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27 de Enero de 2026Cómo el “pingüino nihilista” revivió un documental de Werner Herzog casi 20 años después y la explicación de por qué corrió hacia el continente
La escena, filmada en la Antártica en 2007, se volvió viral en redes sociales y ha generado múltiples interpretaciones. El interés fue tal que el propio Werner Herzog grabó un video para referirse a la imagen de su documental y explicar el contexto detrás del llamado “pingüino nihilista”.
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En la Antártica, un pingüino mira hacia los lados y observa cómo sus compañeros de colonia enfilan hacia el mar. Él decide hacer lo contrario: no va hacia el océano, sino hacia la montaña, encaminándose a una muerte segura por falta de alimento. El registro se ha hecho viral en los últimos días, acompañado de una pregunta que se repite: ¿por qué? En redes sociales, la acción del pingüino ha sido interpretada como una enseñanza de vida, una forma de romper con lo establecido.
A pesar de su reciente viralización, el video tiene casi 20 años. La escena pertenece a “Encounters at the End of the World”, un documental del director alemán Werner Herzog, pionero del Nuevo Cine Alemán y reconocido como uno de los cineastas vivos más influyentes. Ha construido una filmografía marcada por personajes obsesivos, paisajes extremos y preguntas que rozan lo filosófico y lo existencial.
Werner Herzog es uno de los cineastas más singulares del cine contemporáneo. Director, guionista y narrador inconfundible, ha construido una filmografía marcada por personajes obsesivos, paisajes extremos y preguntas que rozan lo filosófico y lo existencial. Figura clave del Nuevo Cine Alemán, Herzog ha dirigido más de 60 películas —entre ficción y documental— y es reconocido por explorar los límites entre la naturaleza, la locura y la condición humana.
El orígen del documental
Estrenada en 2007, esta producción traslada al director a la Antártica para plantearse preguntas complejas sobre nuestro origen y también sobre la extinción de nuestra especie, en una línea coherente con el resto de su obra, caracterizada por indagar en la relación entre el ser humano, la naturaleza y lo irracional.
En los primeros minutos del documental, Herzog deja en claro que no se trata de otra película sobre pingüinos y que sus preguntas sobre la naturaleza son distintas. “¿Por qué al ser humano le ponen máscaras o plumas para ocultar su identidad?” o “¿Por qué un animal sofisticado como el chimpancé no utiliza criaturas inferiores, como una cabra, para cabalgar hacia una puesta de sol?”, se pregunta el realizador.
Estas interrogantes, que no tienen respuesta en el documental, se van entrelazando con las historias de investigadores y trabajadores de las bases antárticas. Muchos de ellos son soñadores, viajeros y entusiastas que han recorrido el mundo en busca de respuestas a preguntas complejas, filosóficas y científicas.
El recorrido comienza en la estación McMurdo, donde Herzog entrevista a trabajadores de mantenimiento y apoyo, así como al geólogo Douglas MacAyeal. Luego viaja a un campamento de focas supervisado por el zoólogo Olav Oftedal. Más adelante, se une al productor de la película y buzo de investigación Henry Kaiser en su campamento de buceo, donde entrevista al biólogo celular Samuel Bowser y al zoólogo Jan Pawlowski. En una de las escenas más singulares, Kaiser y Bowser realizan un concierto de guitarra en la azotea.
Entre estas entrevistas e imágenes de distintas expediciones aparece la comentada escena del llamado “pingüino nihilista”, como ha sido bautizado desde su viralización. Herzog entrevista al científico especializado en pingüinos David Ainley, y la filmación incluye la toma del pingüino que marcha en la dirección equivocada, caminando hacia una muerte segura en el estéril interior del continente.
La explicación del director
Hace algunos días, el propio director alemán utilizó sus redes sociales para referirse a la viralización del fragmento de su documental de 2007. “Las preguntas que yo tenía no eran tan fáciles de responder. Es fascinante para mí ver que un pingüino que grabé casi 20 años atrás en la Antártica, para mi película Encuentros en el fin del mundo, capture la fascinación y la imaginación de tantas personas”, señaló.
“Es algo que tiene una historia anterior. Antes de que veas a este pingüino que camina hacia su propia muerte, hacia el interior del continente, hay un científico que estudia y habla conmigo sobre la insanidad entre los pingüinos e incluso sobre la prostitución entre ellos”, explica Herzog, refiriéndose a la entrevista con el experto que le revela haber observado tríos sexuales dentro de la especie.
“Y yo sigo al pingüino y desaparece. Uno de estos pingüinos desorientados apareció en el nuevo campamento de división del mar, a unos 80 kilómetros de donde debería estar. Las reglas para los humanos son no perturbar ni detener al pingüino, y dejarlo seguir su camino. Y aquí se va hacia el interior del gran continente. Con 5.000 kilómetros por delante, se dirige hacia una muerte segura”, concluye el director.



