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Nescafé de las Artes

Tiempo Libre

3 de Julio de 2026

“Testosterona”: la obra que explora la masculinidad y el trauma, vuelve a Santiago, Valparaíso y Valdivia

El cronista y escritor Cristián Alarcón regresa a Chile con "Testosterona", el elogiado montaje que cruza periodismo, teatro y autobiografía para reconstruir las terapias de conversión a las que fue sometido en su infancia: le inyectaban la hormona para masculinizarlo. El autor cuenta a The Clinic cómo una memoria traumática ha derivado en una investigación internacional: "'Testosterona' es un laboratorio muy potente; seguimos desafiando los límites, sin abandonar la ambición de un periodismo riguroso y de alto impacto". Se presentará en el Nescafé de las Artes, Teatro Regional Cervantes y el Parque Cultural Valparaíso.

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El periodista, escritor y dramaturgo chileno-argentino Cristián Alarcón dice que se prepara para una visita a nuestro país un tanto agitada: traerá de regreso el aplaudido montaje “Testosterona”, una mezcla de periodismo y performance que habla de su propia experiencia infantil recibiendo inyecciones para “masculinizarlo”.

La intensidad de tener funciones en tres ciudades -Santiago, Valparaíso y Valdivia, donde habrán además conversatorios con el público-, tiene el añadido a que en esa última ciudad, tendrá en el público a tíos y primos, ya que es oriundo de La Unión; llegó a Buenos Aires exiliado junto a su familia, siendo un niño.

No es primera vez que sus cercanos verán la puesta en escena. Cuando se le pregunta si hay algún momento que lo haya conmovido más de la aplaudida recepción que ha tenido el montaje desde su estreno en 2024, Alarcón recuerda la visita de su madre, de 78 años, a un enorme teatro en Avenida Corrientes.

Alarcón junto a Lorena Vega, directora.

“Mi madre fue a ver la obra contra mi voluntad. Ella vive en la Patagonia argentina, yo tenía miedo que se deprimiera, le ofrecí a cambio un viaje a Río de Janiero. Pero me mintió y, con un hermano, tramaron la llegada a Buenos Aires. Supe el día anterior y me descompuse, casi no pude hacer la obra. Decidí tomar una siesta, a punto de suspender, rogué descubrir cual era la solución: y soñé que mi madre subía al escenario. Quería el protagónico, como toda madre chilena”, dice el cronista, riendo con humor.

La presentación terminó bien: a pesar de lo sensible de la historia compartida, de los recuerdos de Alarcón recibiendo dolorosas inyecciones durante su infancia, de la historia y ciencia que ha ido sumando a lo que es una investigación, crónica y performance, su madre se emocionó, y emocionó a todos. “Cuando la vi aplaudir al final, la invité a escena y juntos bailamos una cueca. Estaba todo el teatro llorando”, recuerda.

De inyecciones y reconversiones

“Al comienzo, yo no era capaz de hacer preguntas, no podía ir a preguntar a médicos, científicos e historiadores, y tercericé la investigación para la obra, porque era muy doloroso para mí. Ahora pude comencé a hacerlo, y hoy estoy en plena manía de preguntarlo todo. Es como si algo hubiera suturado”, dice Alarcón sobre el largo camino de “Testosterona”.

La idea nació hace casi siete años, cuando recobró un recuerdo perdido de cuando tenía seis años y recibía inyecciones. No recuerda mucho más de esa época, o del proceso. Pero esa memoria generó un poema, parte de un libro impulsado por la revista Anfibia -de la cual es director y fundador-. Y luego, con el tiempo y pandemia mediante, decantó en una obra de periodismo performático, dirigida por Lorena Vega (“Envidiosa”, “En el barro”), que mezlca lenguajes y formatos para reflexionar del trauma, la masculinidad y más.

Hoy, la obra no solo sigue en escena, sino que se ha expandido: con el apoyo del reputado Pulizter Center, es una investigación de terapias de conversión que abarca varios países y varias décadas. “‘Testosterona’ es un laboratorio muy potente, seguimos desafiando los límites, sin abandonar la ambición de un periodismo riguroso y de alto impacto”, explica Alarcón, quien también prepara más reportajes y un podcast con el tema.

El montaje de “Testosterona”. Foto: Nescafé de las Artes.

Alarcón ha reunido, así, su historia con la de otras víctimas LGBTQ+. Para él, mucho no está fresco en el recuerdo, lo ha tenido que reconstruir con historias familiares. Sí recuerda que él era un niño que leía y escribía antes de entrar al colegio, que era el abanderado del curso, “un niño muy femenino, por lo mismo sufría bullying terrible”, dice. Y que las huellas de la terapia para este niño que le gustaba probarse los zapatos de su madre, quedaron ahí: “La testosterona lo que hizo fue erotizarme tempranamente, fui muy precoz, empujado a una adultez indebida”, dice. “Y una huella que deja el tratamiento, el esfuerzo por el cambio de la orientación sexual, es que fuimos tratados como objetos, deshumanizados”.

Añade el dato: según lo que han investigado ya en países como Colombia o Ecuador, el 25% de los sobrevivientes de estas terapias ha intentado atentar contra su vida.

“Hay algo siniestro, que indica que estas terapias son fruto del acuerdo de muchos adultos: padres aterrorizados, vecinos que juzgan, profesores que son cómplices de esa mirada homofóbica o no hacen algo para frenar lo que esta pasando en las casas de los chicos, sicólogos y médicos, endocrinólogos, médicos clínicos, pediatras”.

Pero, advierte Alarcón, y lo que le da más urgencia al montaje y su correspondiente investigación periodística, es que aunque los formatos han cambiado, la conversión siguen sucediendo, en países como el nuestro.

“Hoy los principales cómplices son sicólogos evangélicos, alguien que es capaz de decirle al niño o adolescente que el demonio lo habita, y que debe abandonar su cuerpo, que debe aplacarlo. Eso pasa en Chile hoy, eso me conmueve, me estremece, me preocupa, con clima de época global donde se vuelve lógico lo que habíamos logrado que dejara de ser lógico: señalar a la comunidad LGBTQ como enferma o pecanimosa, tratable o convertible”.

Coordenadas

En Santiago: Teatro Nescafé de las Artes

Fechas: jueves 9, viernes 10 y sábado 11 de julio

Horario: 20.00 horas

En Valdivia: Teatro Regional Cervantes

Fecha: domingo 12 de julio

Horario: 19.00 horas

En Valparaíso: Parque Cultural Valparaíso

Fecha: jueves 16 de julio

Horario: 19.00 horas

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