Buscar
Entender es todo
cerrar
Fundación Plagio

Tiempo Libre

15 de Julio de 2026

Santiago en 100 palabras cumplió un cuarto de siglo: “Todos tenemos algo que contar sobre el lugar en que vivimos”

Lo que comenzó hace 25 años como una apuesta de una pequeña revista universitaria recibió casi 3 mil cuentos en su primera versión. Hoy son más de 51 mil relatos al año los que concursan en una iniciativa que ha retratado, en apenas cien palabras, la transformación de Santiago y otras ciudades.

Por
Compartir

Una familia que va camino a esparcir las cenizas de su madre al Cajón del Maipo. Un hombre que extraña el mar, por lo que va a mirar el Río Mapocho. Una historia de amor y desamor completa, en Américo Vespucio. Esa viñetas son algunas de las historias ganadoras de la versión 2026 de Santiago en 100 Palabras, concurso que se ha transformado en una verdadera institución ciudadana y que cumplió 25 años.

Es un largo camino el que ha recorrido la iniciativa, desde que un grupo de amigos que tenía una revista universitaria independiente, llamada Plagio, ideó el certamen literario. Así lo recuerda Carmen García, escritora, socióloga y directora ejecutiva de lo que hoy es la Fundación Plagio, que lidera el 100 palabras con Escondida | BHP.

“La revista tenía como objetivo ser una plataforma de expresión para los nuevos creadores y creadoras, pero todo en una escala muy pequeña. Los autores que al principio publicábamos eran también de nuestro entorno cercano y aparece esta oportunidad de hacer el proyecto que se transforma en Santiago de 100 Palabras”, recuerda García en conversación con The Clinic. “Esperábamos 300 cuentos y la gran sorpresa fue que llegaron casi 3 mil”.

Este 2026, fueron 51 mil relatos recibidos, para elegir a los ganadores. Hoy Plagio ya no es revista, sino que Fundación, y el 100 palabras ha tenido versiones en distintas ciudades del país. Además tienen un área de educación, “Creando en 100 palabras”, iniciativa con la que llegan a colegios y donde enseñan escritura creativa a partir de cuentos breves, con la que han llegado a miles de niños en el país.

Un camino emocionante, sobre todo al ver que estos microrelatos muchas veces son escritos por personas ajenas al mundo literario, de todas las edades y de distintas comunas.

“Este no es un concurso literario, en el sentido estricto de la palabra, porque no está orientado a escritores, sino que por el contrario: está orientado a las personas que caminan por la ciudad, son niños, niñas, son una persona grande. La invitación es que todos tenemos algo que contar sobre el lugar en el que vivimos”, dice García.

“Es un espacio de encuentro, como un territorio imaginario en el que nos encontramos todas y todos en torno a una idea de ciudad, o a una construcción de ciudad que viene desde el relato. La narrativa que tiene cada una de ellas puede ser ficticia, puede ser memoria, qué sé yo, infinitas posibilidades de lo que cabe en cien palabras”, agrega.

—Mirando hacia atrás, ¿han cambiado las temáticas sobre las que escriben las personas?

—Lo que yo he detectado a lo largo de estos años y que ocurre con la mayoría de las convocatorias 100 palabras, es que siempre se comienza desde tópicos más comunes. Las primeras convocatorias de alguna forma se centran más en espacios reconocibles de la ciudad o ideas que pueden ser lugares comunes sobre la ciudad.

Y eso a medida que el proyecto va permaneciendo en las ciudades, se va profundizando y permite que nazcan narrativas que no son quizás tan evidentes. Relatos que no necesariamente te muestran la ciudad con sus calles y monumentos, sino que se construyen desde la intimidad de un hogar.

Empiezan a aparecer, por ejemplo, vivir en espacios de 25 metros cuadrados, o la soledad.

—Claro. Ves también cómo va cambiando la ciudad en estos años también, que es muy bonito. Yo creo que ahí tenemos material bien único de cómo se va reflejando y lo orgánicas que son las ciudades. Van mutando. Y en esa construcción de ciudad hay mucho de las personas que las construyen, al final.

En estas últimas versiones, ¿les preocupa o ha sido tema que la gente pueda armar relatos con Inteligencia Artificial?

—Sí que nos preocupa también. Hemos usado una serie de plataformas que, de alguna manera, te permiten saber si un cuento fue escrito o no con inteligencia artificial.

Pero también lo que a mí me deja de alguna manera más tranquila, es que creo que las personas que participan de Santiago en 100 Palabras lo hacen con otro ánimo. Quieren formar parte de un proyecto colectivo, usar una plataforma de expresión ciudadana, no con ánimo de quiero ganar porque quiero ganar. Sin hacer vista gorda con que es un riesgo, acá el objetivonos protege de esta gran amenaza, porque quien participa lo hace desde otro lugar.

Los cuentos ganadoras de Santiago en 100 palabras 2026 se pueden leer aquí.


Notas relacionadas

Salir de la versión móvil