Ciudad
16 de Enero de 2026La meticulosa restauración de la Casa Ariztía, el edificio de 100 años que volverá a abrir las puertas tras su abandono y el último paso del Bar The Clinic
Desde marzo de 2025 y tras la compra de Gestión Urbana, Acción Restaura estuvo a cargo de la recuperación del histórico inmueble, que pasó por años de abandono y deterioro. Su interior estaba en gran parte destruido, con marcas de fuego, un piso irreconocible, casi sin vitrales, y la mayoría de sus piezas invisibilizadas o perdidas. Hoy, la Casa Ariztía, a 100 años de su construcción, volvió a tener un nuevo aspecto. La que alguna vez fue la sede del Partido Radical, de la PDI en dictadura y del Bar The Clinic, está casi completamente lista, con una nueva cara que espera recibir próximamente arrendatarios nuevos. "Casas o edificios como este no encuentras, no son muy comunes", dice Cristian Pastorini, administrador a cargo de su recuperación.
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En Miraflores con Monjitas, hace exactamente 100 años, se levantó la Casa Ariztía, que con el pasar de los años se convirtió en un símbolo de la arquitectura en el centro de la capital. Desde 1925 a la fecha ha pasado por diferentes dueños, desde la propia Luisa Ariztía que mandó a construir el edificio, fue sede del Partido Radical en su mejor momento, en dictadura fue utilizado por la Policía de Investigaciones, más tarde un hotel y su último, y quizás más icónico propietario, el Bar The Clinic.
Si bien en el centenario de la casa patrimonial su fachada logra mantenerse en pie, y a lo largo de su historia estuvo mayoritariamente habitable, recientemente el inmueble sufrió un notable deterioro. Sus últimos locatarios, como el Bar The Clinic y el Bar Radicales solo ocuparon parte del gran edificio de cuatro pisos, por lo que un sector importante se encontraba completamente inutilizable.
En 2019 fue adquirido por Gestión Urbana, empresa inmobiliaria que comenzó su proceso de recuperación. Desde finales de 2024 comenzaron los trabajos en su interior, principalmente ligado a la reparación del alcantarillado. A mediados de marzo de 2025 comenzó el trabajo restauración en manos de la empresa Acción Restaura, que ya están por terminar.
Por la antigüedad de la casa, hubo algunos materiales y detalles difícil de mantener, pero en la obra gruesa se recuperó gran parte del inmueble original. “Hay cosas que obviamente aquí se cambiaron con el tiempo. No sabemos si eran parte o no de la casa original, pero en general esto se hizo prácticamente como suponemos que pudo haber recibido hace unos años atrás“, explica Cristian Pastorini, administrador de la obra.

Con la intervención de los nuevos dueños, la Casa Ariztía está ad portas de concluir sus obras para darle una nueva vida al histórico recinto. Se espera que este mes termine el proceso de restauración, y podría entregarse todo durante el primer semestre.
“Casas o edificios como este no encuentras, no son muy comunes”, comenta el hombre a cargo de la restauración.
Ahora, Gestión Urbana está a la espera de recibir ofertas de arriendo, en un espacio habilitado principalmente como oficina.


La detallada obra de restauración de la Casa Ariztía
Cuando el equipo de recuperación recibió el inmueble, estaba completamente inhabitable. Luego del paso del Bar The Clinic, el espacio fue foco de incivilidades. La fachada estaba rayada, y en su interior habían marcas de fuego, por personas que realizaban fogatas adentro, y que lo utilizaron como vivienda, se cree.
Pese a todo esto, aún mantenía los materiales originales, como el pavimento, los tallados de madera, detalles de yeso, entre otras cosas. Pastorini, al ser consultado si estaba muy dañada la casa cuando la recibieron, señala que “sí, claro. Tú no veías la madera, lo cual igual ayudó un poco y facilitó a sorprender a todos el hecho de que, al momento de limpiar la madera, aparecieron todos estos pavimentos que son maravillosos. Entonces fue fácil, digamos, una vez que nosotros limpiamos y empezamos a vitrificar, se vieron bonitos”.
Una de las principales características de la Casa Ariztía eran sus vitrales. De los originales casi no quedaban, y hubo que hacer una investigación para volver a instalarlos como eran originalmente.



“Hay un tema que muy fuerte en esta casa, que el tema de los vitrales. Hasta el 100% están completamente recuperados, instalados. Solo quedan detalles muy menores”, cuenta el administrador de obra.
Una de las cosas más sorprendentes del proceso de restauración fue la recuperación de las maderas. Gran parte de la casona tiene madera, con detalles específicos, los cuales fueron difícil de recuperar en su totalidad, pero se logró mayoritariamente.

“Hay varias etapas. Una parte fue el tema de la recuperación de la parte madera, otra la decoración de yeso, otra de los pavimentos existentes. Todo eso se hace todo en el mismo tiempo y cada una tiene su complejidad. Quizás lo más complejo de esta casa es el tema madera, porque tiene mucha”, comenta Cristian Pastorini.
En total se recuperaron más de mil metros cuadrados de pisos de madera. De estos, un 60% era parquet y el 40% restante entablado. Para su reemplazo se trabajó con roble y castaño para su restauración.



La nueva cara de la centenaria casona
En su ficha original, la Casa Ariztía sale suscrita con 1.680 metros cuadrados y tres pisos. Sin embargo, con las modificaciones a lo largo de los años, la composición ha cambiado.
Ahora, el edificio tiene una superficie construida de 2.400 m2. Cuenta con más de 30 recintos amplios para oficinas, salas de reuniones, piezas, entre otros usos; además de baños y cocinas en todo el inmueble. Tiene cinco niveles de uso, y tres terrazas. Una está en el primer piso, que es donde operaba el Bar The Clinic antiguamente, otra es una terraza en el cuarto piso de 130 m2, parte de la estructura original, y Gestión Urbana incluyó quinto nivel, con una explanada en el techo que también opera como terraza de 220 m2.

Originalmente, la casa tenía solo una escalera principal de madera. Ahora tiene distintas opciones, con estructuras de madera, mármol y piedra reconstruida.
Respecto a los vitrales, son 160 de los que en su gran mayoría lograron restaurarse en su diseño original.
“No hubieron mayores cambios. Toda esta decoración es una pega, todo este pavimento en un gran trabajo, y mantener obviamente lo más fiel posible el proyecto original. El nivel de detalle del proyecto está buenísimo, el proyecto está muy bonito, la restauración está muy bien hecha”, concluye Pastorini.




