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El regreso de Martín de los Santos a 10 meses de la golpiza: su encierro en Brasil, el acertijo del penal que lo espera en Chile y el drama que vive el conserje golpeado

El imputado está preso en Brasil desde julio pasado y sus primeras semanas fueron un infierno. Estuvo en una celda subterránea a casi 50 grados de temperatura con poca agua y alimentos. Con el proceso de extradición casi resuelto, se espera que Interpol Chile lo vaya a buscar dentro de las próximas semanas, cuya coordinación se afinó esta semana con la Fiscalía Oriente. Una vez en suelo nacional, deberá enfrentar varias causas pendientes: una denuncia por estafa y la grave golpiza que perpetró contra el conserje Guillermo Oyarzún, quien perdió su trabajo y busca tramitar una pensión de incapacidad laboral por las graves secuelas que le dejaron los golpes del asesor inmobiliario. Su retorno abrirá también una controversia sobre qué cárcel deberá recluirlo en Santiago.

Por 15 de Febrero de 2026
Ilustración: Sandro Baeza / The Clinic
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El fiscal Francisco Lanas asumió el lunes 9 de febrero de forma oficial su nuevo puesto en la Fiscalía Metropolitana Oriente: la jefatura de las causas locales de Las Condes, Vitacura y Lo Barnechea. Sin duda, una oficina con casos de alto impacto.  

Una de las primeras investigaciones que le fue traspasada fue la de Martín de los Santos y su inminente extradición desde Brasil, la cual se ha tramitado por vías diplomáticas desde julio pasado cuando sorpresivamente el “asesor inmobiliario” apareció en el país. El imputado aprovechó la ausencia de un arraigo en su contra para marcharse al extranjero.

Ese escándalo mediático, derivó en que el Ministerio Público lo formalizará en ausencia, tras los nuevos antecedentes recabados de la impactante agresión que cometió contra el conserje Guillermo Oyarzún, la madrugada del 17 de mayo de 2025. Al ocurrir esa instancia–en la que se decretó prisión preventiva anticipada–el entonces fiscal a cargo del caso, Felipe Sepúlveda solicitó la extradición a la Corte de Apelaciones de Santiago, la cual fue visada y dio pie a una persecución en diferentes ciudades de Brasil para capturar a Martín de los Santos

Esta diligencia ocurrió el 2 de julio y desde esa fecha permanece recluido en la cárcel de Lemos Dantas en Cuiabá. Hace unos días, las autoridades brasileñas dieron luz verde al proceso que tiene un tiempo límite de 60 días para concretarse. Aunque, abogados que asesoran al imputado en el extranjero intensificaban las gestiones para lograr que esa misión ocurriera entre 10 a 20 días.

Ante ese escenario, el fiscal Lanas tomó el teléfono y se contactó con el departamento de Interpol de la PDI para iniciar las gestiones de retorno. En esa línea, fuentes conocedoras del caso, sostienen que la idea es estar bien preparados, pues el documento puede llegar en cualquier momento a Cancillería.  

El nuevo jefe de la Fiscalía de Las Condes sabe que De Los Santos deberá estar en prisión preventiva, pues esta medida ya fue decretada de manera anticipada cuando se constató su fuga al extranjero. Pero, de todas maneras, indican que–por el momento–no existe una voluntad de allanarse a reducir la cautelar que pediría su defensa, pues advierten que “el peligro de fuga sigue siendo evidente”. 

Estos movimientos también han sido monitoreados por la familia de la víctima, quien desea que este caso termine de una vez. Aunque, dicen cercanos a Guillermo Oyarzún, que las sensaciones de miedo volvieron a su mente al escuchar que su agresor está próximo a regresar a Chile. 

Informe médico del conserje revela que quedó con un 17,50% de incapacidad laboral

Guillermo Oyarzún tenía una vida sacrificada, pero tranquila. Desde 1997 que trabajaba como conserje en el edificio de calle Eduardo Marquina en Vitacura. Es decir, obtuvo ese puesto laboral cuando tenía 43 años. Conocía a la perfección la administración de ese lugar. También era muy querido y respetado. 

El día de la golpiza fue su último día presencial. Tuvo que negociar una salida con la empresa que administra el edificio, pues aparecieron problemas con las extensiones de la licencia. No es lo que deseaba, pero no tuvo otra alternativa, pues los gastos médicos asociados a su recuperación se estaban haciendo insostenibles: a las lesiones físicas, también le apareció una complicada depresión por estrés postraumático derivado de la brutal golpiza cometida por Martín de los Santos. 

¿Por qué esto me sucedió a mí?. No es justo, no es justo”, son las pocas frases que dice durante el día a su esposa e hijos, que se turnan para acompañarlo en este proceso de rehabilitación. En su familia creen que sigue en un estado de shock.  

Le da vueltas y vueltas a esa noche y no logra encontrar una explicación lógica. Según personas que lo han visitado comentan a The Clinic que está bastante callado durante el día y que manifiesta varias veces sentir miedo de lo que viene. “Es como que estuviera atrapado sin una salida”, aseguran. 

De acuerdo al último informe emanado de la mutual de seguridad, la víctima quedó con una incapacidad laboral de 17,50%. Un problema más para Oyarzún. Tras quedar sin su puesto de conserje, había decidido tramitar un bono permanente por sus lesiones ante la imposibilidad de llevar recursos económicos a su hogar. Esa opción se derrumbó con el diagnóstico de la mutual, pues necesitaba como mínimo un 20% de incapacidad

El reporte, fechado el 2 de febrero pasado, acreditó que la víctima fue objeto de trauma máxilo facial, fractura de órbito derecho, además de la rotura de otros huesos como de la nariz y del piso orbitario, cuyas lesiones dejaron graves secuelas: una hendidura en su ojo derecho que lo tiene con una disminución de vista casi completa y constantes cefaleas productos del shock que aún persiste de lo ocurrido esa madrugada.

Desde su entorno familiar indican que de todas formas presentarán los antecedentes para optar al beneficio, ya que prácticamente a sus 71 años quedó sin posibilidad de encontrar un nuevo trabajo. 

Este proceso también ha sido acompañado por su abogada Marlén Quintanilla, quien decidió asumir la defensa privada sin costo. La querellante ha estado reuniendo los últimos antecedentes y evidencias del caso para solicitar que el Servicio Médico Legal realice un informe forense. Su objetivo es que se recalifique el delito por lesiones graves-gravísimas, lo que podría aumentar las penas.

Desde su punto de vista, no existe otro camino que la prisión para Martín de los Santos.

“Esperamos que, una vez efectiva la extradición, sea ingresado a un recinto penitenciario y se fije prontamente la audiencia de reformalización. La gravedad de la agresión y la necesidad de asegurar el procedimiento hacen indispensable que el imputado permanezca privado de libertad en una cárcel común, como cualquier persona”, asegura a The Clinic, Marlén Quintanilla, quien no acogería una eventual solicitud del imputado para quedar en el anexo Capitán Yáber tras su regreso a Chile. 

Martín de los Santos: estuvo un subterráneo a 50 grados de calor y con escasa comida tras sus primeras semanas detenido en Brasil

¿En qué cárcel quedará Martín de Los Santos al llegar a Chile?

Es una pregunta que gira en medio de la tramitación de este mediático caso y que seguro generará un amplio debate judicial y público con el imputado en Santiago.

La defensa del asesor inmobiliario, liderada por Guillermo Giugliano, ya trabaja en eso. Según conocedores de su estrategia, la idea es que Martín de los Santos no quede en Santiago 1 por los riesgos de seguridad que involucra su permanencia en ese penal. Estiman que dado el componente mediático que pesa sobre él podría ser víctima de algún ataque de otros internos.

Por lo mismo, solicitarían al Tribunal dos opciones, cuyos centros penitenciarios están a las afueras de la Región Metropolitana. Sostienen, además, que dado las penas que enfrenta por el delito investigado no se justificaría una cárcel con reos comunes. 

La investigación de la Fiscalía, ha elaborado un perfil de Martín de los Santos como una persona compleja y agresiva. Antes de golpear al conserje en Vitacura, tuvo varios altercados similares. Dos de ellos ocurrieron unos meses antes y describen una patrón de conducta, aparentemente, fuera de control. 

Las dudas que deja la orden de detención de Martín de los Santos.

En febrero de 2025 se enfrascó en una discusión con funcionarios de la empresa CGE en Pichilemu cuando éstos llegaron a cortarle el suministro eléctrico por cuentas impagas. El abogado no los dejó y les propinó insultos e intentos de golpes. Incluso, generó daños al vehículo en que se movilizaban. 

Tres meses después, el 3 de mayo, De Los Santos protagonizó otro hecho de violencia. Esta vez tuvo una disputa con los guardias del casino de Colchagua en Santa Cruz. Mientras jugaba en el salón VIP tuvo unas discusiones con otros clientes que estaban apostando, por lo que fue retirado del lugar. 

Como ha sido su característica, apareció la ira y se abalanzó sobre los guardias con insultos y amenazas: “Yo conozco a la familia de Cardoen, los voy a matar a ustedes y los voy a acusar a don Carlos”, fue la advertencia que quedó estampada en la denuncia ante la policía.  

Hasta hoy nunca ha mostrado signos de arrepentimiento o intentos de disculpas. Por el contrario, personifica una constante victimización. Un ejemplo de ello es la querella que presentó antes de fugarse, en la que denunció un ataque con intentos de drogarlo para justificar la golpiza que le dio al conserje en Vitacura

De acuerdo al documento, Martín de los Santos corrió “un grave peligro” tras huir del centro nocturno Palominos, la madrugada del 17 de mayo. A las supuestas amenazas de los guardias, el imputado habría consumido un estupefaciente al interior del local, lo que en definitiva le habría provocado un “estado de extrema confusión mental y emocional” que derivó en una solicitud de ayuda por el sector

Según De los Santos, como se encontraba en un estado de evidente alteración cognitiva, el encuentro con el conserje Guillermo Oyarzún en calle Eduardo Marquina terminó en un “altercado verbal y físico”

A ese relato, narra la querella, denunció una “segunda golpiza”. Tras salir de la formalización el 17 de mayo, cerca de las 16 horas, fue abordado por un hombre y una mujer, quienes lo golpearon con puños y patadas en las cercanías del Centro de Justicia. Dinámica que habría quedado grabado en tres celulares de testigos que presenciaron el hecho.  

Luego de este episodio, Martín de los Santos concurrió a una comisaría a dejar constancia para luego trasladarse a Pichilemu, donde habría constatado las “graves” lesiones. 

“Sintió mucho miedo y pensó que su vida estaba en peligro”, indica un cercano. 

Ante eso, no dudó en irse al extranjero y comenzar un extraño peregrinaje por Brasil. Según los antecedentes del proceso de extradición, Martín de los Santos reservó unos pasajes para ir a Florianópolis por cuatro días. Es decir, con regreso el 22 de mayo. 

Sin embargo, el boleto de vuelta nunca lo utilizó. El seguimiento que le hacía Interpol determinó que estaba en Sao Paulo, a unos 1.500 kilómetros de la capital del Estado de Santa Catarina. El imputado mantuvo el movimiento y llegó a Cuiabá, donde fue detenido el 2 de julio de 2025 por la alerta roja que pesaba sobre él. 

Ordenan la detención y extradición de Martín de los Santos

El Ministerio Público dedujo que la intención habría sido llegar a Bolivia, ya que fue apresado en el Estado de Mato Grosso, que colinda con dicho país.

El “asesor inmobiliario” fue derivado a la Penitenciaría Ahmenon Lemos Dantas, ubicada en la ciudad de Cuiabá. De acuerdo a su abogado Guillermo Giugliano, las primeras semanas fueron un “infierno”. Su celda estaba en un subterráneo, cuya temperatura alcanzaba hasta los 50 grados y sólo recibía una comida al día. 

“Prácticamente no le daban agua”, comenta Giugliano, quien asegura que tras realizar gestiones, lograron cambiarlo a un módulo con mejores condiciones carcelarias, donde hoy espera la luz verde para regresar a Chile. 

Conocedores de la estrategia de la defensa dicen que mantendrán este relato para explicar y justificar la huía de Chile. Si bien tienen presente que no tienen como acreditar el intento de drogarlo en el club Palominos , insistirán con esa versión para aminorar las medidas cautelares.  

En paralelo, Giugliano ha realizado gestiones para activar la causa que investiga la golpiza que sufrió su cliente en el Centro de Justicia. Tienen el convencimiento y las pruebas para lograr que el Ministerio Público formalice a las supuestas tres personas identificadas que atacaron a De los Santos.

Un laberinto judicial que, al parecer, ya muestra la salida.

Sin embargo, el imputado deberá enfrentar otra causa que se ha estado investigando de manera silenciosa y que se conecta con los recursos que posibilitaron su fuga. 

Se trata de un caso de estafa que se inició por la denuncia de José Tomás Cabrera–amigo de Martín de los Santos–, quien lo acusó de engañarlo con $7 millones en medio de una venta de cabañas en Pichilemu durante el mediático proceso de la golpiza al conserje.  

La Fiscalía avanzó en la indagatoria. En noviembre pasado, solicitó al Cuarto Juzgado de Garantía de Santiago levantar el secreto bancario del imputado, pues las sospechas apuntan que ese dinero lo habría utilizado para planificar su escape a Brasil. 

Víctima o no–como se define Martín de los Santos–deberá dar cuentas no sólo a Guillermo Oyarzún sino que también al círculo íntimo que creyó en su versión para ayudarlo y que tras su escape terminó denunciándolo ante la Justicia. 

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