Tiempo Libre
27 de Enero de 2026“Origen de una leyenda”: El portazo de Jorge González que bajó la primera gran exposición de Los Prisioneros que preparaba el Centro Cultural La Moneda
Iba a ser uno de los hitos culturales del 2026: la primera gran muestra dedicada a la banda fundamental de la música chilena. Bajo la curatoría de Jorge Leiva y Cristián Galaz, “Origen de una leyenda” prometía volver a los primeros años de la agrupación de San Miguel a través de archivos inéditos y fotografías. El proyecto —que ocuparía la Sala Andes a partir de diciembre— se bajó, sin embargo, días antes de su anuncio oficial, confirman a The Clinic desde el propio espacio. “Jorge no estuvo dispuesto a dar autorización de uso de imagen personal para una exposición”, explica Galaz.
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Era una celebración mayor en el subterráneo del Palacio de Gobierno. El Centro Cultural La Moneda festejó este lunes sus primeros 20 años con la inauguración de la muestra “Cine en Chile. Historia(s) en movimiento” y el lanzamiento de su programación 2026. Hubo discursos, balances, fotos oficiales, aplausos. Pero entre la nómina de exposiciones y proyectos de la temporada, hubo uno que no se nombró. Un anuncio –sin dudas, uno de los más importantes– que no ocurrió.
Se trataba de “Origen de una leyenda”, la primera gran muestra dedicada a Los Prisioneros, la banda clave del rock chileno integrada por Jorge González, Claudio Narea y Miguel Tapia. La exposición llevaba meses gestándose: había conversaciones avanzadas, un espacio asignado y dos curadores a cargo. La apertura estaba considerada para el mes de diciembre de este año y se mantendría en exhibición hasta comienzos de 2027.
Sin embargo, horas después del lanzamiento de la programación, desde el propio espacio confirmaron a The Clinic que la muestra se bajó días antes de su anuncio oficial. No entregaron mayores detalles. Solo confirmaron el hecho.
Cristián Galaz, uno de los curadores del proyecto junto a Jorge Leiva, lo dice ahora sin rodeos: “Es muy simple. Jorge no estuvo dispuesto a dar autorización de uso de imagen personal para una exposición. Y no hay mucho más de qué hablar”. Sin su autorización, la muestra se quedó sin piso.
“Origen de una leyenda” no buscaba revisar la consagración ni el mito ya cristalizado de la banda. El foco estaba puesto antes: en los primeros ensayos, en los conciertos iniciales, en el momento en que tres jóvenes de San Miguel se abrían paso en plena dictadura con sus baterías marchantes y guitarras afiladas; cuando todavía no sabían que estaban alterando el pulso cultural de los años 80. Ese punto previo, cuando Los Prisioneros todavía no eran Los Prisioneros, y todo en ese relato parecía abierto.
Claudio Narea estaba al tanto del proyecto desde hace tiempo. Había conversado con Galaz y seguía de cerca la idea de la exposición. El desenlace, dice ahora, le parece “decepcionante”. No ve una razón de fondo para que no se haga. “Hubiera sido bonito”, agrega, sin dramatizar, e instala un punto: no es la primera vez que un proyecto vinculado a la historia del grupo no prospera por una negativa de Jorge González.
El tercer integrante histórico del grupo, Miguel Tapia, fue contactado también por The Clinic para obtener una declaración. No hubo respuesta.
Los Prisioneros y el control del relato
Una fuente cercana a Jorge González, que pide reserva de su nombre, introduce dos elementos que complejizan el cuadro. El primero es político. “Jorge González jamás participaría de una exposición en La Moneda, y menos durante el gobierno de José Antonio Kast. No me sorprende, en ese sentido. Esa es su postura, y es coherente y una sola”, comenta.
El segundo es interno y apuntaría a Marco González, hermano menor y mánager del músico, como una piedra de tope en esta y otras negociaciones previas.
En los últimos años, la historia de Los Prisioneros y de su principal figura han sido revisitadas desde distintos frentes: el cine con “Miguel San Miguel” (2012); la pantalla chica con series como “Sudamerican Rockers” (2014) o la más reciente “Los Prisioneros” de Movistar, reestrenada en televisión abierta por TVN a inicios de este 2026.
También ha sido ampliada en libros recientes como “Ya viene la fuerza. Los Prisioneros 1980–1986” (2024) de Alejandro Tapia, la biografía “Sudamerican Rocker” de Juan Cristóbal Peña y “Escuchando radio”, de la periodista Johanna Watson, ambos publicados en 2025. Incluso el formato sonoro ha sido clave con “Necesito poder respirar: La vida de Jorge González”, la premiada serie de Podium Podcast que puso nuevamente al centro su voz más allá de la música.
El archivo de la banda circula, sus himnos se reactivan, pero el control del relato sigue siendo un territorio en disputa para algunos. La exposición que no alcanzó a existir en el CCLM vuelve a empujar una pregunta persistente: ¿quién puede contar esta historia?, ¿desde dónde y con qué permisos?
“Galaz tenía todas las ganas y todo el derecho de montar la exposición”, sostiene Narea, subrayando la voluntad por sobre el conflicto que terminó frustrando la primera gran muestra dedicada a la banda de “La voz de los 80”.
Galaz tiene un historial con Los Prisioneros: dirigió los videos “Sexo”, “Tren al sur”, “Estrechez de corazón” y “Corazones rojos”. Además, fue documentalista de la banda: en 1987 realizó el documental “Los Prisioneros” para Teleanálisis, donde registró la etapa inicial y el ascenso de la agrupación. Tras la separación, continuó trabajando con González, dirigiendo el video de su éxito como solista “Fe” (1993).
Antes del cierre, este medio contactó directamente a Jorge González. Su respuesta llegó por correo. Breve. Escueta. Irónica. Fiel a su estilo. Casi un artefacto de Nicanor Parra: “¿En serio se imaginan que hablaría con The Clinic?”.



