Mauricio Guerrero, el zar de la noche en el sector oriente cuenta los secretos de Bardot y anuncia la construcción de un nuevo Candelaria en La Dehesa
De organizar fiestas en Punta Arenas a liderar algunos de los locales nocturnos más reconocidos de la capital, Mauricio Guerrero aborda el éxito de Bardot, un proyecto gastronómico-bailable pensado para mayores de 35 años, y los planes de expansión de Candelaria con un nuevo local en La Dehesa. Sobre esta última apuesta, el empresario estima que el nuevo recinto podría abrir sus puertas durante el primer semestre de 2026.
Por Ignacia Munita 4 de Enero de 2026
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Desde muy joven, Mauricio Guerrero —uno de los artífices detrás del bar Candelaria de Vitacura y también de Bardot, el restaurante bailable enfocado en el público +30— supo que su lugar estaba en los espacios donde se cruzan la gastronomía, la música y la vida social. Nacido en Santiago, pero criado en Punta Arenas, su vínculo con el mundo de la entretención comenzó casi de forma natural: primero como deportista —el pádel le permitió construir una amplia red de contactos— y luego como organizador de fiestas, cuando aún era adolescente.
A los 16 años ya producía eventos y, poco después de cumplir la mayoría de edad, estuvo detrás de celebraciones de Año Nuevo que reunieron a más de dos mil personas en el extremo sur del país.
Ese “bichito”, como él mismo lo define en conversación con The Clinic, no se apagó con su retorno a la capital. Por el contrario, lo que comenzó como un hobby terminó por consolidarse como un proyecto empresarial cuando, mientras estudiaba Ingeniería Comercial, conoció a su actual socio, Cristián de la Barra.
Desde entonces, ambos desarrollaron una empresa responsable de algunos de los locales más reconocidos de la escena nocturna y gastronómica del sector oriente, como Candelaria, proyecto que nació hace 14 años y que, en palabras del propio Guerrero, “ha sido el más emblemático de todos nuestros recorridos”; además de Azotea Matilde en Bellavista; el centro de eventos Bosque Luz en Huechuraba; y Casa Animal en Vitacura.
Se trata de espacios que han sabido combinar entretención, identidad y experiencia, y que sirvieron de base para dar paso a uno de sus proyectos más recientes y exitosos: Bardot, una propuesta ubicada en el Parque Titanium pensada especialmente para mayores de 35 años.
“Nunca nos hemos declarado como un grupo gastronómico. Somos un grupo de entretención y gastronomía, siempre apelamos a un aspecto social”, sostiene Guerrero, recalcando que “hoy día, con Bardot, es lo mismo”.
“Bardot se planteó como un lugar donde la gente pudiera tener una experiencia 360, la gente viene a comer y después se queda bailando. Pero realmente lo importante es venir a esto, a interactuar, venir a bailar, conocer gente”, agrega.
Bardot: el restaurante que invita a bailar (y conocerse) entre los mayores de 35
Ubicado en el corazón del Parque Titanium, en la comuna de Las Condes, Bardot no se presenta como un restaurante tradicional ni como un club nocturno en el sentido clásico. Más bien, se despliega como un espacio amplio, de luces tenues, mesas cuidadosamente dispuestas y bolas de disco que cuelgan sobre una imponente barra central. Durante las primeras horas de la noche, el lugar funciona como restaurante y punto de encuentro; más tarde, ese mismo recinto se libera y se vuelve bailable.
La idea, explica uno de sus creadores, es ofrecer una experiencia completa, donde la comida funciona como punto de partida y la entretención como eje central, dirigido a un nicho que por años había quedado fuera del radar de la vida nocturna capitalina.
“Tuvimos una buena lectura, de entender que hay un segmento que no tenía dónde ir. O sea, había muchas ofertas gastronómicas, de bares, pero después de las 12 de la noche, no había nada entretenido”, expresa Guerrero, destacando que “nosotros venimos a desarrollar ese espacio de interacción, y la verdad, encontramos en Parque Titanium un lugar que las tenía todas, con ubicación estratégica, accesos, sin vecinos, una terraza a metros de la pista de baile, que llama a ser distinto”.

Sentado en la amplia barra de Bardot, mientras el lugar se prepara para recibir a los comensales un martes por la tarde, Guerrero aborda los motivos que los llevaron a apostar por este segmento. “Hay que entender que como grupo de entretención un pilar fundamental de desarrollo va a ser entregar esta oferta, satisfacer esta necesidad de oferta a diferentes grupos de etarios. Y yo creo que Bardot era el último espacio que nos quedaba por resolver”, afirma.
“Si uno empieza a pensar que un universitario que va a Bosque Luz ya nos conoce, naturalmente, después debería ir a Candelaria y luego, si le gusta un poco la experiencia, debería terminar en Bardot. Y si vemos que esa persona viene disfrutando con nosotros durante 15 años o casi 20 años, sería algo espectacular”, acota.
Respecto del caso particular de Bardot, el también fundador de Candelaria recalca que “el hecho de que uno pueda venir a comer, y quedarse en el mismo lugar bailando, yo creo que es una respuesta a algo que tiene que ver con la comodidad, algo que tiene que ver con la seguridad”.
Más allá del diseño del recinto o del público al que apunta, Bardot condensa una lógica que Guerrero y Cristián de la Barra conocen bien. La apuesta por un lugar donde la comida es solo el comienzo, y donde la interacción social termina por definir la experiencia, remite directamente a lo que ocurrió años atrás con Candelaria, una marca que hoy buscan proyectar hacia una nueva etapa.
Un segundo Candelaria
Entre las novedades que se vienen este 2026, Guerrero asegura que hay una que los tiene especialmente entusiasmados: la construcción de un nuevo Candelaria en Galería Zoco, en La Dehesa. Con esto, el grupo busca consolidar su presencia en distintas zonas estratégicas de la capital.
De acuerdo a lo que plantea, en este rubro, “es importante en este negocio, encontrar las, las grandes plazas, o los grandes lugares”.
“Creemos que, por lo menos en La Dehesa, viene un crecimiento poblacional que es súper natural, donde van a pasar grandes cosas. Y ahí, un Candelaria, o al menos algún local del grupo, tiene que estar”, añade.
Según sus cálculos, el nuevo recinto podría abrir sus puertas durante el primer semestre de 2026, con una propuesta similar a la del pub original, aunque con mejoras en infraestructura y entorno.
“Vamos a tener una previa que es similar a lo que es Candelaria, pero en cuanto a la infraestructura, va a ser mucho mejor: un lugar con terraza integrada, muy bien equipado. También va a ser bien parecido en capacidad y va a estar inserto en un espacio súper entretenido, porque ahí hay un cine, un teatro, restaurantes, y un gimnasio”, detalla.
“Yo creo que cada espacio va a aportar su granito de arena para que todo, en su conjunto, sea un recinto súper atractivo y dinámico”, concluye Guerrero.



