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La ministra Lincolao y el Presidente José Antonio Kast. Foto: Agencia Uno.

Política

10 de Abril de 2026

Las recriminaciones en la izquierda tras el ataque a la ministra Ximena Lincolao y el lamento por ceder el control de la agenda al Gobierno

La agresión contra la ministra de Ciencias desató una condena transversal en la oposición, pero también abrió tensiones en la izquierda, donde algunos dirigentes advirtieron de que el episodio no puede ser utilizado para criminalizar al movimiento estudiantil, mientras otros alertan que los matices debilitan la respuesta política frente al Gobierno de Kast y le permiten recuperar el control de la agenda, pese a venir de semanas complejas.

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Apenas comenzó a circular el video de la ministra de Ciencias escapando de manifestantes en la Universidad Austral que intentaban agredirla, parlamentarios de oposición, líderes de dichos partidos e incluso exministros del Gobierno del expresidente Gabriel Boric tomaron sus celulares para expresar su condena a los hechos.

Estos niveles de violencia no son aceptables. Condeno tajantemente la agresión realizada a la ministra de Ciencias, Ximena Lincolao. En democracia, las diferencias deben procesarse con diálogo y respeto”, publicó el alcalde de Maipú, Tomás Vodanovic (FA), al enterarse del caso.

“En mi calidad de presidente de la Comisión de Ciencias queremos condenar rotundamente la agresión en contra de la ministra. Uno puede tener diferencias con lo que está haciendo el Gobierno, pero nada justifica la violencia en contra de una autoridad, y mucho menos en una universidad, que es un espacio de diálogo, un espacio para confrontar ideas y no para las actuaciones que hemos visto”, comentó el diputado Daniel Manouchehri (PS).

A ellos, entre otras figuras de la oposición, se sumó la exministra de la Mujer, Antonia Orellana, quien señaló que “desde un profundo desacuerdo con las políticas que se han anunciado o empezado a ejecutar, la agresión a la ministra Lincolao es inaceptable”.

Los matices y la pérdida de la agenda: “Estas son las ambigüedades que liquidan a la izquierda”

Sin embargo, hubo miembros de la izquierda que, junto con condenar los hechos, matizaron sus dichos o aprovecharon de emitir críticas al Gobierno del Presidente Kast por, supuestamente, utilizar el ataque para criminalizar la movilización social y el movimiento estudiantil.

La jefa de bancada del Partido Comunista, la diputada Daniela Serrano —quien recientemente ha mantenido una relación más fluida con el presidente de la colectividad, Lautaro Carmona—, levantó una alerta. Si bien calificó las agresiones contra la ministra como “inaceptables”, advirtió que “es importante hacer un llamado a la cautela y a la responsabilidad, porque no puede ser este ataque el caballito de Troya para quienes siempre han estado en contra de la gratuidad universitaria”.

En esa línea, sostuvo que “debemos dar una discusión acorde a la responsabilidad que hoy tenemos los parlamentarios de construir políticas públicas para erradicar la violencia en escuelas y universidades”, dijo Serrano, integrante de la comisión de Educación, desde donde provino el proyecto de la UDI. Y agregó que se debía “hacer un llamado a quienes confunden las legítimas demandas del movimiento estudiantil con estos hechos de violencia”.

Por lo demás, las Juventudes Comunistas emitieron un comunicado en el que si bien insistieron en que los agresores no tenían relación con la colectividad, dijeron entender la “la protesta estudiantil en el marco de la angustia y descontento que han generado los anuncios del nuevo gobierno”. A la vez, rechazaron que se apliquen sanciones a los estudiantes sin un “debido proceso”.

La arremetida del PC generó diferencias en la oposición e incluso dentro de la misma colectividad. Militantes reconocen en privado que no es una buena estrategia instalar matices en este caso, ya que, por una parte, abre espacio para críticas del oficialismo al progresismo y, por otra, permite que el Gobierno recupere la agenda propia, en momentos en que Kast enfrenta un rechazo en las encuestas y mantiene ministros cuestionados, como es el caso de la vocera Mara Sedini y la ministra de Seguridad, Trinidad Steinert. Todo además se genera previo al inminente ingreso de la ley miscelánea de Kast, calificada por la oposición como “una de las batallas más importantes”.

La exministra y excandidata presidencial Jeannette Jara, en tanto, señaló en Turno que el acto le parecía “condenable” y advirtió que sus efectos políticos implican que “estemos conversando sobre este hecho, que jamás debió haberse producido, dejando de lado temas muy relevantes en la agenda pública, como el aumento del IPC producto del alza de los combustibles y cómo esto impactará en la UF”.

De forma más directa, el exconsejero del Servel y socialista Alfredo Joignant criticó al exministro de Agricultura Esteban Valenzuela (FREVS), quien, al igual que gran parte de la izquierda, condenó la agresión, pero agregó: “Es horrible Kast hablando de que la universidad es diálogo, cuando él y los gremialistas le negaron al cardenal Silva Henríquez hablar en la PUC”.

Joignant acusó que “estas son las ambigüedades que liquidan a la izquierda. La comparación es absurda, de fenicios: estamos en democracia y en 2026, no en dictadura ni en la década de los 80. ¡Qué nivel es este! El descriterio de un exministro hace un puñado de meses es alarmante”.

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