objetivos”.

Por su parte, las divisiones menores también tuvieron un año redondo, donde lograron dos títulos nacionales en la Sub 13 y Sub 15, y tres vicecampeonatos; resultados inéditos en la historia del club.

“Creemos que el camino al crecimiento de nuestra institución está en la inversión que se entregue al fútbol formativo. Esta es la piedra angular de nuestro desarrollo. Así, podemos formar jóvenes integrales que sean un real aporte a nuestra sociedad. Asimismo, puedan llegar a cumplir sus objetivos y ser jugadores profesionales. Y ser un aporte para Coquimbo Unido”, asegura Contador.

Un nuevo desafío a la vista: Copa Libertadores 2026

El 2026 trae cambios importantes para el campeón. El primero, y el más importante, es el cambio de entrenador luego de la partida de Esteban González al fútbol mexicano. Pero el vacío se llenó con un nombre de vasta trayectoria: Hernán Caputto, que desembarca en Coquimbo tras una gran campaña al mando de Deportes Copiapó, donde quedó a un paso de lograr el ascenso.

En tanto, los piratas lamentan las partidas de Cecilio Waterman y de Matías Palavecino, pero lograron las renovaciones de una gran parte del equipo titular, como Diego Sánchez, Juan Cornejo, Alejandro Camargo y Manuel Fernández. A su vez, hace unos días los coquimbanos confirmaron a su primer refuerzo de cara al próximo año: Matías Fracchia, zaguero de 30 años proveniente del Coritiba.

Para Pablo Ramírez, el 2026 es un año que evidentemente tiene sus complejidades, por las expectativas que puedan tener los hinchas y los medios. Pero sabe que el norte de Coquimbo Unido sigue siendo el mismo: “Lo hemos conversado internamente y tenemos que ser muy responsables de no cambiar nuestro objetivo. Ni nuestra mirada del fútbol. El objetivo no puede ser un título, sino una consecuencia. Nos importa mucho aprovechar esta seguidilla de partidos adicionales, donde jugaremos Copa Libertadores y el Campeonato Nacional, más la Copa de la Liga y Copa Chile, para fomentar el fútbol joven. Esa va a ser nuestra política y no nos vamos a apartar de ese criterio“.

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