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10 de Marzo de 2026Nuevo round entre las mayores cerveceras de Chile: AB InBev acusa a CCU de mantener acuerdos exclusivos con locales y atentar contra la libre competencia
AB InBev, a través de su filial Cervecería Chile (CerChile), presentó nuevas acusaciones ante el Tribunal de Defensa de la Libre Competencia (TDLC) en contra de CCU, en las que advirtió que esta última sociedad estaría ejerciendo convenios exclusivos con locales comerciales como bares, pubs y restaurantes.
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La batalla entre los mayores actores del rubro cervecero en el país —la multinacional AB InBev y la Compañía de Cervecerías Unidas— sumó un nuevo round ante el tribunal de Defensa de la Libre Competencia (TDLC).
Esto, luego de que, según consigna El Mercurio, AB InBev, a través de su filial Cervecería Chile (CerChile), presentara la semana pasada nuevas acusaciones en contra de CCU respecto a que esta última sociedad estaría ejerciendo convenios exclusivos con locales comerciales como bares, pubs y restaurantes.
En su escrito, AB InBev indicó que recopiló nuevos antecedentes que reflejarían que su rival estaría infringiendo algunos convenios alcanzados con la Fiscalía Nacional Económica (FNE) para resguardar la libre competencia en la venta de cervezas en el canal on premise, es decir, bares, restaurantes o pubs.
En este mercado, CCU opera a través de la comercialización de las marcas Cristal, Royal Guard, Escudo, Austral Patagonia, entre otras. Por su parte, Cervecería Chile disputa este sector mediante los productos Becker, Cusqueña, Budweiser, Corona, Stella Artois y otros.
De este modo, el grupo AB InBev solicitó al TDLC sumar los nuevos antecedentes al análisis del requerimiento que interpuso en esta sede. En esta acción, acusa que CCU estaría ejecutando actos o convenios que generan exclusividades de venta con los locales del canal on premise, lo que impide la comercialización de productos de otros actores del mercado.
Cabe consignar que CCU es la única sociedad que actualmente surte de cervezas a locales como el Rey de las Micheladas, marca que hacia fines del año pasado contaba con 21 recintos en el país.
Así las cosas, fuentes cercanas a AB InBev sostienen que las acusaciones no se limitan exclusivamente a esta cadena, si no que se trataría de una práctica más general.
Ante la nueva ofensiva de su principal competidor, CCU —controlado por el Grupo Luksic y Heineken— respondió a las acusaciones ante el TDLC, pidiendo al tribunal que se rechace todas las peticiones realizadas por AB InBev.
La empresa, representada por el abogado Santiago Bravo, del estudio Claro & Cía, aseguró que la solicitud es “fácticamente infundada, jurídicamente improcedente y solo demuestra que CerChile es consciente de que su demanda carece de mérito”.
En primera instancia, CCU indicó que lo planteado por AB InBev “es derechamente falso”, y enfatizó que la empresa “ha dado y sigue dando pleno cumplimiento al avenimiento 2008 y a la Conciliación 2024”.
El grupo cervecero ligado a los Luksic afirmó que la solicitud sería “jurídicamente improcedente”, dado que el actual “litigio no versa sobre la Conciliación 2024, sino sobre las (falsas) imputaciones relacionadas con el (in)cumplimiento por parte de CCU del Avenimiento 2008”.
“Sin ir más lejos, la Conciliación 2024 no podría ser jamás un hecho controvertido en este juicio, pues nació con posterioridad a la demanda e, incluso, a la resolución que la recibió a prueba (…). Consecuentemente, la solicitud infringe abiertamente todas las normas aplicables”, afirmó CCU.



