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Negocios

4 de Febrero de 2026

La millonaria estafa que tiene a la startup chileno-uruguaya, Foccuz, al borde de la quiebra: cofundadora habría falseado información y transferido fondos a su cuenta

La empresa tecnológica, que había despertado alto interés en la industria y levantado casi un millón de dólares en inversión internacional, terminó en insolvencia y en proceso de liquidación. Una situación que se enmarca en medio de una querella por parte de uno de los cofundadores hacia la encargada de las finanzas por transferencias injustificadas, reportes falsos y ocultamiento sistemático de la situación financiera de Foccuz.

Por Alejandra López Díaz
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Desde 2023, la empresa emergente Foccuz se ha dedicado a desarrollar una plataforma y una serie de soluciones para evaluar y gestionar el desempeño de ventas a distintas compañías. Tuvo grandes logros, como en 2024, cuando logró una inversión por $700 mil dólares, proveniente de empresas internacionales como Carabela VC (Guatemala), MGV Capital (Estados Unidos), y Kuiper VC (México), entre otras.

La iniciativa por levantar Foccuz nació con la chilena Claudia Van-os y el uruguayo Gabriel García, dos amigos a los que luego se sumó Martín Llofriu para asumir labores de desarrollo tecnológico. Un equipo de tres, cuya motivación coincidía en mejorar la forma en que las empresas analizan y optimizan sus ventas, y que suscitó un alto interés inédito en la industria, traducido en un financiamiento de $980 mil dólares por parte de “inversionistas ángeles y fondos de inversión de capital de riesgo”.

A partir de entonces, las finanzas, asuntos administrativos, recursos humanos y la relación con proveedores de Foccuz quedaron a cargo de Van-os. Una administración que ahora enfrenta una querella interpuesta por uno de los cofundadores de la empresa, ante el 4° Juzgado de Garantía de Santiago.

En la demanda, el querellante, Fernando García, detalla cómo a pesar del prometedor comienzo de la startup, el proyecto terminó en insolvencia total, con solo $600 dólares en caja y deudas superiores a $44 mil dólares, lo que llevó a iniciar un proceso de liquidación.

Asimismo y en ese respecto, García acusa a Van-os de haber aprovechado su control exclusivo de las finanzas para realizar transferencias reiteradas desde la cuenta de Foccuz hacia cuentas personales y una tarjeta digital Tenpo a su nombre, sin ninguna justificación empresarial. Uno de estos montos incluso llegó a superar los $15 millones de pesos, y provenían principalmente de los recursos entregados por inversionistas.

Los detalles de la demanda interpuesta por Foccuz hacia Van-os

La querella interpuesta este 2 de febrero, sostiene que aproximadamente en junio de 2025, Van-os comenzó a entregar información financiera falsa, un accionar que se extendió por meses y que no permitía encender luces de alerta por la aparente situación “boyante” en la empresa.

Estos reportes falsos incluían dashboards y cifras de ingresos inexistentes, que además habrían sido utilizados tanto para la gestión interna, como para cumplir con las obligaciones de información hacia inversionistas nacionales e internacionales.

“Claudia dejó sin pagar obligaciones laborales en Chile y Uruguay”, destaca la demanda. “No pagó proveedores, no respondió a correos de clientes y proveedores por meses y llegó incluso a falsear comprobantes de pagos de remuneraciones, lo que generó un progresivo endeudamiento de la empresa y el deterioro completo de su operación”.

Entre los episodios más graves, el documento detalla el caso del cliente Yuno, al cual se le habría mentido sobre la devolución de $8.289 dólares transferidos por error, afectando gravemente la reputación comercial de la startup.

El quiebre definitivo sucedió el 2 de diciembre de 2025, cuando Van-os reconoció haber mentido sistemáticamente sobre la situación financiera de la empresa, confesión que luego quedaría respaldada en un correo electrónico. Sin embargo, en el escrito sostuvo que “no hubo robo de fondos”, aclaración que luego sería desmentida por García, tras la revisión del correo corporativo y las cuentas financieras de Foccuz.

Así, García solicita en su demanda que el Ministerio Público investigue los hechos y persiga las máximas penas contempaldas por el delito de “administración desleal”, además de las correspondientes indemnizaciones civiles.

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