Ciudad
14 de Enero de 2026Los detalles del recurso de amparo presentado por los hijos detenidos de Julia Chuñil para evitar nuevos allanamientos en su hogar: denunciaron una “afectación psicológica”
En mayo de 2025, los tres hijos de Julia Chuñil–que hoy fueron detenidos por su presunta participación en el crimen–presentaron un recurso de Amparo contra el Ministerio Público y las policías por un allanamiento que ocurrió en enero de 2025 en la casa de uno de ellos en busca de pruebas por la desaparición de la dirigenta mapuche. Si bien ellos acusaban a un empresario forestal, la Fiscalía de Los Ríos seguía pistas en el núcleo familiar de la mujer como responsables.
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Eran las 14 horas del 30 de enero de 2025 y un equipo policial encabezado por la fiscal regional de Los Ríos, Tatiana Esquivel, llegaba al domicilio de Jeannette Troncoso Chuñil, ubicado en Huichaco Sur, en la comuna de Máfil. La persecutora iba con autorización judicial para revisar el inmueble e incautar teléfonos de encontrarlos en el lugar.
Habían pasado casi dos meses desde la desaparición de la dirigenta mapuche Julia Chuñil y no se habían encontrado rastros. Incluso, la familia de la mujer responsabilizaba al empresario forestal Juan Carlos Morstadt Anwandter, con quien habría tenido discusiones y rencillas por disputas de terrenos que estaban en la comunidad Putregel, ligada a Chuñil.
Sin embargo, las pesquisas reservadas lideradas por Esquivel habían detectado pistas que apuntaban hacia el núcleo familiar de la mujer mapuche. Así, tras presentar evidencia, el Ministerio Público consiguió la luz verde del Juzgado de Garantía de Los Lagos.

Ese día, se rastreó el lugar y la casa. Para sorpresa del equipo policial, hubo un hallazgo de sangre en la vivienda de la hija de Chuñil y su yerno que en ese momento no supieron explicar. Incluso, la atribuyeron a algún animal que habrían cocinado. Eso motivó que un carabineros interrogara a Jeannette Troncoso en busca de una posible confesión.
Al no conseguirlo, la hija de Julia Chuñil fue trasladada a un cuartel policial para continuar con las preguntas. Sin embargo, no dijo nada. Mantuvo la versión familiar que el posible culpable de la desaparición de su madre era el empresario Juan Carlos Morstadt.
Las diligencias en Huichaco Sur concluyeron cerca de las 22.30 horas y no encontraron rastros de Julia Chuñil. Sólo una huella de sangre que fue enviada al Laboratorio de Carabineros en Santiago para su análisis.
Por estas acciones, los tres hijos de Julia Chuñi–Jeannette Troncoso, Pablo San Martín y Javier Troncoso–decidieron presentar un recurso de amparo en la Corte de Apelaciones de Valdivia, rechazando las diligencias encabezadas por la fiscal Tatiana Esquivel. Según el escrito, la entrada y registro del 30 de enero, incluyó un “interrogatorio coercitivo para atribuirle responsabilidad en la desaparición de su madre, retención y traslado a la comisaría de Máfil sin permitir comunicación con su familia y abogado”.
En ese sentido, Jeannette Troncoso denunció que la policía le generó una afectación psicológica con sintomatología que la derivó a inscribirse en el programa de salud mental del Cesfam de su comuna.
Por esta denuncia, el Ministerio Público informó a la Corte de Apelaciones que las diligencias fueron autorizadas judicialmente en el marco de la pesquisa reservada que se llevaba a cabo por la desaparición de la dirigenta mapuche. Mientras que el traslado de la hija de Chuñil fue en “calidad de testigo” por instrucción del fiscal Carlos Bahamondes.
La arremetida judicial no tuvo acogida y la Corte de Valdivia rechazó el amparo de los tres hijos, quienes decidieron apelar a la Corte Suprema. El cerco policial estaba trizando la estrategia del núcleo familiar de Julia Chuñil. En el escrito al máximo tribunal detallaron el mismo relato sobre abuso policial y vulneración de sus derechos fundamentales.
Sin embargo, los jueces tampoco accedieron a su petitorio de evitar que los investiguen a fines de junio pasado.
“La diligencia de entrada y registro se habrían producido con sustento y validez en la autorización judicial brindada por el juez de Garantía competente”, se lee en el fallo de la Segunda Sala del máximo tribunal, en el que se descartó actos vulneratorios, puesto que “no resultaron acreditados en esta sede más allá de la mera afirmación de los accionantes, lo que impide configurar actuaciones ilegales”.
Con esto, la investigación liderada por la fiscal Tatiana Esquivel siguió su curso: más reservado y enfocado en los tres hijos, pues el rastro de sangre encontrado en la casa hizo match con el ADN de Julia Chuñil. Era cosa de tiempo para obtener órdenes de detención.
Esto derivó además en que la Fiscalía de Los Ríos consiguiera autorización para monitorear las llamadas telefónicas de los tres hijos: Pablo, Jeannette y Javier, cuyas conversaciones habrían arrojado las pruebas que faltaban para completar este puzzle policial que pasó de una denuncia por desaparición a un brutal crimen.
Así, durante la madruga de hoy, un centenar de policías realizaron allanamientos en Máfil y Temuco para capturar a los tres hijos de Chuñil, quienes serán formalizados por el delito de parricidio. En el operativo también fue capturado el exyerno de la dirigenta mapuche, a quien se le imputara el delito de homicilio calificado con alevosía. Además, se les agregará un nuevo hecho: un robo con violencia e intimidación que afectó a un adulto mayor de 90 años.



