Política
11 de Marzo de 2026“Gracias por nada”: La polémica campaña de Greenpeace en la que se lanza contra los gobiernos de Boric y Kast
Hoy la agrupación ambientalista Greenpeace Chile lanzó una directa campaña, cobrándole promesas al presidente saliente y esbozando preocupación por el entrante. El Director de la ONG, Matías Asun, dice a The Clinic sobre la llegada de Kast: "La mirada sobre las urgencias ambientales del nuevo gobierno nos genera preocupación. Lo que vemos es que se abre un escenario político en que el medio ambiente aparece de manera marginal, maltratado y sin metas claras de reducción de emisiones ni de descarbonización".
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“Sr. Presidente Boric: Ud. prometió terminar con las zonas de sacrificio. Pero las promesas no las eliminan. Las decisiones, sí. Hoy siguen existiendo. Y las infancias siguen pagando el costo. Gracias por nada”, dice uno de los avisos insertos hoy a página completa en El Mercurio por la agrupación ambientalista Greenpeace.
El otro, también a página completa, se dirige al presidente entrante, José Antonio Kast. “En su programa, ‘medioambiente’ se menciona 4 veces y ‘cambio climático’, solo 1. La crisis climática no se resuelve con mínimos. Gracias por nada”.
Es la nueva campaña de Greenpeace para sumar socios. Remarcando, además, que no reciben aportes monetarios de gobiernos de ningún color político, tampoco de partidos ni de empresas.
Al respecto, The Clinic consultó al director Greenpeace Chile, Matías Asun, quien explicó que para la ONG, uno de los grandes pendientes de la administración saliente es la brecha entre la ambición ambiental con la que el expresidente Gabriel Boric llegó a La Moneda en 2022 y el cumplimiento efectivo de esa hoja de ruta.
“Si bien Dominga sigue rechazada y se logró la firma del Acuerdo de Escazú (a pesar de la insistencia de sectores opositores al considerarlo intervencionismo extranjero) o la promulgación de la ley SBAP, la ley sobre Delitos Económicos y Ambientales, y los avances en los últimos días y horas en el número de humedales urbanos reconocidos y creación de parques, lo cierto es que muchas de las iniciativas quedaron en primeras etapas y sin bases sólidas o presupuestos que aseguren su cumplimiento”, explica.
Y añade: “La ausencia más importante, sin embargo, es en la eliminación de las zonas de sacrificio, pues implica vulneraciones claras a los derechos humanos de cientos de miles de chilenos que tratamos como ciudadanos de segunda clase. Hasta estos días vemos como continúan los episodios de contaminación en Quintero y Puchuncaví”.
Dice que se abocarán ha defender los avances en la materia, fortalecer la democracia ambiental, entre otros. “Decirlo puede, efectivamente, levantar molestias en la fanaticada, pero es justamente por eso que resaltamos nuestra absoluta independencia”, explica, aludiendo a la campaña de Greenpeace “Gracias por nada”.
—En el anuncio dirigido a Kast, se remarca lo prácticamente ausente que está el medio ambiente de su programa; ¿hay preocupación por las medidas que pueda tomar al respecto el gobierno entrante? ¿Cuáles serían las principales amenazas?
—La mirada sobre las urgencias ambientales del nuevo gobierno nos genera preocupación. Lo que vemos es que se abre un escenario político en que el medio ambiente aparece de manera marginal, maltratado y sin metas claras de reducción de emisiones ni de descarbonización. Eso, al menos, genera incertidumbre sobre el rumbo de la acción climática en Chile. Y justamente por eso creemos que hoy es clave defender el medio ambiente en la arremetida global que estamos viendo por explotar desaforadamente recursos naturales sin miramientos, considerando un estorbo la protección ambiental.
Otra de las amenazas que identificamos es que, bajo el argumento de la llamada “permisología”, se impulsen flexibilizaciones regulatorias para acelerar la inversión, degradando la protección ambiental. Esto puede traducirse en un debilitamiento del Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental y en retrocesos en los estándares ambientales existentes. A eso se suma la persistencia de un modelo extractivo que sigue empujando proyectos destructivos de alto impacto en áreas de alto valor ecológico, además de la presión sobre los océanos, los fiordos patagónicos y las áreas protegidas.
Asun cuenta que hoy Greenpeace Chile está enfocado en “la aprobación de una ley que genere más herramientas de prevención, mitigación y sanción ante la ocurrencia de incendios; evitar la expansión de la salmonicultura en la Patagonia y denunciar las malas prácticas, irregularidades e ilícitos que rodean a esta industria; la eliminación de las zonas de sacrificio y la reparación socioambiental de esos territorios; nuestra campaña contra el desarrollo de Dominga, por ser un proyecto obsoleto, ilegal y, posiblemente, corrupto, y en general a promover y generar un mayor accountability de las empresas contaminantes en los territorios”.



