“No competimos en igualdad de condiciones”: la disputa entre streamers y periodistas que está cambiando la industria de la cobertura del fútbol
En un año marcado por la fiebre mundialera -más allá de la ausencia de Chile de la Copa del Mundo-, la presencia de los streamers se hace sentir con fuerza en la industria de la cobertura del fútbol en nuestro país. Cuentan con auspicios, grandes audiencias y contenidos que conectan con sus seguidores. "Nos interesa debatir de fútbol desde nuestra mirada de hinchas... no buscamos la entrevista ni la primicia", dice Cristián Donoso, uno de los referentes de esta camada de creadores de contenido. "En mi caso, tanto en los programas donde participo como en mis propios espacios, digo lo que quiero", plantea por su parte el popular Mandreva. Desde la vereda de la prensa, asumen que la labor de generar contenidos en torno al fútbol está en transformación, pero llaman a relevar el rol del periodismo y marcan distancia con los influencers. Pamela Juanita Cordero alerta sobre las fake news y la responsabilidad social, mientras que Danilo Díaz apunta que "los medios tienen que hacerse cargo de lo que publican, de sus errores, en cambio un influencer perderá seguidores, muchas veces podrán llegar los haters, pero eso forma parte de su negocio". Manuel de Tezanos, en tanto, cree que "el contenido es bueno o malo, independiente de quién lo haga".
Por Felipe Betancour y Pablo Serey 28 de Junio de 2026
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Mandreva cruzó un límite. “¿Alguna vez viste al Superman de Católica?”, le dijo al periodista Bruno Sampieri en medio de un round futbolero en el programa “El Desvelo” de YouTube. Con esa frase, el streamer quebró un código ético. Bromeó con el suicidio del ídolo cruzado Raimundo Tupper.
Unos días después tuvo que salir a pedir perdón en el mismo espacio. “Fue una broma fuera de lugar, me pasé tres pueblos”, dijo mirando a la cámara, luego de que su compañero renunciara al espacio.
Mandreva es uno de los representantes más populares del nuevo ecosistema digital deportivo, un mundo que aborda el fútbol con mayor liviandad y que se aleja de los análisis tácticos tradicionales o de la investigación y fiscalización de los aspectos dirigenciales.
Entretener es el objetivo principal, para así captar a una audiencia que hoy se exhibe deseosa de contenidos que vayan más allá de los que puede ofrecer la prensa deportiva tradicional. Bajo esa lógica actuó Mandreva al momento de lanzar su broma, un episodio dejó una conclusión evidente: los códigos o estándartes de las redes sociales no son los mismos que los de la televisión ni los del periodismo.
“En los medios tenemos que hacernos cargo de lo que decimos”, manifiesta Danilo Díaz, uno de los referentes más reconocidos del periodismo deportivo chileno, al marcar su postura frente al fenómeno de los influencers y/o streamers en la generación de contenidos sobre fútbol.
En la misma línea se pronuncia Pamela Juanita Cordero, precursora entre las mujeres en la prensa deportiva, quien sostiene que estos nuevos rostros pueden actuar “sin ninguna responsabilidad social, salvo lo que les pueda indicar su propia conciencia”.
El Mundial: medios a la baja, influencers al alza
En pleno Mundial, la cobertura de la cita planetaria ha sido más bien escasa en la televisión abierta chilena. Chilevisión se quedó con los derechos de transmisión y envió tres corresponsales a Estados Unidos, México y Canadá, mientras que los partidos se relatan desde los estudios en Chile. Por las noches, la señal complementa la cobertura con un programa de resumen de la jornada.
Los demás canales, en cambio, han optado por una cobertura sobria, apoyada principalmente en imágenes de redes sociales, algunas historias anecdóticas y la repetición de los goles cuando las restricciones de derechos lo permiten. Todo, claro, condicionado también por el nefasto presente futbolístico de la selección chilena.
Entre las radios, ADN pagó los derechos para transmitir todos los partidos y es la única emisora nacional que ha contado con enviados especiales a Norteamérica.
Ante ese panorama de escasez de periodistas en terreno, quienes han ganado espacio son los creadores de contenido. Jorge Pizarro, Cristián Donoso y Pedro Canales son algunos de los influencers chilenos que han viajado al Mundial para realizar una cobertura desde sus plataformas.
De la construcción a las redes sociales
Dentro del ecosistema de medios digitales chilenos hoy conviven distintas propuestas para seguir el fútbol. Por un lado están proyectos como Balong, Minuto 90 o La Hora de King Kong, con rostros ancla procedentes de la prensa deportiva tradicional. Por otro lado están DLT o DAP Media, con buena parte de contingente proveniente del universo de las redes sociales.
En estos últimos la clave es despeinarse, sacarse la chaqueta y decir lo que muchas veces no se puede en televisión. En ese mundo se desenvuelve Mandreva, un entretenedor improbable, un hombre de la clase obrera que hoy puede vivir haciendo lo que más le gusta: hablar de fútbol y de su equipo, Universidad de Chile. Pero ese lugar también tiene costos. Debe enfrentar el permanente hate por su aspecto físico y, según él mismo ha contado, incluso varios jugadores de la U lo tienen bloqueado en redes sociales, como Lucas Assadi y Maximiliano Guerrero (su blanco favorito de críticas).
Su camino laboral arrancó lejos de los likes. Trabajó como reponedor y también operando maquinaria en la construcción. En paralelo, comenzó a crear contenido deportivo y, desde este año, asegura que ya puede dedicarse por completo a ello.
La visión de Mandreva (32) sobre el periodismo deportivo es clara. “Las generaciones han cambiado y eso también pasa con la forma de hablar de fútbol. Yo respeto mucho a los periodistas tradicionales, pero de repente esa manera de abordar el tema aburre un poco. No digo que yo sea mejor que un periodista deportivo, pero quizás para algunas personas puede ser más entretenido escuchar mi análisis que el de alguien que es más técnico o más formal”, dice.
“Yo soy como soy. Hablo de manera más ordinaria, trato de ser chistoso y no interpreto un personaje. A veces me paso tres pueblos, eso es verdad, pero prefiero ser auténtico”, agrega.
“Además, hay una diferencia importante: el periodista deportivo tiene que responder a ciertos lineamientos del canal donde trabaja. No siempre puede decir todo lo que piensa o hacer determinadas críticas. En mi caso, tanto en los programas donde participo como en mis propios espacios, digo lo que quiero. Esa libertad también me ha llevado a cometer errores, pero es parte de la forma en que hago contenido“, concluye.
“A la gente ya le aburre el análisis más ‘bruto’ del fútbol”
Cristián Donoso es otro de los rostros más reconocibles del contenido futbolero en redes sociales, generando comentarios divididos entre seguidores y detractores. Sus primeros videos los grababa hablándole solo a la cámara del celular, simulando que alguien le preguntaba qué jugador elegir entre dos opciones. A partir de esa dinámica comenzó a armar equipos ideales y encontró el formato que, con el tiempo, le permitió consolidar una comunidad de seguidores. Todo esto comenzó cuando estaba en tercero medio.
A diferencia de Mandreva, Donoso sí estudió periodismo. Hoy transita entre el streaming, sus redes sociales y también un rol en el periodismo tradicional en TNT Sports. Desde esa posición, opina que la TV y los rostros clásicos se han visto afectados por el presente de la Roja.
“Para los canales es muy caro enviar equipos a cubrir eventos como una Copa América, un Mundial o un Mundial de Clubes. Por eso optan por mandar a uno o dos periodistas. En mi caso, por ejemplo, nadie me financió el viaje: ir al Mundial fue prácticamente una autogestión”, señala el joven creador de contenidos que por estos días se encuentra en Norteamérica siguiendo la Copa del Mundo.
En “El Búnker”, programa que comparte junto a Mandreva, se marca una distancia explícita con el periodismo clásico. “Nos interesa debatir de fútbol desde nuestra mirada de hinchas. Más allá de lo que digan o no digan los jugadores, la verdad es que no nos afecta. Nosotros no buscamos la entrevista ni la primicia, sino comentar y debatir en base a lo que ya existe”, explica.
En ese contexto, el creador de contenido plantea una crítica a la forma en que hoy se consume y comenta el fútbol: “A la gente ya le aburre el análisis más ‘bruto’ del fútbol, todo ese entorno en el que el fútbol chileno está tan contaminado por representantes, tendencias y, en general, por lo que todos sabemos que es un sistema bastante complejo”.
Donoso asegura que “la gente busca entretenerse, y creo que en el streaming encuentra ese espacio, donde incluso su opinión puede ser escuchada a través de un chat. Si alguien deposita un poco de dinero —ni siquiera mucho— su comentario puede abrir un debate. Entonces, creo que la gente busca más eso”.
Pero tambien advierte: “Ahora, también es complejo, porque en el streaming uno puede decir lo que piensa sin procesarlo demasiado y muchas veces en caliente“.

Quien también se encuentra en Estados Unidos cubriendo el Mundial es Jorge Pizarro, periodista y uno de los fundadores de DLT. Desde su mirada, así entiende los límites de la prensa deportiva: “El periodista tiene los códigos del periodismo y va a criticar a un jugador hasta cierto punto, creo yo. A excepción de cuando todo el medio está apuntando a un mismo jugador, ahí ya es distinto, porque uno puede decir lo que viene, por ejemplo, no sé, mi lado. Si todos le pegan a mi lado, es lo mismo, porque casi nadie va a decir nada nuevo”.
“Pero, por ejemplo, en el caso de jugadores polémicos, como Arturo Vidal —alguien que genera amor y odio—, las críticas siempre llegan hasta cierto punto”, complementa.
Para Pizarro, en un futuro cercano el streaming va a empezar a competir directamente con la televisión. “De hecho, yo no tengo ninguna duda de que ya existe una competencia, aunque sea parcial. Hoy la televisión compite con la televisión, pero la nueva generación ya está en otras plataformas. Entonces, de repente, uno ve: ESPN está saliendo a la misma hora que un programa de streaming, y compiten directamente, porque nadie ve las dos cosas al mismo tiempo”.
Con esa experiencia en el cuerpo Pizarro hace una reflexión sobre los sueños de los nuevos periodistas: “Yo entré a periodismo para ser periodista deportivo. Si trabajaba en La Tercera iba a ser feliz, si trabajaba en El Mercurio iba a ser feliz, y si trabajaba en la televisión también iba a ser feliz. Ese era el ideal que se aspiraba en ese momento dentro del periodismo deportivo”
“Ahora creo que la gente se está dando cuenta de que no necesita estudiar periodismo para hacer contenido deportivo. Basta con tener un computador, una cámara y un micrófono. Incluso puedes estar estudiando otra carrera, como derecho, y dedicarte igual a esto”, complementa.
“Los medios tienen que hacerse cargo de lo que publican”
Al entrar en este debate, Danilo Díaz, quien por estos días se encuentra en Norteamérica cubriendo el Mundial como enviado especial de Radio ADN, plantea que “el periodismo está con problemas severos por las dificultades que tienen los medios tradicionales para sostenerse, porque los medios tradicionales tienen una serie de gastos fijos que son muy importantes y la publicidad hoy día ya no paga lo que pagaba antes”.
Luego manifiesta: “Hoy están apareciendo los influencers, pero los influencers funcionan mucho más en una lógica comercial, de contar su propia narrativa, de generar sus propias historias a su servicio, pero no al servicio de la comunidad como es lo que ocurre con el periodismo, porque el periodismo tiene un rol público, un rol social, un rol controlador. Entonces hoy día la carencia de medios es un problema, sobre todo en un país como el nuestro, donde cada vez hay menos medios de comunicación, y los que están existiendo están atravesando una crisis severa económica debido a la ausencia de publicidad”.
Continuando con su argumentación, el actual director del Círculo de Periodistas Deportivos señala que “de alguna manera los influencers vienen a resolver muchas veces ese problema, porque te cuentan cosas que quizás a la audiencia le interesan, pero no sé si es lo que realmente es lo que se requiere o lo que se necesita“.
Más allá de eso, Díaz reconoce que el periodismo en general, pero el deportivo en particular, se encuentra en medio de un “proceso evolutivo” respecto a la irrupción de nuevas plataformas y nuevos contenidos. “El punto es que en ese proceso evolutivo es fundamental la presencia de los medios, porque los medios de comunicación tienen una responsabilidad y responden por lo que dicen. Por ejemplo, uno puede estar de acuerdo o no con la sanción que tomó la FIFA, con el relator paraguayo (Jorge “Chipi” Vera, expulsado del Mundial por criticar a la FIFA), pero si él fuera un influencer que dice eso en su espacio, no le pasa nada. Pero él lo dijo en un medio que compró derechos, que transmite de manera oficial, y lo que hizo tiene una consecuencia”.
En ese sentido, el columnista de El Mercurio y director de Tribuna Andes establece que “todos los medios tienen una responsabilidad, no competimos en igualdad de condiciones con estas nuevas plataformas“.
“Los medios son responsables, los medios responden, los medios tienen que hacerse cargo de lo que publican, de sus errores, en cambio un influencer perderá seguidores, muchas veces podrán llegar los haters, pero eso forma parte de su negocio, porque en el fondo les da volumen, entonces es un sistema casi perverso. Por eso es tan importante que la sociedad chilena entienda la necesidad de tener medios”, complementa.
Fake news y responsabilidad social
Pamela Juanita Cordero, periodista que cuenta con una vasta trayectoria, fundamentalmente en medios escritos y radiales, también remarca lo de la responsabilidad de la prensa, en este contexto de explosión de creadores de contenido sobre fútbol que ponen todas sus fichas en la entretención.
“Yo creo que hay que separar las aguas, porque los medios de comunicación están bajo un estándar que siempre es periodístico. O sea, hay lugares donde uno puede hacer comedia, puede salirse de cierto libreto, pero nuestro programa o la cobertura que hacen todos los medios grandes está bajo una línea editorial periodística”, plantea.
Y continúa: “Primero nosotros somos periodistas, comentaristas, relatores y gente en terreno. Y desde ahí uno puede derivar al humor, hacer pasar un buen rato a las personas mientras ve fútbol también, pero ese es un terreno, porque hay límites editoriales. Hay muchos filtros que son periodísticos, no es censura, y que deben ser muy claros sobre cómo llevar la información, más en este tiempo lleno de fake news. Y esa esa la diferencia de los medios tradicionales”.

Sin perjuicio de lo anterior, la integrante del panel de “Los Tenores” de Radio ADN comenta: “No tengo una mirada tan crítica respecto de lo que hacen otros, porque yo siento que hay público para todo. Hay público que va a preferir a los medios que estamos en esa línea periodística, que es mucho más puntillosa, y llevando análisis de fútbol, pero también hay gente que les gusta ver esa distensión que hay desde el lenguaje, desde hablar lo que se te pasa por la cabeza. Hay gente que busca ese relajo”.
Eso si, advierte que los influencers “no son personas que tengan una responsabilidad social. Son personas que están ahí y comunican, cuentan lo que sienten, lo que ven, es como que fluyen, son como son, sin ninguna responsabilidad social, salvo lo que les pueda indicar su propia conciencia, y eso uno lo puede ver en los programas de streaming”.
Más allá de aquello, asume que la prensa deportiva tradicional debe abrirse a nuevos formatos para conectar con las audiencias: “Todos nos estamos abriendo al mercado. Por ejemplo, nosotros hacemos radio por aire, pero también tenemos la señal por YouTube. La gente necesita ver imágenes también. Son nuevos desafíos y yo creo que se está tomando de buena forma. Hay que ir para allá con la capacidad que tenemos como profesionales de poder subirnos a este carro“.
“El contenido es bueno o malo, independiente de quién lo haga”
Entre los periodistas deportivos de larga trayectoria en medios tradicionales, Manuel de Tezanos se ha destacado por innovar en el uso de nuevas plataformas, como también en cuanto al contenido que ofrece a sus audiencias. Balong, su canal en YouTube cumplió el año pasado una década de existencia y, a la fecha, acumula más de 500 mil suscriptores.
Desde esa perspectiva, cree que la explosión de nuevas plataformas de streaming y de rostros que no necesariamente vengan del periodismo es parte de una evolución de la cobertura deportiva. Eso sí, cuestiona el comportamiento de la TV tradicional ante este escenario.
“Esto es parte de una evolución que viene de hace un rato. Lo que pasa es que este año pareciera que ha explotado en Chile, se han instalado canales de streaming que se podrían decir profesionales, con capitales, con inversión y es parte de un acomodo, yo diría. Lo que sí es curioso que la televisión ha seguido un poco el camino copiando hasta el formato con los audífonos y el micrófono, algo que en la televisión no sería necesario porque tienen micrófonos de buena calidad como solapero y todo, pero como que se está buscando copiar el estilo, la estética”, plantea.
En ese sentido, el actual rostro de TNT Sports agrega: “Me cuesta un poco saber cuál es la lógica que existe detrás en general de los grandes medios, que tienen mucha gente creativa y muchos recursos como para terminar copiando las cosas que van pasando como tendencia”.

En específico sobre la irrupción de influencers, De Tezanos manifiesta: “Yo creo que el contenido es bueno o malo, independiente de quién lo haga. Si eres periodista, si eres cineasta, si eres simplemente una persona que tiene instintos buenos, yo creo que aquí las credenciales no importan mucho. Yo creo que esto no tiene una fórmula, hay gente valiosa en todos los aspectos. Los que son más interesantes los van a seguir más y los que son menos interesantes los van a seguir menos”.
Y cierra: “Hoy las redes sociales o internet tienen tanta oferta que aquí no es ponerle plata, contratar a los mejores rostros y pensar que la gente se va a comportar como se comporta viendo televisión. La gente -creo- que cree en la honestidad de los contenidos, cree en la verdadera pasión detrás de lo que se hace, y por eso hay gente que es muy seguida y hay gente que no, y además hay para todos los gustos realmente. Creo que aquí los que son buenos son buenos y da lo mismo a donde vengan“.



