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8 de Abril de 2026Toyota RAV4 XSE AWD: la madurez del superventas frente a nuevas exigencias
Al volante del Toyota RAV4 XSE AWD, queda claro desde los primeros metros por qué este SUV japonés es el más vendido del planeta. La versión más completa de la sexta generación del RAV4 llega a Chile con un sistema híbrido autorrecargable de doble motor eléctrico, tracción total y un equipamiento que apunta al usuario más exigente del segmento. La pregunta no es si es bueno: es si justifica encabezar la gama.
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Cuando se está al volante del Toyota RAV4 XSE AWD, hay que ser consciente de que pocos vehículos pueden presumir de haber inventado un segmento. El RAV4, cuyo nombre alude a “Recreational Active Vehicle with 4-wheel drive”, nació en 1994 como el primer SUV compacto de tracción total pensado para el uso urbano y las escapadas al campo. Treinta años y seis generaciones después, el modelo supera los 15 millones de unidades vendidas a nivel global. En Chile, la gama parte en los $28.990.000 y la versión XSE AWD, objeto de esta prueba, alcanza los $42.990.000.
La nueva generación desembarca en Chile con una renovación integral. La plataforma TNGA-K mejora su rigidez estructural con refuerzos en las juntas del chasis. También incorpora un adhesivo de alta amortiguación para reducir microvibraciones y ruido de rodadura. El resultado es un SUV que, sobre el papel, promete más de todo: más potencia, más tecnología y más capacidades off-road.

Mecánica y prestaciones del RAV4 XSE AWD híbrido
El corazón del RAV4 XSE AWD es un sistema híbrido autorrecargable de doble motor eléctrico. Bajo el capó convive un bloque térmico de 2,5 litros y cuatro cilindros con un motor eléctrico delantero. Un segundo motor mueve el eje trasero, otorgando tracción total sin conexión mecánica directa entre ambos ejes. La potencia combinada asciende a 236 caballos de fuerza, 17 más que la generación anterior, con 221 newton-metro de par.
La transmisión es de tipo eCVT, una variación electrónica de la caja de variación continua. Frente a una CVT convencional, el sistema responde con más fluidez en aceleraciones bruscas. Los neumáticos de serie corresponden a la medida 235/50R20, acordes con las llantas de aleación de 20 pulgadas exclusivas del nivel XSE.
La propuesta híbrida autorrecargable recarga sus baterías en frenadas y desaceleraciones. No requiere enchufe: el sistema gestiona de forma autónoma cuándo arrancar el motor térmico y cuándo circular en modo puramente eléctrico. En trayectos urbanos, el resultado es un consumo sensiblemente inferior al de un SUV convencional de prestaciones similares.

Diseño exterior: lenguaje nuevo, ADN reconocible
El totalmente nuevo RAV4 adopta el nuevo lenguaje de diseño “Hammerhead” de Toyota: una sola masa que abarca toda la carrocería, con una parrilla integrada en el parachoques que le otorga una presencia tridimensional. El frontal es más estructurado y angular. Los faros LED en forma de martillo y la parrilla semirectangular remiten a modelos como el bZ4X, tambiénj lanzado recientemente en Chile.
De costado, los pasos de ruedas en resina negra anclan visualmente la carrocería y refuerzan el carácter todoterreno. Las dimensiones se mantienen idénticas a la generación saliente: 4.600 mm de largo, 1.855 mm de ancho y 1.695 mm de alto, con una distancia entre ejes de 2.690 mm. La altura libre al suelo es de 201 milímetros.
El conjunto es sólido y reconocible. Sin embargo, el diseño resulta más conservador de lo esperado para una renovación completa. El estilo “Core” adoptado para el mercado chileno es el más refinado de la gama, con un perfil que prioriza el aspecto urbano sobre el cariz aventurero de otras versiones.

Interior y tecnología: pantallas y conectividad
Dentro del RAV4 XSE AWD, lo primero que salta a la vista es la pantalla táctil central de 10,5 pulgadas. El sistema multimedia es compatible con Android Auto inalámbrico y Apple CarPlay inalámbrico. El cuadro de instrumentos digital de 12,3 pulgadas integra mapas de ambas plataformas. La resolución y la respuesta táctil están a la altura de lo esperado.
En términos de conectividad, la versión XSE ofrece cargador inalámbrico frontal y puertos USB-C en la fila delantera y trasera. El climatizador es bizona. El ajuste del asiento del conductor es eléctrico con memoria, y el del pasajero también es eléctrico. Los asientos delanteros disponen de calefacción de tres niveles.
En el interior lo que más destaca es el desbalance entre funciones que necesitan de la pantalla con mandos físicos. Que el mando de la temperatura y el volumen dependa de botones y perillas siempre será mejor que los menús táctiles. Dicho eso, todo lo demás depende de la pantalla. Desde definir las salidas del aire, hasta la intensidad del flujo. Toyota ha ganado modernidad visual, pero ha sacrificado en parte la practicidad que caracterizaba al modelo. El maletero ofrece 514 litros.

Al volante del Toyota RAV4 XSE AWD: equilibrio entre confort y capacidad
Conduciendo el RAV4 XSE AWD híbrido, la primera sensación es de aplomo. La plataforma TNGA-K transmite solidez, con pocos movimientos de carrocería en curvas y una mayor sensación de conjunto. La suspensión delantera tipo McPherson y la trasera de tipo trailing arm están calibradas para priorizar el confort, pero sin sacrificar la estabilidad.
El sistema de tracción total actúa de forma transparente. No hay intervención brusca cuando el segundo motor eléctrico trasero entra en escena. La dirección tiene un tacto correcto: no invita a una conducción deportiva, pero tampoco frustra a quien busca algo más que ir del punto A al B.
La versión XSE AWD incorpora modos de conducción Normal, Eco, Nieve y Trail. Este último amplía el horizonte de uso más allá del asfalto, modificando la respuesta del acelerador y la gestión del par en cada eje. Un punto a mejorar es el ruido del propulsor. En aceleraciones prolongadas o en subidas, el motor térmico eleva su régimen de forma audible. Es el comportamiento habitual de las transmisiones CVT en situaciones de alta demanda.

Equipamiento destacado de serie y omisiones relevantes
El nivel XSE AWD es el más completo de la gama RAV4 híbrida en Chile. De serie incluye Toyota Safety Sense con control de crucero adaptativo, sistema de pre-colisión, asistente de seguimiento de carril y luces altas automáticas. También integra sensor de punto ciego, asistente de salida segura y siete airbags, entre otras cosas.
En el exterior, las llantas de 20 pulgadas son exclusivas de esta versión. El retrovisor exterior incluye función de abatido automático y señal de giro. En cuanto a seguridad activa, el nivel de equipamiento es el más alto de la gama.

Veredicto: al volante del Toyota RAV4 XSE AWD
Al volante del Toyota RAV4 XSE AWD, se percibe un vehículo más maduro, más refinado y más capaz que la generación anterior. El sistema híbrido de doble motor es eficiente y silencioso en ciudad. La plataforma ha mejorado en rigidez y la conducción ha ganado en aplomo. El equipamiento de seguridad activa es de los más completos del segmento.
Pero la prueba del RAV4 híbrido AWD también revela compromisos que el comprador debe evaluar. La ergonomía interior ha retrocedido con la eliminación de buena parte de los mandos físicos para el clima. El ruido en carretera y en aceleraciones fuertes sigue siendo un punto débil frente a rivales más silenciosos.
Para quien busca el SUV de cinco plazas más vendido del mundo, con tecnología híbrida autorrecargable, tracción total sin enchufe y un respaldo de fiabilidad probado, el RAV4 XSE AWD es una respuesta sólida. La competencia en este segmento nunca ha sido tan dura, pero el RAV4 sigue siendo una referencia difícil de ignorar.



