
El Deepal G318 REEV redefine el segmento de los SUV todoterreno electrificados en Chile con 938 kilómetros de autonomía combinada, tracción 4WD permanente y un equipamiento que desafía a marcas premium europeas. Changan apuesta por una arquitectura REEV que resuelve la ansiedad de rango sin renunciar al desempeño off-road ni al confort de alta gama.
Compartir
El Deepal G318 REEV llega al mercado chileno con una promesa que pocas veces se formula con tanta precisión: 938 kilómetros de autonomía combinada en un SUV de tracción integral con vocación todoterreno real. No es un crossover disfrazado de aventurero. Es un vehículo de 5,01 metros de largo y dos mil ochocientos catorce kilos que Changan, distribuido por Inchcape en Chile, lanzó al precio de 39.990.000 pesos, con bonos de lanzamiento y financiamiento incluidos.
Para entender qué significa ese número de autonomía hay que entender primero la arquitectura que lo sustenta. El G318 es un REEV, sigla que en el mundo de la electromovilidad designa a los vehículos eléctricos de rango extendido. Funciona como un auto completamente eléctrico, traccionado por dos motores —uno delantero de 185 hp y 262 Nm, otro trasero de 248 hp y 310 Nm—, pero lleva a bordo un motor 1.5 turbo a bencina que no mueve las ruedas sino que genera electricidad para recargar la batería mientras se conduce. La batería de litio ferrofosfato tiene 35,1 kWh, suficiente para 143 kilómetros en modo puramente eléctrico, y el estanque de combustible suma 60 litros. La aritmética de ese conjunto es lo que produce los 938 kilómetros de rango combinado.
Un sistema de propulsión pensado para no detenerse
Lo que hace al Deepal G318 REEV distinto de un híbrido convencional no es solo la cifra de autonomía, sino la lógica del sistema. Al operar siempre en tracción eléctrica, el vehículo entrega torque constante e inmediato en las cuatro ruedas sin depender de cambios de marcha ni de la respuesta turbinada de un motor de combustión. Los 572 Nm de torque combinado están disponibles desde cero revoluciones. Eso se traduce en 6,3 segundos de 0 a 100 km/h, pero también —y aquí está el argumento real para el comprador todoterreno— en un control de tracción más refinado sobre superficies complejas. La transmisión E-CVT deriva potencia al sistema 4WD con una continuidad que las cajas de cambios mecánicas difícilmente replican en pendientes irregulares.
El consumo ponderado de combustible, cuando la batería eléctrica está agotada, es de 166,7 km/l según ciclo NEDC. En condiciones urbanas sin autopista, el rendimiento cae a 29,5 km/l. Son cifras de laboratorio, pero el parámetro relevante para la mayoría de los usuarios es otro: mientras la batería tenga carga, el vehículo no quema bencina. Solo cuando esa reserva eléctrica se agota entra en operación el generador térmico.
Chasis y plataforma: la arquitectura que respalda las cifras off-road
El Deepal G318 REEV llega con equipamiento que las marcas premium europeas ofrecen como opción de catálogo. La suspensión delantera de doble horquilla y la trasera multilink son la base esperada en un SUV de este precio. Lo que distingue al G318 es el sistema Magic Carpet, una suspensión neumática inteligente que ajusta la altura y la dureza de manera automática o manual. Junto a los modos de terreno específicos para barro, nieve, arena y vadeo, y a los escenarios especiales que incluyen descenso en pendiente pronunciada y giro en U, el vehículo argumenta con componentes concretos su vocación off-road, no solo con fotografías en polvo.
Las ruedas son de 20 pulgadas con neumáticos All Terrain 255/55, y la rueda de repuesto de aleación de aluminio va montada en el portalón trasero de apertura lateral. Los frenos son de disco ventilado en el eje delantero y sólido en el trasero. La cámara de 540 grados y los seis sensores de estacionamiento apuntan a un conductor que necesita visibilidad en entornos donde los ángulos ciegos son un problema real, no solo en el supermercado.
Cabina: 16 parlantes y refrigerador central en un todoterreno
El habitáculo del Deepal G318 REEV tiene algunas decisiones de equipamiento que merecen lectura analítica. El compartimento central incluye refrigerador, un elemento que tiene más sentido en un vehículo de expedición que en un SUV urbano. El sistema de audio suma 16 parlantes. El asiento del conductor ofrece ocho modos de masaje con tres niveles de intensidad. Son características que apuntan a un comprador que planea pasar tiempo prolongado dentro del vehículo, no solo trasladarse.
La pantalla de infoentretenimiento tiene 14,6″ y la de instrumentos 10,25″. La conectividad incluye Apple CarPlay y Android Auto, cargador inalámbrico de 40 W y entradas USB-A y USB-C en la parte delantera y trasera. El sunroof es panorámico con cierre automático ante la lluvia. Los airbags suman ocho, y el paquete de asistencias avanzadas a la conducción es extenso: control crucero adaptativo, frenado autónomo de emergencia para peatones y ciclistas, detector de punto ciego, advertencia de apertura de puertas y asistente de tráfico pesado, entre una veintena de sistemas activos.
El sexto lanzamiento del año y lo que revela sobre la estrategia de Changan
Que el Deepal G318 REEV sea el sexto lanzamiento de Changan en Chile en lo que va de 2026 y el tercero de la gama Deepal no es un dato cosmético. Changan lleva cuatro décadas en la industria automotriz, opera en más de 60 países y acumula 26 millones de unidades vendidas a nivel mundial. Su expansión en Chile responde a una lectura de mercado: la demanda de electromovilidad crece, pero la infraestructura de carga rápida aún no cubre el territorio con la densidad suficiente para que un vehículo 100% eléctrico sea una opción sin fricciones para todos los perfiles de usuario.
El REEV resuelve esa tensión. Ofrece los beneficios del motor eléctrico —eficiencia en ciudad, torque inmediato, silencio de marcha— con la tranquilidad de quien sabe que, agotada la batería, hay un estanque de combustible como respaldo. Para el mercado chileno, con sus distancias interurbanas, su geografía variada y sus zonas con cobertura de cargadores aún en desarrollo, esa arquitectura tiene una coherencia que no requiere demasiado argumento. La garantía refleja también la confianza que la marca deposita en el sistema: cinco años o 150.000 kilómetros para el vehículo completo, ocho años o 150.000 kilómetros para los componentes del circuito eléctrico.
El Deepal G318 REEV se comercializa en versión única con cuatro opciones de color: blanco, gris arena, negro y plata. La primera mantención se realiza a los 10.000 kilómetros y las siguientes cada 10.000 kilómetros o 12 meses.