
Política
9 de Junio de 2026Tras escala en Turquía, Rusia y ahora en Suiza: Bachelet participa de debate entre candidatas para la Secretaría General de la ONU
La expresidenta participó en Ginebra en uno de los principales foros previos a la elección de la nueva Secretaría General de la ONU. Allí insistió en la necesidad de una conducción independiente e imparcial, defendió una organización más enfocada en resultados concretos y sostuvo que el cargo requiere liderazgo político y capacidad de mediación, más que un mero rol de moderación.
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Tres de los cinco candidatos a la Secretaría General de las Naciones Unidas llegaron este lunes a Ginebra, Suiza, para participar en el encuentro “The Candidates Debate – Next UNSG”. Una instancia que, más que un debate, consistió en un diálogo abierto para que la audiencia pudiera formular preguntas a quienes aspiran a liderar el organismo y conocer sus visiones sobre los desafíos que enfrenta el escenario internacional.
La costarricense Rebeca Grynspan, la ecuatoriana María Fernanda Espinosa y la expresidenta Michelle Bachelet fueron quienes asistieron al auditorio donde se desarrolló la actividad. La exmandataria de hecho, llegó a Ginebra luego de haber estado en Rusia junto a autoridades de dicho país en el marco de su gira internacional con los miembros del Consejo de Seguridad.
El expresidente de Senegal, Macky Sall, no pudo participar de manera presencial, pero envió un video explicando sus planteamientos para las Naciones Unidas. En tanto, el argentino Rafael Grossi, informó que no podía asistir y optó por no enviar una intervención grabada.
Resultados e independencia: las definiciones de Bachelet
La actividad comenzó con un video de presentación que destacó esta elección como “una de las más importantes de las Naciones Unidas”, debido a la creciente desconfianza en las instituciones, los conflictos armados y la pérdida de influencia del multilateralismo.
La primera pregunta del público apuntó precisamente a cómo enfrentarían la pérdida de confianza en la ONU quienes aspiran a llegar a la Secretaría General. En su respuesta, Bachelet puso el foco en la relación con las nuevas generaciones y aseguró que “las personas jóvenes tienen un rol directo en temas que requieren multilateralismo, como el cambio climático o la inteligencia artificial, pues son creativas y tienen una perspectiva innovadora”.
En esa línea, indicó que la próxima persona que lidere la ONU “no solo tiene que asegurar que las Naciones Unidas comuniquen mejor, sino que realmente se orienten a los resultados, porque la gente reconocerá su valor en la medida en que la organización entregue lo que las personas requieren”.
Asimismo, insistió en la independencia que exige el cargo, una idea que ha reiterado durante sus encuentros con representantes de los Estados miembros del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, países clave debido a su derecho a veto. En esta ocasión, profundizó sobre ese equilibrio en situaciones de controversia entre Estados.
“Por una parte, si existe un facilitador, pero no tiene un juicio independiente, se transformará en un moderador, y la ONU no necesita un moderador como Secretario General. Por otro lado, si hay alguien independiente, pero sin capacidad de generar confianza entre las partes, no se transformará en un generador de paz, sino en un comentarista de noticias”, señaló la exmandataria.
Intervención entre aplausos
Además, sostuvo que uno de los grandes problemas de las ONU ha sido la incapacidad del sistema para interpretar adecuadamente las alertas tempranas ante posibles conflictos. En ese contexto, Bachelet recordó su experiencia como Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y afirmó que realizó advertencias sobre posibles golpes de Estado en países pequeños, pero que la organización reaccionaba únicamente cuando estos ya se habían producido.
Posteriormente, planteó que “el siguiente paso probablemente tendremos que pensarlo muy en serio: menos promesas, pero promesas que podamos asegurar que se cumplirán, que tendrán financiamiento y que serán defendidas”.
Según explicó, ello responde a que “lo que quiere la gente es que sus vidas mejoren. Eso no significa tener cientos de metas, sino metas que realmente puedan mejorar la vida de las personas; metas que permitan garantizar que los niños puedan ir a la escuela, que tengan acceso a salud y que las mujeres embarazadas puedan dar a luz en condiciones adecuadas”, sostuvo la exmandataria.
Fue en ese momento cuando aseguró que “algo que las mujeres pueden aportar a este cargo es una cuota mayor de humanismo, porque necesitamos más humanismo y las personas necesitan esperanza”. Sus palabras provocaron aplausos y vítores espontáneos por parte de la audiencia.
El compromiso de la exmandataria
Al cierre de la actividad, cada una de las candidatas subió al podio para pronunciar un discurso final. Bachelet comenzó señalando que “la ONU no es una institución perfecta y quienes hemos trabajado allí lo sabemos muy bien. Sin embargo, puede proteger a las personas”.
En ese momento aseguró que su candidatura no estaba enfocada en “administrar el presente”, sino que respondía a un compromiso concreto.
“Defenderé el multilateralismo, no cualquiera, sino aquel firmemente enraizado en la Carta de las Naciones Unidas. Seré independiente y estaré siempre en terreno. Cuando surjan conflictos, estaré allí ofreciendo mediación e insistiendo en el respeto al derecho internacional”, afirmó.
Asimismo, aseguró que impulsaría reformas para hacer a la ONU “más ágil, más eficiente y más responsable”, mediante el diálogo y la construcción de consensos. Sin embargo, advirtió que dichos cambios no afectarían los pilares fundamentales establecidos en la Carta de las Naciones Unidas.
“La paz y la seguridad, el desarrollo sostenible y los derechos humanos no son ajustables ni negociables“, aseguró Bachelet.