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Política

13 de Abril de 2026

Tensión al máximo en el Partido Comunista: la discusión entre Daniel Jadue y el exministro Jaime Gajardo que marcó el XI pleno del comité central

El pleno del comité central del Partido Comunista dejó al descubierto tensiones que venían incubándose desde el paso del partido por el Gobierno de Gabriel Boric. El cruce entre Jaime Gajardo y Daniel Jadue, marcado por reproches sobre “fraternidad”, reabre las diferencias entre los militantes que fueron ministros de la administración anterior y el ala comunista más dura en medio de la búsqueda por definir el rol del PC en clave opositora.

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Por Rodrigo Córdova y Jorge Palacios
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Hasta el Instituto de Ciencias Alejandro Lipschutz, ubicado en avenida Ricardo Cumming, llegaron los miembros del comité central del Partido Comunista para realizar su pleno número 11 y analizar, entre otras cosas, el acontecer nacional, el primer mes de instalación del Gobierno del Presidente José Antonio Kast y el rol de la colectividad como oposición.

Sin embargo, en la instancia —según comentan asistentes— hubo un espacio en que se evidenciaron las tensiones que arrastraban militantes y miembros del comité central, particularmente entre el exministro de Justicia Jaime Gajardo y el exalcalde de Recoleta, Daniel Jadue.

En la antesala de este pleno, cuando el expresidente Gabriel Boric aún estaba en el poder, se dio a conocer una carta en la que los entonces ministros y militantes del PC —como Camila Vallejo, Nicolás Cataldo y el propio Gajardo— se dirigieron a la dirigencia del partido, acusando que Jadue, entre otras cosas, “apunta sistemáticamente a desacreditar y dañar a quienes no comparten su posición o que, simplemente por estar en roles de Gobierno, pasamos a ser considerados sus adversarios (incluso pareciera que nos considera enemigos)”.

Esto se sumaba, además, a las molestias que Jadue había generado en el sector más cercano a Jeannette Jara, luego de que durante su campaña presidencial adelantara, por ejemplo, la posible renuncia de la exministra del Trabajo y la emplazara por su distanciamiento con el régimen cubano.

Según testigos, los asistentes tuvieron siete minutos para intervenir. En su turno, el exministro Gajardo —sin mencionar directamente a Jadue— aludió a episodios pasados que descoordinaron al partido, planteó que debían superarse y cuestionó la falta de fraternidad interna.

Daniel Jadue, quien llegó tarde a la instancia debido a que asistió previamente a una escuela de formación en Cerro Navia escuchó las críticas y esperó su turno para responder.

En un primer momento, leyó un documento en el que había escrito sus planteamientos. Sin embargo, antes de que terminara su tiempo, dejó la lectura y emplazó directamente al exministro de Justicia desde la espontaneidad. “No me vengan a hablar de fraternidad”, dijo el exalcalde de Recoleta, agregando que existe una falta de coordinación importante al interior del partido.

Esto se enmarca en las críticas que los exministros ya habían explicitado en su carta, donde señalaban que los cuestionamientos de Jadue “ya sobrepasaron toda excusa posible”, pues “ha sostenido públicamente que está preso en este Gobierno y que dos de los ministros comunistas que suscribimos habríamos sido parte de esta persecución en su contra”, según el documento difundido en febrero.

De acuerdo con testigos, tras la intervención se produjo un intercambio entre Jadue y Gajardo, aunque sin intervención de terceros. La sesión continuó con normalidad y algunos asistentes observaron a ambos conversando a solas una vez finalizado el pleno.

El desafío de Carmona y la alianza comunista

Esta distancia entre militantes también representa un desafío para el presidente del partido, Lautaro Carmona, quien hace semanas señaló a The Clinic que esperaba, “a todo evento”, un intercambio entre los exministros y Jadue.

En esa ocasión, Carmona sostuvo que “no hay entre nosotros temas que no se puedan abordar como comunistas”. En esa línea, recalcó la importancia de que “todos nos obliguemos a ser lo más comunista posible, es decir, discutir exponiendo la mirada que cada uno tiene, con la mayor honradez, con la mejor profundidad, con los argumentos más desequilibrantes, pero con absoluto respeto por otra u otro compañero”.

Asimismo, agregó que “cada una de las partes tiene una tarea que asumir frente a todos nosotros para decir: ‘compañero, mi propósito era otro’. Vamos a estar todos disponibles a asumirlo, a creerlo, pero tenemos que decirlo, para que se supere una diferencia, una discrepancia que no siempre para algunos es menor”.

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