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Dirigentes de oposición se reúnen una vez a la semana para coordinar sus acciones frente a los proyectos de La Moneda. Foto: Agencia Uno.

Política

11 de Mayo de 2026

El muro técnico del progresismo: la contrapropuesta al proyecto de Reconstrucción que logró frenar la tensión opositora

Aunque en la oposición existen diferencias respecto del tono y la estrategia para enfrentar el Plan de Reconstrucción que impulsa el Gobierno, dirigentes y economistas del bloque progresista destacan que el trabajo técnico de los 14 centros de pensamiento permitió construir un marco común y evitar que las tensiones políticas escalaran entre las distintas fuerzas del sector.

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A las 9:30 horas comenzaron a llegar dirigentes opositores del bloque progresista a la sede de Santiago del ex Congreso para la presentación del documento “Crecimiento, empleo y responsabilidad fiscal: la opinión de la red de centros de pensamiento progresista frente a la megarreforma tributaria del Gobierno”.

El texto, elaborado por distintos think tanks del oficialismo y la centroizquierda, también forma parte de la estrategia que comenzó a diseñar la oposición desde la instalación del Gobierno del Presidente José Antonio Kast, cuando —reconocen en el sector— La Moneda logró imponer distintas agendas y desordenar la capacidad de reacción opositora.

Fue durante la última semana de marzo, en una de las reuniones periódicas de secretarios generales de los partidos de izquierda y centroizquierda, cuando se definió impulsar un trabajo coordinado entre las colectividades y los centros de pensamiento ligados a ellas.

Son 14 las instituciones que integran la denominada Red de Pensamiento Progresista, vinculadas al Partido Comunista, el Frente Amplio, el Partido Socialista, el PPD, el Partido Liberal y la Democracia Cristiana: Instituto Igualdad, Chile 21, Nodo XXI, ICAL, Centro Democracia y Comunidad, Horizonte Ciudadano, Rumbo Colectivo, Fábrica Chile, OPES, Fundación por la Democracia, Fundación Socialdemócrata, Fundación Moebius y La Casa Común.

Ante la diversidad de miradas, se estableció un criterio considerado básico por quienes participaron en la elaboración: el documento final no incluiría propuestas que no representaran transversalmente a todos los sectores involucrados. Dirigentes afirman que aquello era un requisito “obvio y obligatorio”, aunque destacan que durante el proceso no hubo vetos ni temas que terminaran dividiendo a los economistas convocados.

Algo que, reconocen en el sector, contrastó con la inquietud soterrada que existe entre las tiendas progresistas, donde persisten diferencias respecto al tono que debe adoptar la oposición frente al Gobierno y a la megarreforma tributaria impulsada por La Moneda.

Por un lado, hay quienes sostienen que se requiere una oposición dialogante y responsable, como el diputado Raúl Soto, quien ha sido crítico de la estrategia planteada por el diputado Jaime Araya luego de que este afirmara en el programa 32 Minutos que la oposición ingresaría un “tsunami” de indicaciones para ralentizar la tramitación del proyecto.

Por otro lado, existen voces que relativizan esa polémica. La presidenta del Frente Amplio, Constanza Martínez, por ejemplo, aseguró en Mesa Central de Canal 13 que el video “no me gusta, pero no creo que tenga la importancia en contraposición a un proyecto que está avanzando muy rápido en el Congreso y que una de las pocas medidas que puede tener la oposición es plantear indicaciones”.

En ese contexto, economistas que participaron en la elaboración del documento afirman que el trabajo técnico realizado por los centros de pensamiento permitió entregar un marco común a los dirigentes opositores y evitar que las diferencias políticas escalaran de forma pública. Además, destacan que el hecho de que todas las sensibilidades del progresismo participaran de la propuesta terminó otorgando garantías de unidad al sector.

La contrapropuesta a la megarreforma

Con todo, la Red de Pensamiento Progresista logró presentar un documento de 20 páginas que consolida las principales ideas de la oposición frente a la megarreforma impulsada por La Moneda.

En primer lugar, el texto cuestiona que el Gobierno haya agrupado distintas materias en una sola iniciativa y propone dividir el proyecto en tres ejes distintos para permitir una discusión “técnica y seria” que facilite acuerdos políticos amplios: reconstrucción tras los incendios, empleo e inversión, y reforma tributaria estructural.

Luego, el documento sostiene que la iniciativa del Ejecutivo contiene proyecciones económicas “demasiado optimistas” respecto del crecimiento y la inversión.

En esa línea, los centros de pensamiento retoman las críticas realizadas por el Consejo Fiscal Autónomo y el Fondo Monetario Internacional, organismos que han advertido que las rebajas tributarias podrían generar un déficit fiscal prolongado, aumentar la deuda pública y afectar la clasificación de riesgo de Chile, provocando además alzas en las tasas de interés y en el costo del crédito.

Así, los expertos progresistas cuestionan la lógica económica del “chorreo” y llaman a enfocarse en experiencias internacionales de crecimiento sostenible basadas en innovación, productividad, infraestructura y estabilidad institucional, entre otros factores.

Luis Eduardo Escobar, uno de los economistas que lidera la instancia, también fue parte del equipo económico de Jeannette Jara en su campaña de segunda vuelta presidencial. Foto: Agencia Uno.

Una apertura parcial de la izquierda

Con esos antecedentes, el documento califica la megarreforma como “profundamente regresiva”, argumentando que beneficiaría principalmente a los sectores de mayores ingresos. En esa línea, critica la rebaja del impuesto corporativo, la reintegración tributaria, los mecanismos de repatriación de capitales, la reducción del impuesto a las donaciones, la eliminación de contribuciones para mayores de 65 años sin focalización y la invariabilidad tributaria por 25 años para inversiones superiores a los 50 millones de dólares.

Pese a esas críticas, el texto sí deja abierta una puerta de negociación. “Para facilitar un acuerdo de largo plazo al respecto, los centros progresistas plantean su disposición a conversar sobre la rebaja del impuesto corporativo”, señala el documento.

Eso sí, la apertura está condicionada a eliminar medidas como la invariabilidad tributaria, la integración del sistema, la repatriación de capitales, la rebaja a las donaciones y la exención de contribuciones.

Junto con ello, los centros de pensamiento proponen modificar los subsidios al empleo impulsados por el Gobierno, argumentando que entregan beneficios a empresas sin asegurar la creación efectiva de nuevos puestos de trabajo.

En esa línea, plantean una serie de medidas enfocadas en las mipymes, beneficios directos para los trabajadores y el fortalecimiento del Subsidio Unificado al Empleo.

Asimismo, proponen una agenda alternativa de crecimiento centrada en la aceleración de permisos, industrialización, economía digital, exportaciones y el desarrollo estratégico de sectores como el cobre y el litio.

Revisa el documento de la propuesta aquí:

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