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Presidente José Antonio Kast en Tedeum
Fotos: Felipe Figueroa/ The Clinic.

Ciudad

12 de Marzo de 2026

Presidente José Antonio Kast participó de la “Oración por Chile” en la Catedral de Santiago, marcada por las reflexiones de Chomalí sobre disputas políticas y el aborto

El presidente de la República participó del Tedeum Ecuménico en el que se le dio la bienvenida al nuevo Gobierno, y en el que participaron diferentes autoridades del país, tanto del mundo político, como de Fuerzas Armadas, policías y religiosas. En su homilía, el cardenal Fernando Chomalí realizó diversas reflexiones sobre el contexto político y social del país.

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“Sean todos muy bienvenidos para celebrar por Chile, pasa rezar por Chile y de modo especial, por el nuevo gobierno”.

Con esas palabras el Cardenal Fernando Chomalí dio inicio al Tedeum Ecuménico, la ceremonia religiosa celebrada en la Catedral de Santiago, con la que se le da la bienvenida al nuevo Gobierno y al nuevo presidente del país.

Se trata de la “Oración por Chile y su nuevo Gobierno”, en el que participó el Presidente José Antonio Kast, con los miembros de su gabinete. También participaron la presidenta del Senado, Paulina Núñez, y el presidente de la Cámara de Diputadas y Diputados, Jorge Alessandri, entre otras autoridades políticas. A su vez participaron representantes de las Fuerzas Armadas y policías y representantes de diferentes religiones.

Exactamente a las 11:19 comenzó la ceremonia, luego de que el mandatario llegará a la catedral cerca de las 11:15 de la mañana.

“Concede a su Presidente José Antonio Kast Rist un próspero gobierno, de modo que procurando en su gestión el bien de todos los chilenos alcance para el pueblo que le has encomendado el bienestar y la paz”, leyó el arzobispo Chomalí, al inicio de la ceremonia.

Presidente José Antonio Kast en la Catedral de Santiago. Foto: The Clinic.

Las reflexiones en la homilía del Arzobispo Chomalí en la misa de bienvenida al Presidente José Antonio Kast

Tras las lecturas de diferentes representantes del mundo religioso, el cardenal Fernando Chomalí retomó el rumbo de la ceremonia. Ahí leyó su homilía, en la que entregó sus bendiciones a José Antonio Kast y realizó una reflexión de diferentes situaciones que afectan al país.

“Estamos reunidos como resultado de la gran fiesta cívica que nuestro país celebró el pasado 14 de diciembre. En Chile, las expresiones democráticas son parte de una celebración que nos enorgullece. Es una fiesta llena de respeto y de esperanza, en la que cada uno puede contribuir a construir”, comenzó comentando la autoridad eclesiástica.

Sobre la tensión político, Chomalí señaló “ha habido desencuentros, pero desde la misma creación del ser humano han existido y seguirán existiendo. No nos escandalicemos por aquello. Lo importante es ampliar la mirada desde el amor a la patria y seguir adelante con sabiduría y prudencia, porque el bien común lo exige, así como las complejidades geopolíticas en las que el mundo se encuentra”.

Su homilía también vino con reflexiones sobre políticas económicas y el aborto, en el mensaje a José Antonio Kast y sus ministros.

Foto: The Clinic.

“No se puede fomentar una educación centrada sólo en la producción y el consumo, olvidando los horizontes trascendentes que animan la vida humana. Tampoco podemos ser cómplices de una sociedad que ha hecho del crecimiento económico la única vara para medir el desarrollo. El buen vino, ese vino excelso que producen nuestros viñedos, es el del crecimiento económico, espiritual y social en armonía.

El individualismo, instalado como criterio supremo de vida, es como un vino amargo. No proviene del Señor, sino de la miopía que hace mirar lo urgente olvidando lo importante. La miopía de los que creen que la historia comenzó ayer y terminará mañana. Impresionan los últimos informes sobre la disminución dramática de los índices de natalidad, fruto previsible de muchas políticas sociales instauradas desde hace tiempo. Si concebimos el aborto y las políticas de natalidad como meros derechos individuales, o si creemos que bastarán incentivos económicos para revertir la tendencia, no estamos entendiendo el problema en su real hondura“, remarcó.

Finalmente, señaló “estén alerta frente a los peligros que amenazan la vocación política. No es posible lograr una política pública sana si está en manos de líderes éticamente cuestionables. Estén alerta ante cualquier inclinación sectaria, criterio partidista, nacionalismo excesivo o representaciones unilaterales de los hechos históricos, que tanto daño pueden causar al deteriorar la unidad”.

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