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La Ley

Tiempo Libre

23 de Enero de 2026

“Nos quedábamos hasta las cuatro de la mañana grabando”: El debut de La Ley vuelve en vinilo tres décadas después con homenaje a Andrés Bobe

El debut de La Ley, publicado originalmente en cassette en 1988, vuelve en formato vinilo doble con un lanzamiento especial en Citylab del GAM. En conversación con este medio, Shía Arbulú recuerda la grabación de ese primer registro y reflexiona sobre el origen sonoro de la banda y el legado creativo de Andrés Bobe.

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Un cassette lanzado en 1988 fue el inicio de la extensa y laureada historia de La Ley. Seis canciones y cuatro remezclas marcaron el preludio de la construcción de la banda y, en 2026, vuelven a ser editadas en formato vinilo: una obra fundacional que regresa tras décadas de espera.

La reedición en formato vinilo doble estará a la venta por primera vez y de manera exclusiva el jueves 29 de enero, en el lanzamiento oficial y presentación en vivo del disco. La actividad incluirá un repaso íntegro de sus canciones en una sesión íntima que se llevará a cabo en Citylab del GAM, desde las 19:30 horas.

El disco significó el debut discográfico de La Ley como trío, con la voz de Shía Arbulú y la guía creativa del guitarrista Andrés Bobe, figura clave en la identidad temprana del grupo y fallecido en 1994. El registro captura el momento en que la banda comenzaba a delinear su estética sonora, antes de la llegada de Beto Cuevas y del reconocimiento masivo.

En esa primera época, Shía Arbulú tenía solo 17 años. Hoy, radicada en España, recuerda la intensidad y urgencia de esas sesiones de grabación. “Lo que recuerdo más son las horas a las que grabábamos. Durante el día yo estaba guardando cosas en cajas para irme y en la noche íbamos al estudio, porque teníamos muy poco tiempo. Había una sensación constante de que había que terminarlo ya. Las únicas horas libres eran a partir de las doce, así que nos quedábamos hasta las cuatro de la mañana grabando”.

Compositora de todas las canciones junto a Andrés Bobe y Rodrigo Aboitiz, Arbulú sitúa la gestación del álbum en un cruce de influencias que definieron su sonido. “Escuchábamos mucho post-punk de los ochenta, The Smiths, The Cure, grupos que habían evolucionado desde el punk”, explica. Al mismo tiempo, reconoce el peso del contexto local: “En esa época se llevaba muchísimo lo tecnológico y, sobre todo en Chile, había mucha influencia de Depeche Mode y de los grupos más electrónicos. Yo siempre tiraba más hacia lo acústico y lo íntimo, y creo que esa combinación terminó dándole un toque diferente al disco”.

La admiración por Andrés Bobe atraviesa todo el relato. “Yo siempre lo admiré muchísimo. Tenía muy claras sus ideas, una estética mental definida, y defendía su sonido y su estilo sin querer hacerlo más comercial. Para mí, eso es lo que realmente tiene que ser un artista”, afirma.

Mirando en retrospectiva, Arbulú también reflexiona sobre la claridad de ideas que tenía a tan corta edad. “A veces me sorprendo cuando miro hacia atrás y pienso que, para tener 17 años, tenía la cabeza muy clara. Era muy joven, pero hablaba de temas que en los años 80 no eran nada comunes”. En las letras de ese primer trabajo ya aparecía una sensibilidad adelantada a su tiempo. “Hay una canción que habla de un travesti paseando por la calle, y eso en ese momento no era habitual. Yo era muy feminista sin saberlo, sin pretenderlo. No sentía que tuviera limitaciones: si me proponía algo, lo hacía”.

Esa actitud también se manifestó en su relación con la industria musical. “Había músicos que se sorprendían de que yo compusiera siendo mujer. Me decían: ‘¿Pero tú compones?’. Existía esa idea de que las mujeres solo iban a cantar. Yo defendía mucho mi lugar como música: yo toco piano, compongo, escribo. No soy la chica del fondo, porque no lo soy”. Con el tiempo, reconoce que esa postura terminó influyendo en otros, aunque entonces no fuera consciente. “No era algo meditado, fue muy espontáneo, una especie de rebeldía contra lo establecido”.

Ya con ese primer trabajo publicado y viviendo en España, intentó continuar su vínculo con La Ley. “En un principio había planes para que yo pudiera volver y hacer algunas presentaciones. Cuando lo estábamos grabando, obviamente pensábamos que íbamos a poder hacer más cosas. Pero luego no se dio: ni la discográfica empujó el proyecto ni se concretaron esas ganas que existían”, recuerda.

El homenaje y el nuevo vinilo

El lanzamiento estará cargado de emotividad. Como gesto simbólico, se utilizarán en escena las dos guitarras Fender Stratocaster originales que Andrés Bobe empleó en las grabaciones de 1988, otorgando al concierto un carácter de homenaje y memoria. De esta manera, La Ley reactiva su origen y rinde tributo a su legado creativo, con la participación adicional de María Bonobo, trío que en el disco original realizó uno de los remezclas incluidas en esta edición.

El primer disco de este lanzamiento de La Ley presenta el material original remasterizado, con canciones clave como “Solo un juego”, “La luna”, “Buscándote” y “Ángel”, además de remezclas y versiones instrumentales que reflejan el espíritu experimental de la época. El segundo vinilo ofrece una nueva lectura del álbum, con el repertorio remezclado y remasterizado, incorporando reworks contemporáneos a cargo de Sokio, María Bonobo y Cristián Heyne, que dialogan con ese primer pulso creativo y lo proyectan hacia el presente.

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