Cómo es el nuevo Hospital del Salvador: tras 154 años prepara su cambio de casa a un complejo que duplica su tamaño y capacidad
El emblemático recinto de Providencia que ya cumple 154 años y atiende a cerca de 220 pacientes al día dejará atrás décadas de infraestructura obsoleta para dar paso a un complejo hospitalario de 172 mil metros cuadrados que aumenta considerablemente la capacidad del recinto, dado que duplica la atención de urgencias, aumenta los boxes para consultas y los pabellones, además de que contará con equipamiento de última generación que permitirá posicionarlo como centro de referencia para patologías de alta complejidad. The Clinic accedió a sus nuevas instalaciones, que nada tienen que envidiarle a clínicas privadas.
Por Marianne Mathieu 20 de Junio de 2026
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Cualquiera que haya ingresado al Hospital Salvador puede darse cuenta que la infraestructura dista del estándar moderno que se ve en otros establecimientos de salud.
Pero ello no es de extrañar: el recinto fue fundado en 1872 y está operativo desde 1905, y fuera de los pabellones centrales que se remodelaron en 2017, no ha tenido grandes remodelaciones.
Evidencia de su larga historia es su infraestructura colonial, sus largos pasillos con pisos de baldosas con diseño y sus patios interiores propios de edificaciones antiguas, además de sus portones de fierro que separan algunos espacios y que incluso mantienen las siglas de los jesuitas (JHS) en su cima.
Ascensores antiguos deshabilitados, pasillos con pintura resquebrajada y una sala de espera que se caracteriza por estar desbordada es la escena con la que se encuentran los miles de pacientes que recibe el hospital al año. Solo en consultas de especialidad son más de 220 mil, así como reciben 48 mil casos de urgencias y realizan cerca de 20 mil cirugías.
El establecimiento, ubicado en Providencia, es el principal hospital de la red del Servicio de Salud Metropolitano Oriente, beneficiando a una población de 720 mil personas.
Es por ello que la necesidad de un nuevo hospital que reemplazara al actual era urgente y necesaria, comentan desde el establecimiento.
“La realidad del hospital actual es que atendemos a 220 personas diarias, en un lugar físico bastante estrecho, con una sala de espera muy reducida”, comenta la directora (s) del Hospital del Salvador, María Elena Sepúlveda.

Y es que no hay comparación con lo que será el hospital nuevo, que tras 12 años de retrasos, finalmente cuenta con casi el 99% de avance y prepara su puesta en marcha provisoria para septiembre, abriendo sus puertas al público el próximo año.
Con las modernas instalaciones nuevas, el hospital no solo busca ser un aporte para la Región Metropolitana, sino que también espera posicionarse a nivel nacional como centro de referencia y polo formador de especialistas.
El subsecretario de Redes Asistenciales, Julio Montt, destaca que “sin duda va a impactar positivamente a la población usuaria del Servicio de Salud Metropolitano Oriente, e incluso también del país en lo que se refiere a algunas prestaciones, que son prestaciones que solo da este hospital”.
Lo mismo menciona la directora (s) del hospital: “Es un anhelo esperado por todos los funcionarios, por todos los pacientes, porque la infraestructura actual no da, ya tiene 154 años, los funcionarios y los especialistas somos de alta calidad, seguridad y todo, pero la infraestructura es otra. Entonces queremos atender a nuestros pacientes de la mejor manera, de una manera cálida, de una manera segura, como corresponde”.
El complejo de 172 mil metros cuadrados con forma de cruz que albergará 639 camas y duplicará las atenciones de urgencias
El nuevo hospital no tiene nada que envidiarle a una clínica del sector oriente. Así lo pudo constatar The Clinic al visitar las obras del recinto que, se espera, pueda atender al público desde el próximo año.
El proyecto cuenta con más de 172 mil metros cuadrados construidos, de los cuales 92 mil corresponden exclusivamente a recintos clínicos de alta complejidad.
El complejo hospitalario considerará tres edificaciones distintos, dado que el Salvador dividirá sus atenciones entre un edificio para hospitalizaciones y otro para atención ambulatoria, a lo que se suma el Instituto Nacional de Geriatría, para el cuidado exclusivo de adultos mayores.
Contará con 1.487 estacionamientos subterráneos y a diferencia de lo que se ve en el hospital antiguo, el primer piso del edificio destinado a la atención abierta cuenta con amplias y modernas salas de espera, cada una con decenas de sillas y televisores.
Incluso, similar a lo que se puede ver en algunas tiendas de retail, la farmacia de atención ambulatoria del hospital, donde se le entregarán sus medicamentos a los pacientes, contará con una máquina que de manera automática reunirá los remedios que corresponden para entregarlos, acelerando las largas esperas que viven actualmente quienes van al recinto actual.
Ello, junto al hecho de que la cantidad de boxes de atención se ampliarán a 170 en el Salvador y 40 en el de Geriatría, se estima que tendrá un impacto importante en el tiempo de espera de quienes acudan al hospital.
Así también habrá 205 salas de procedimientos y se pasará de 10 a 24 box para atenciones de urgencias que tienen llegada directa de las ambulancias y con un estándar más moderno al actual, además de un helipuerto de 900 metros cuadrados para traslados críticos.
También un gran avance en comparación al recinto anterior es el equipamiento que se adquirió para las prestaciones odontológicas, destacan las autoridades.

Foto: Francisco Paredes / THE CLINIC
Pero más allá de la atención abierta, donde hay un gran avance en comparación al hospital antiguo es en las hospitalizaciones.
“Sin duda, esta tremenda obra le va a dar, primero, dignidad, y segundo, un ambiente para poder realmente atenderse y recuperarse más rápido. Es una obra que es de clase mundial“, menciona el subsecretario.
La capacidad de camas aumenta considerablemente: de las 347 que tiene actualmente el hospital, se aumentará a 525, así como en el instituto geriátrico pasarán de 47 a 112.

Foto: Francisco Paredes / THE CLINIC
El edificio también pasará de tener 18 a 24 pabellones, así como tres de cirugía menor: dos de odontología y uno de dermatología. A ello se suman dos angiógrafos, tecnología que no abunda en todos los establecimientos médicos, pero clave para detectar ciertas patologías raras.
Sus pabellones incluso contarán con pantallas touch y otros televisores con transmisión vía cámara para impartir docencia.
Además, el hospital tendrá un resonador y dos escáneres, e incorporará nueva tecnología en medicina nuclear, por lo que también se podrán hacer exámenes PET-CT.
Desde ya en el hospital están proyectando que las atenciones aumentarán considerablemente a raíz de la nueva capacidad resolutiva que tendrá el recinto.
“Lo más novedoso es que finalmente vamos a tener un hospital donde la población usuaria va a tener su mejor atención, pero también nuestros funcionarios van a tener un lugar digno, cómodo y alegre para poder desempeñar su labor”, destaca el subsecretario Montt.
Así también Montt menciona que entre los factores relevantes está que con las nuevas tecnologías que se incorporan, el recinto podrá ser “un centro de referencia para otras patologías de alta complejidad. Por ejemplo, trasplante de médula ósea, por ejemplo, trasplante hepático. También tiene que ver respecto de la atención que se hace de la unidad de trauma ocular”.
Con todo, para el subsecretario otro de los factores relevantes de esta obra es que permite visibilizar que “cuando el Estado trabaja en forma coordinada, en este caso Salud con el Ministerio de Obras Públicas, somos capaces de sacar adelante un proyecto de esta complejidad, de esta magnitud y sin duda vamos a poder resolver los temas de la población”.
Los esfuerzos por mantener la infraestructura actual y conservar el patrimonio de la zona
Pero el aumento de las capacidades de atención del hospital no son el único motivo por el que el futuro recinto no pasará desapercibido.
Y es que el complejo hospitalario se erige entre tres calles: José Manuel Infante, Dr. Hernán Alessandri y Av. Salvador, pero para mejorar el acceso y conectividad de los recintos, se construyó una “avenida hospitalaria”.
Desde Salvador hasta Infante, y en medio de los edificios de los diferentes edificios que componen el recinto de salud, habrá una calle peatonal, que facilitará tanto el tránsito entre las calles como el acceso a los diferentes edificios.

Francisco Paredes / THE CLINIC
Así también ha habido un gran esfuerzo por las obras de paisajismo y áreas verdes, las que se encuentran al centro del complejo hospitalario.
Pero una de las grandes dificultades tras la construcción del hospital es precisamente que gran parte de su infraestructura es patrimonial. Por eso mismo, se hizo un gran esfuerzo por, por ejemplo, mantener lo que era antiguamente el sector de maternidad, los cuales serán auditorios y centros de reunión.
Así también está contemplado que el complejo hospitalario se conecte con la capilla del actual hospital, pese a que el edificio en sí dejará de funcionar como tal una vez que se haga el traspaso.
Y respecto de lo que ocurrirá con el edificio actual como tal, no hay un proyecto o una definición segura de lo que sucederá con él.
Sin embargo, desde el sector una idea que se ha impulsado con fuerza es que para aprovechar la infraestructura existente, sea destinado como un edificio para pacientes sociosanitarios, dado que en el país son cerca de mil y ocupan camas en otros hospitales.



