Lenwa Dura rompe el silencio tras su hospitalización: “Mucha gente me ha abrazado llorando, me he dado cuenta de que el problema que tengo lo tienen miles de personas”
Tras el episodio que lo llevó de urgencia al Hospital Padre Hurtado, el histórico rapero repasa las horas posteriores al intento de suicidio, habla del arrepentimiento que siente por haber transmitido el momento en redes y de la necesidad —dice— de abrir una conversación sobre salud mental y ciberacoso en Chile. En medio de ese proceso menciona los apoyos que recibió, entre ellos el del artista urbano Pablo Chill-E y las gestiones que la diputada Maite Orsini estaría evaluando para avanzar contra el ciberbullying. También reafirma su quiebre definitivo con su antiguo compañero Juan Sativo: “Tiro de Gracia está muerto”, sostiene.
Por Sebastián Palma 7 de Marzo de 2026
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La gripe que arrastra desde su paso por el Hospital Padre Alberto Hurtado —la que se contagió luego de ser internado tras un intento de suicidio transmitido en vivo en su cuenta de Instagram— todavía le pesa en la voz. “Está heavy”, comenta Lenwa Dura al comenzar la conversación.
Hace unos días los médicos evaluaron dejarlo hospitalizado para evitar que tuviera “algún otro episodio”, pero finalmente regresó a su casa en San Ramón después de una evaluación psicológica. Desde ahí, todavía procesa lo ocurrido, intenta ordenar el último año de su vida. Ha sido, según él, uno de los peores periodos que recuerda.
“No muy bueno, de hecho no ha mejorado nada después de todo lo que pasó”. El principal problema ha sido laboral: las disputas legales con su ex compañero Juan Sativo en torno al nombre de Tiro de Gracia redujeron drásticamente sus posibilidades de rapear remuneradamente. “No me dejan presentarme ni como ex Tiro de Gracia ni como nada”. En la práctica, eso significa menos conciertos y menos ingresos.
Las dificultades económicas —agrega— se arrastran desde hace años. Por los discos del grupo no recibe pagos de streaming y los vinilos que vende en firmas los compra en disqueras como cualquier fan. “Los compro al mismo precio que cualquier persona. Lo único que vendo es la firma, el meet and greet”. Hubo meses en que tocó una vez o, simplemente, no tocó. Su último posteo en Instagram, antes de la transmisión en vivo, de hecho fue la venta de dos pares zapatillas Adidas Originals en $60mil pesos.
El complejo escenario financiero, sumado a lo que describe como una campaña de hostigamiento en redes sociales, lo fue empujando hacia un lugar oscuro y solitario.
Lenwa Dura vive con sus hermanos en San Ramón y pasa gran parte del tiempo solo. Las transmisiones en vivo que hacía en internet funcionaban, según describe, como “una forma de conversar con alguien”. Pero también se transformaron en el espacio donde comenzaron a aparecer los ataques y el bullying.
La mayoría de los hostigamientos provenía de cuentas anónimas. Muchas de ellas lo asociaban a figuras “creepy” del folclor digital chileno, como Papi Micky o Huevito Rey, personajes que circulan en los márgenes de internet y que suelen convertirse en material de burla colectiva.
En la lógica de la llamada creepypasta —relatos, imágenes o personajes inquietantes que se difunden en foros y redes como una especie de mito viral— estos nombres se transforman en memes que arrastran comunidades dedicadas al trolling y al odio coordinado.
Según Lenwa Dura, varios de los ataques que recibió se movían precisamente en ese ecosistema de cuentas falsas y hostigamiento masivo. “Publicaron mi teléfono. Me llaman a las tres o cuatro de la mañana, me agregan a grupos de WhatsApp para insultarme”. Incluso –asegura– recibió mensajes con instrucciones para suicidarse.
“Esto es matonaje virtual. Yo lo que sufro pasó más allá del bullying, es más un matonaje o un sicariato virtual”, comenta Lenwa Dura.
—¿Cómo calificas tu estado actual? ¿Sientes que tienes depresión?
—Sí.
—¿Y cómo se manifestó eso en tu vida diaria previo al episodio de la semana pasada?
—Mira, lo que pasa es que yo paso casi siempre solo. Mis hermanos trabajan. En la soledad uno le da más vuelta a la cabeza, se echa la culpa de cosas o te pasas todo tipo de rollos. Cuando yo comencé a hacer transmisiones en vivo era para conversar con alguien, pero siempre todo este matonaje virtual estaba metido entre medio. Hasta el día de hoy me agregan de WhatsApps para insultarme.
—Entonces las redes sociales además de convertirse en tu fuente de trabajo, eran como un espacio de desahogo, pero de dónde crees que viene el hostigamiento. Hay harta burla a tu flow más rapero, como que tú mismo lo dices “de los 90” ¿no?
—No, no es eso. Esto viene de gente que está siendo pagada, es como que fueran sicarios virtuales. No te matan de manera física, pero te destruyen las redes sociales con perfiles falsos, con amenazas, con llamadas de teléfono, o sea, es como un sicariato. Me comparaban con este compadre del Papi Micky, porque vienen de ese círculo, del círculo del Huevito Rey, de todos personajes de Internet que viven de esto: burlándose de la gente.
—¿Por quién son pagados?
—Por Juan Sativo. De hecho yo ya tengo las pruebas de que Juan ofrece pagarles, que luego no lo hace y ellos lo empiezan a amenazar al tiro. Juan Sativo es el que está generando todo esto, todo este tipo de acoso virtual de hace años.
—¿Y la decisión que tomaste fue por este matonaje?
—Por eso y porque no me dejan trabajar, no me dejan ganar plata, no me dejan hacer plata de ninguna manera.

“Tiro de Gracia está muerto”
Amador Sánchez —conocido en la escena del hip hop como Lenwa Dura— nació en 1976 y tenía 21 años cuando Ser Humano!!, uno de los discos más influyentes de la música popular chilena, le cambió la vida. El álbum debut de Tiro de Gracia se convirtió rápidamente en un hito cultural: vendió miles de copias, instaló al rap en la radio y llevó al grupo a un lugar inédito para el género en Chile, incluso abriendo las puertas del rap a La Moneda. Ni Eduardo Frei quiso quedar fuera del fenómeno de Tiro de Gracia.
Pero mientras el disco tomaba forma en el estudio, la vida personal de Lenwa Dura atravesaba un momento muy distinto. Por problemas familiares dejó la casa y algunas noches terminó durmiendo en la calle. Fue en ese periodo —recuerda hoy— cuando intentó quitarse la vida por primera vez.
—El primer episodio pasó justo antes de uno de los momentos más exitoso de tu vida ¿Qué ocurrió?
—Lo que pasa es que no tenía dónde dormir, tenía alimentación y todo, porque el sello me pagaba para grabar y todo el cuento, pero después de salir del estudio yo quedaba en la calle.
—¿Por qué decidiste grabarte, esta vez?
—Mucha gente de estos que me hacen matonaje virtual me estaban diciendo que querían ver una transmisión en vivo donde yo me matara. No sé, se me borró la mente, llegué y me pinché dosis altas de insulina. Eso fue, me levanté y dije ya “la hago nomás”. Ya lo había pensado harto rato, la hago y chao, me aburrí, ya no quiero más guerra, más acoso, más funa y no, chao.
—Para la gente que vio el video hasta el final fue bien terrible, quedó una pregunta en el aire: si habías fallecido o no. ¿Qué fue lo que ocurrió después de la transmisión?
—Cuando estaba haciendo la transmisión había gente llamando Carabineros. Mientras grababa ya estaban llamando carabineros: sé que un amigo mío lo hizo. Llegaron varias patrullas para acá, para la casa, casi al tiro llegaron como tres patrullas y ahí me llevaron a la posta.
—¿Y te trataron bien? ¿Sentiste que te salvaron la vida?
—Sí, sí. Los carabineros igual y mi amigo que llamó, el Pato que vive a cinco minutos de mi casa, él los llamó.
—Me imagino que la gente se preocupara te demostró que eres querido ¿No?
—Sí, mira, a mí eso me ha dado mucha pena, porque obviamente yo acá encerrado en la casa no me doy cuenta de la repercusión que esto puede dar. Ahora he estado saliendo a la calle, he tenido gente que me abraza llorando. Adultos más que nada, mucha gente me ha abrazado llorando. Me he dado cuenta que el problema que yo tengo lo tienen miles de personas. Muchas personas me han dicho “me quiero matar” o “me traté de matar, pasé por lo mismo”. Entonces el problema del suicidio acá en Chile está fuerte, muy, muy fuerte.
—¿Te escribió harta gente después de lo que pasó?
—Sí, mira, me escribió Maite Orsini. Ella está viendo una cuestión para calificar como delito el cyberbullying. Me quiere ayudar en lo que es poner una demanda contra toda esta gente que me ha estado mandando mensajes y que, como te digo, yo tengo las pruebas de que es Juan Sativo el que paga.
—¿Y de los músicos? ¿Te llamó alguien de los tiempos de Tiro de Gracia?
—Sí, todos menos Juan Sativo. Él se está poniendo los clavos en la tumba. No sé si viste las declaraciones que dio. Él dijo que yo me morí por la lengua, que no me debía respeto. Entonces la prensa se ha encargado de hacerlo papa. Aparte, como te digo, yo tengo pantallazos de la gente a la que él le paga para que me ataquen todo el tiempo. Y cuando no les pagan, lo amenazan.
—¿Tú nunca esperaste que él te hablara después de lo que pasó?
—No, nada. Yo con ese personaje no quiero nada. Para mí Tiro de Gracia está muerto. No existe Tiro de Gracia. Lo que él presenta como Tiro de Gracia no es nada, es un engaño al público nomás. Es lo que él hace con su manager, que son los dos artífices de todo lo que pasa.

Un concierto a beneficio para Lenwa Dura
Mientras intenta recomponer su vida después del episodio que lo llevó al hospital, la escena del hip hop chileno comenzó a organizarse para apoyarlo. Para este domingo 22 de marzo se anunció “Tira para arriba joven de la pobla”, un evento solidario a beneficio de Lenwa Dura que reunirá durante diez horas a raperos, DJs y freestylers de distintas generaciones de la cultura urbana.
La jornada se realizará desde las 12:00 hasta las 22:00 horas en Arena Recoleta (Av. Einstein 898) y fue pensada como un encuentro comunitario más que como un simple concierto: tendrá carácter familiar, un espacio libre de alcohol y entradas a $5.000, con el objetivo de recaudar fondos para el músico.
El cartel incluye presentaciones en vivo de Lenwa Dura, De Killtros Crew, Omega El CTM, Centinela Spectro, MamboRap, Mamma Soul, su es compañero de Tiro de Gracia Zaturno, entre varios otros. Para Lenwa Dura, el evento llega en un momento complejo. Aunque no participó en su organización, sí estará sobre el escenario.
—Sobre el evento benéfico “Tira pa arriba Joven de la Pobla” ¿Qué te pareció que se activara tan rápido?
—Sabes qué, de todo el tiempo que yo he tenido problemas —tanto económicos como de salud—, yo estuve siete años en un precoma diabético, y esta es la primera vez que a mí me hacen un evento a beneficio mío en el rap. Y por eso tampoco tengo mucha idea de cómo va a ser, porque no lo estoy organizando yo. Yo voy a estar ahí porque voy a ser parte del evento y, claro, obviamente es a beneficio mío. Pero yo nunca he hecho eventos.
—¿Sientes algo positivo con este gesto, aunque llegue en un momento difícil?
—No me estoy quejando. No estoy diciendo que llegó tarde ni nada. Para nada. Yo estoy agradecido.Cuando uno está mal, uno tiene que agradecer y ser humilde también.
—Dentro de todos tus problemas económicos ¿Qué tan difícil fue? ¿pasaste hambre en algún momento?
—Sí, en algunos momentos, sí. Yo soy diabético, no puedo estar sin comer.
—Debe ser fuerte también mirar hacia atrás: antes de grabar Ser Humano!! pasaste un momento duro, incluso intentaste suicidarte. Después vino la fama: fueron megaestrellas, estuvieron en La Moneda con Frei. Debe ser difícil salir de la pobreza y después volver a situaciones complicadas.
—No. Lo que pasa es que yo siempre me he considerado de clase trabajadora, de clase obrera y pobre. Nunca he sido rico de la música. Yo he sido explotado. A mí Universal me debe plata desde el año 2001 y no hay ninguna organización, ni la SCD ni nadie, que me esté ayudando a recibir plata de los streaming. Como te digo, los discos que yo he vendido los voy a comprar y los pago al mismo precio que cualquier ser humano. A mí no me regalan discos. Mucha gente piensa: “Ah, pero es que tú tenís los discos en tu casa”, como si yo tuviera una fábrica de vinilos acá.
—¿Y de los cabros jóvenes de la escena urbana o del trap, alguien te ha dado apoyo?
—Pablo Chill-E, fue el único.
—¿Qué te parece eso?
—Pablo Chill-E siempre fue como el más despierto y más consciente de todo el movimiento urbano. Ahora igual está tirado más para el rap con la Ana y todo el cuento. Yo creo que Pablo Chill-E es un cabro que, no sé, quizás para vender y hacer lucas se dedicó a hacer música urbana, y hay mucha gente que hace música urbana que después se desliga de eso y se dedica al hip hop. Porque claro, los locos quieren hacer plata primero y después hacer lo que realmente quieren.
Entonces yo lo agradezco. Además que Pablo, antes de que saliera todo este caso, hizo un tema que se llama Joven de la Pobla. No sé si te fijaste que ocupa una parte mía. Él nunca me habló antes para decirme nada, puso el coro nomás, la frase. Entonces yo le hablé y le dije: “Oye hermano, te lo agradezco mucho”, y todo el cuento. Y ahí empezamos a tener una onda, a conversar. Buena onda. ¿Cachai?

Un tratamiento psicológico
Antes de terminar la conversación, Lenwa Dura vuelve sobre los días posteriores al intento de suicidio: el tratamiento psicológico que recién comienza, el arrepentimiento por haber transmitido el momento en redes sociales y las reacciones que ha encontrado al salir nuevamente a la calle.
—¿Estás yendo al Cesfam de tu barrio? ¿Cómo lo estás haciendo con el tratamiento?
—Sí, o sea, sí. Estoy trabajando con un psicólogo de acá de San Ramón.
—¿Y cuántas veces a la semana estás yendo?
—Ahora voy a tener la segunda sesión.
—¿Sacaste algo en limpio? ¿Te marcó algo de esa sesión?
—Sí, sí. Es que a mí no me molesta ir al psicólogo. Lo que pasa es que de repente, claro, cuando tú tenís depresión y todas estas cosas, como que no te dan ganas de nada. Y sobre todo la diabetes, no te dan ánimos de nada. Como que el cuerpo se echa y no tienes ganas ni siquiera de mirar a nadie.
—¿Vas a seguir con el tratamiento?
—Sí.
—Con el paso de los días reflexionaste, ¿Estás arrepentido de lo que ocurrió? ¿Cómo lo evalúas ahora?
—Mira, arrepentido sí, porque como persona pública no puedo dar el ejemplo para que otra persona que esté tan débil, débil mental, esté viendo cosas así en las redes sociales. Me arrepiento mucho y yo le pedí perdón a la gente al otro día. Y lo que, entre comillas, es positivo de todo esto es tirar arriba de la mesa todo lo que es ciberacoso, tanto para los niños, no tanto para un personaje como yo, sino que para la gente general. Entonces yo creo que el problema de salud mental en Chile es grande, muy, muy grande. Porque, como te digo, de lo poco que he salido —porque estaba con gripe—, la gente me ha abrazado llorando.
—¿El mundo real es distinto a lo que pasa en la pantalla?.
—Claro, claro. Entonces ayer una señora me abrazaba llorando. Estuvo como media hora abrazándome, conversándome. También vino un amigo de La Serena, un amigo rapero con su señora. Estuvieron orando acá al lado mío, me trajeron mercadería. Entonces yo creo que, si es por decir algo positivo, es que desperté en el alma esa cosa que la gente está tan reprimida: ser caritativo, ser menos individualista.
—¿Ya no sientes deseos de morir?
—No.



