
Política
2 de Julio de 2026Kast decide intervenir en medio del quiebre oficialista, pero posterga debate en torno a formar una coalición
A raíz de la tensión que se vive entre integrantes republicanos y Chile Vamos tras la fallida ofensiva contra el Nicolás Grau, el mandatario reconoció desde Uruguay la necesidad de que el oficialismo se enfoque en las urgencias y deje de lado las discusiones más políticas. Su acción se da en medio de la presión de sectores de la derecha, en particular de RN, para que el mandatario interviniera y ordenara sus filas. En el sector consideran que la AC a Grau terminó por profundizar las distancias y dar una victoria al PDG. En ese marco, Kast citó para mañana a los dirigentes de partido.
Compartir
En la semana en que la derecha se mostró dividida en el Senado en la votación de la acusación constitucional contra Nicolás Grau (Frente Amplio), lo que evidenció las grietas existentes entre republicanos y el resto de Chile Vamos, el Presidente José Antonio Kast tomó posición sobre el conflicto que persiste entre los partidos que lo apoyan.
Lo hizo esta mañana desde el Hotel Radisson Victoria Plaza en Montevideo, Uruguay, ciudad en la que terminó la gira que hizo por ese país y por Paraguay, donde participó de la reunión del Mercosur.
Su primera visita a una cumbre internacional estuvo opacada por la relación interna entre los partidos que están detrás del Gobierno, cuyas distancias han quedado a la vista con el reflote del concepto de “derechita cobarde” para referirse a Chile Vamos, que a su vez ha respondido con la denominación de “derechita merluciana” a los republicanos.
Las distancias entre las colectividades se reflejó en las declaraciones que han dado dirigentes republicanos, como el diputado Agustín Romero y el propio timonel Arturo Squella, respecto de que sus aliados “naturales” hoy los representantes del Partido Nacional Libertario. Lo anterior, pese a que estos últimos no forman parte de los partidos oficialistas.
Kast: “Los debates políticos nos desvían del eje principal”
Con eso en el ambiente, el Presidente Kast manifestó su postura, al ser consultado durante un punto de prensa en Montevideo.
“Lo que hago es un llamado a poner el foco en las urgencias que tenemos, que son especialmente en temas de seguridad y empleo”, planteó el mandatario, acompañado de sus ministros Francisco Pérez Mackenna (RR.EE.), Louis de Grange (MOP y Transportes) y Jaime Campos (Agricultura), además de la embajadora Luz Ebensperger, destinada en la misión de Chile en Uruguay.
En esa línea, el jefe de Estado dijo que era “legítimo el debate político”, pero que este debía ser “siempre en el marco del respeto, de mirar ele bienestar, el futuro y considerando que en los próximos años, o año y medio, no tenemos actos electorales”.
“No podemos dejar pasar esta gran oportunidad que tenemos”, insistió Kast, quien aprovechó de brindar apoyo a cada partido político que está junto a su Gobierno, aunque también les comentó que “hoy día estamos en otra etapa” en la que se debía dejar de lado el “debate político muy intenso”.
“Estamos en la etapa de reconstruir nuestra nación y eso requiere diálogo, que a veces se torna complejo porque hay planteamientos distintos en distintas áreas, yo lo que espero es una mesa de diálogo, pero siempre poniendo foco en las urgencias“, afirmó, a la vez que sostuvo que “los debates políticos nos desvían del eje principal“.
“Para nosotros, el resultado para nuestra nación es más importante que un debate político“, dijo casi al cierre de su intervención, junto con postergar la discusión sobre si debiera haber una alianza o coalición entre los partidos que hoy son oficialismo: “Ya vendrá tiempo de ver (…). Lo importante es sacar a Chile de estas urgencias que lo afectan”.
El propio mandatario, además, decidió convocar a las directivas de los partidos que lo respaldan a un desayuno en el Palacio de La Moneda, a concretarse mañana. La última vez que los reunió fue después del cambio de gabinete que hizo a 69 días de asumir, el 19 de mayo pasado.
Conflicto oficialista
El juicio político contra Grau fue el episodio que dejó a la vista las diferencias más notables entre personeros republicanos con el resto de Chile Vamos.
Que el partido que ayudó a fundar el Presidente Kast iniciara la ofensiva contra el exministro de Hacienda provocó una seria molestia en la coalición de derecha, quienes veían poco mérito en la ofensiva, así como un mal timing de esta, pues en el Senado comenzó a debatirse el proyecto de ley de reconstrucción, iniciativa clave para La Moneda y con la que ha buscado acercamientos con senadores opositores.
La situación llevó a que diputados republicanos, como Agustín Romero, señalaran que Chile Vamos tenía que responderle posteriormente a su electorado por la decisión que tomaran sobre la acusación. En tanto, desde la UDI respondieron que su forma de trabajar no respondía a “presiones políticas”, mientras que en RN el comentario de Romero fue desestimado y el partido definió dar libertad de acción a sus diputados.
Ese acto provocó que la acusación contra Grau en la Cámara fuese aprobada por un margen menor al esperado y que, de hecho, fuera el Partido de la Gente (PDG) el que se estableciera como el bloque dirimente, al brindar la mayoría de los votos de su bancada para la aprobación del libelo acusatorio, lo que llevó a que la diputada Pamela Jiles hablara de una “etapa de PDGización de la política“.
En Chile Vamos resintieron que, a partir de la ofensiva republicana y libertaria contra Grau, se le diera nuevamente al partido fundado por Franco Parisi —tercera mayoría en la última presidencial— el protagonismo “deseado” para posicionar a la colectividad como la que tiene la llave para los avances de las discusiones del Congreso.
Por ello fue que en RN, incluso, existía una presión previa para que el Presidente Kast interviniera en la acusación y ordenara filas con los republicanos, partido en el que militó hasta antes de asumir en La Moneda. En la colectividad de Antonio Varas dijeron “no entender” por qué el mandatario no se encargó desde el primer día de alinear a los diputados que apoyaron la acusación contra Grau.
“Yo no entiendo a los republicanos, por qué hicieron esto. Le estaban haciendo un daño a su Presidente“, dijo ayer el senador Manuel José Ossandón (RN), uno de los acompañantes de Kast en su gira por Paraguay y Uruguay, al abordar el escenario fallido de la acusación. Su posición reflejaba también las sensaciones que hay en otros parlamentarios y dirigentes de Chile Vamos.