Ciudad
26 de Junio de 2026Ingresan “como vecinos” a edificios de Santiago: El silencioso método que alerta a comunidades residenciales
No fuerzan puertas ni rompen cerraduras. Esperan que un residente, visita o repartidor abra el acceso y entran detrás sin identificarse. Aunque los robos han caído un 11,2% este año según Carabineros, empresas de seguridad advierten sobre el auge de modalidades más silenciosas que ya han sido detectadas en edificios de Providencia y otras comunas de Santiago.
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Un método de ingreso a edificios residenciales ha mantenido en alerta a comunidades de distintos sectores de Santiago. A diferencia de otros robos asociados a edificios, los sujetos no fuerzan puertas ni accesos principales: esperan que un vecino, una visita, un trabajador externo o un repartidor abra la entrada, y entran detrás sin identificarse.
La alerta surge en un contexto en que los robos han disminuido, pero los métodos utilizados por los delincuentes parecen estar cambiando. Según cifras de Carabineros, en lo que va del año los casos bajaron de 10.671 a 9.481, una reducción de 11,2%. Sin embargo, expertos en seguridad advierten que parte de la actividad delictual se ha desplazado hacia modalidades menos visibles, donde el factor sorpresa y la observación previa reemplazan la fuerza o la violencia para acceder a edificios y espacios comunes.
La modalidad consiste en ingresar de manera silenciosa y permanecer algunos minutos en el hall o en espacios comunes, simulando normalidad. En ese tiempo, los sujetos observan si hay encomiendas, bicicletas, objetos decorativos u otras especies de fácil sustracción en el primer piso.
Cristian Maturana, CEO de Millacero, empresa de conserjería remota, explica que este patrón ha encendido las alertas porque no siempre parte con una acción evidente. “Estamos viendo una forma de ingreso mucho más silenciosa. No hay una puerta forzada ni una acción evidente al inicio: el delincuente espera el momento exacto, entra detrás de alguien y se instala en el hall como si estuviera esperando o hablando por teléfono. Hemos detectado a una misma persona más de 10 veces intentando operar bajo este patrón”, señala.
Desde Verisure coinciden en que se trata de una conducta que suele repetirse y que aprovecha momentos específicos de vulnerabilidad dentro de las comunidades. “Lo que vemos en este método es un patrón de conducta muy claro: el delincuente no improvisa, observa, repite y elige el momento exacto en que la atención baja”, afirma Aníbal Prezz, Gerente de Customer Intelligence de la compañía.
El ejecutivo agrega que este tipo de situaciones requiere una estrategia que combine distintas medidas de protección. “La seguridad funciona mejor por capas, donde cada una cumple un rol distinto: disuasión visible, detección temprana, verificación de lo que realmente está ocurriendo e intervención inmediata. Y la mayor fortaleza aparece cuando las personas y la tecnología trabajan juntas: una comunidad atenta que reconoce lo extraño, sumada a un monitoreo que verifica los hechos en segundos. Mientras más silencioso es el método, más valiosa es esa combinación”, sostiene.
Según los antecedentes levantados por Millacero, se trata de conductas principalmente oportunistas. Los sujetos ingresan puntualmente, observan el entorno y evalúan si pueden sustraer algún objeto disponible en zonas comunes, sin necesidad de avanzar hacia pisos superiores o departamentos.
La alerta se ha concentrado principalmente en edificios de Providencia, en sectores como Ricardo Lyon, Eliodoro Yáñez, Pedro de Valdivia e Irarrázaval. Sin embargo, también se ha advertido sobre su presencia en otras comunas de la Región Metropolitana.
“Esto no ocurre solo en comunidades sin conserje. También puede pasar en edificios con conserjería presencial, porque muchas veces el conserje está atendiendo a un residente, recibiendo una encomienda o resolviendo otra situación operativa. Ese breve descuido es suficiente para que una persona entre detrás de alguien y se instale en el hall sin levantar sospechas”, agrega Maturana.
A esto se suma que, según datos de la Asociación Chilena de Seguridad Tecnológica, edificios que han incorporado plataformas biométricas y cámaras inteligentes han logrado reducir los incidentes delictuales.
La recomendación para las comunidades es reforzar los protocolos de acceso, evitar que desconocidos ingresen detrás de residentes o repartidores, y reportar de inmediato cualquier permanencia sospechosa en halls, pasillos o espacios comunes.



