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Reportajes

Loreto Valenzuela, protagonista de “La Baronesa” de Mega a los 72 años: “Cada edad tiene valor y belleza y si no sirvo para la tele, no sirvo y ¿qué tanto?”

Próxima a liderar el área dramática de la tarde de Mega, la destacada actriz despliega una postura firme frente al paso de los años y el negocio del entretenimiento. En entrevista con The Clinic, Valenzuela entrelaza sus convicciones éticas, sus días como estudiante de Economía en los 70 y una mirada crítica sobre cómo el miedo y la filosofía de mercado fracturaron el sentido comunitario en Chile.

Sigue a The Clinic en Google News Por 25 de Julio de 2026
Fotos: Francisco Paredes/The Clinic
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Resúmenes generados por Intelgencia Artificial Resúmenes inteligentes

Loreto Valenzuela protagonizará "La Baronesa", nueva teleserie de Mega, como Aurora, una matriarca con un lado oscuro ligado a las apuestas. La actriz dijo que está "lejísimos" de su personaje, rechazó ser rostro de un casino online y afirmó: "Cada edad tiene valor y belleza".

  • Mega estrenará "La Baronesa" en reemplazo de "El Jardín de Olivia".
  • Loreto Valenzuela interpreta a Aurora, una matriarca con apuestas y doble personalidad.
  • La actriz rechazó promocionar un casino online: "Hay niños jugando eso".
  • Recordó que estudió Economía hasta el Golpe y criticó la pérdida de la "mística" comunitaria.
  • Defendió envejecer sin pelear con la edad: "Cada edad tiene valor y belleza".

El artículo presenta a Loreto Valenzuela como protagonista de la nueva teleserie de Mega y repasa su mirada sobre el personaje, la edad y su trayectoria. También recoge sus recuerdos de la dictadura, su paso por Economía y su rechazo a los juegos de azar, en una entrevista donde mezcla convicciones personales y memoria política.

Estos resúmenes son generados por inteligencia artificial y chequeados por el periodista a cargo.

“Me ha costado una vida conseguir lo que tengo. Una familia preciosa, mi casa, mi restaurante. No por un simple juego, me la van a arrebatar”. Así comienza su historia Aurora, conocida en el mundo de los casinos clandestinos como “La Baronesa”; el nombre que escogió Mega para su nueva teleserie de la tarde que irá en reemplazo de “El Jardín de Olivia” y que será protagonizada por Loreto Valenzuela (72).

Aurora es la matriarca de su familia, pero su lado oscuro son las apuestas y es así como nace su otra personalidad. La actriz Loreto Valenzuela comentó a The Clinic que está lejísimos de ser como su personaje. Como ejemplo, comenta que la llamaron desde un casino online para ofrecerle ser rostro, pero se negó profundamente.

Me lo propusieron y dije que no. Hay niños jugando eso, que no tienen capacidad de decir ‘aquí paro’. Y yo dije, no puedo ayudar a que familias se metan en deudas diciendo ‘Diviértanse en el casino, las primeras apuestas son gratis’. Es todo un gancho”, señala.

De los negocios a las tablas

“Salí del colegio a los 17 años y fue una decisión que tomé con mis amigos de esa época, con quienes conocí el mundo político. Recién había sido elegido Allende y yo quería estudiar Teatro o Psicología, pero me dijeron ‘el proceso necesita economistas, no necesita actrices'”, relata Valenzuela sobre sus inicios.

Asegura que era muy joven y creyó esa premisa. “Estudié Economía hasta el Golpe de Estado, porque mi escuela en la Universidad de Chile la cerraron en ese momento, se destruyó. Mis compañeros fueron al exilio o estuvieron presos y ahí me salí de la escuela”, recuerda.

—¿Cómo ves esa decisión ahora, como actriz consagrada?

—Yo digo en qué estaba pensando al haber estudiado Economía. Qué brutalidad más grande. Lo pasé pésimo. Ahora bien, fue un tiempo muy lindo en Chile y mis compañeros de curso eran cosa seria. Una de mis compañeras era Alejandra Mizala que ahora es rectora de la universidad. Todos mis compañeros fueron ministros, diputados, senadores. Yo estaba con pura voluntad estudiando, no por gusto ni por talento.

Fue ese tiempo en donde todos teníamos esa mística, esas ganas de aportar, esas ganas que el país floreciera.

—¿Se terminó esa mística?

—Sí.

—¿Cuándo se terminó?

—Bueno, tuvimos 17 años de dictadura en los cuales nos cambiaron. Mucha gente se fue, la que quedó viva se arrancó y se fueron al exilio, los presos o muertos. Hubo 17 años en que se cambió el pensamiento. Toda la gente, toda la clase obrera tenía una educación política importante. Si llegas a ver los documentales que hubo en ese tiempo como “La Batalla de Chile”, eso era lo normal. La gente hablando con una instrucción política, con una consciencia de clase, con una sabiduría… eso era lo cotidiano. Eso se cercenó y no pudiste hablar nunca más. Se cerraron los sindicatos y se cambiaron los valores. Pasaste de ser una persona que pensaba en la comunidad, una persona solidaria a salvarte como fuera del hambre o de las represalias en términos políticos. 17 años es mucho tiempo, es una generación.

Siempre tuvimos esta amenaza encima, estaba Pinochet en el Congreso, siempre había miedo y el mundo empezó a cambiar. Empezó toda esta filosofía de mercado en donde ya no hubo esta mirada de comunidad y las cosas empezaron a ser problemas personales, con el ‘me lo gano sola’ o ‘si no lo hago sola es porque soy penca, porque no me la puedo’ y empezó toda la cosa de la autoayuda y todo lo que empezó en Chile y en mundo.

Loreto Valenzuela. (Francisco Paredes / THE CLINIC)

La teleserie censurada

—Sobre trabajar en dictadura, estuviste en la teleserie “La Dama del balcón” donde hacías tres papeles y fue censurada por la dictadura ¿Cómo fue trabajar con esa presión?

—Increíble porque uno decía ‘en las teleseries no se van a meter’, porque se metían en todo. La programación entera de la televisión dio un vuelco, los programas culturales dejaron de existir, pero las teleseries era un espacio distinto y resulta que la trama de esa teleserie, la base eran los nazis. Todo tenía que pasar por la censura, cuando llegaron los primeros capítulos a la censura y el Ministro del interior, que en ese tiempo era Francisco Javier Cuadra, supe que él personalmente dijo ‘no puede aparecer nada de los nazis, no pueden ser los culpables’. Porque se trataba que los nazis habían hecho un experimento genético con ella, ella no envejecía por eso. 

Resulta que el gran secreto que había en ese tiempo era que Colonia Dignidad era un lugar de detención y tortura, que no se sabía y cuando uno lo decía, porque uno lo sabía, te decían ‘no digas leseras, qué tonteras’. Durante mucho tiempo fue así. Como ellos lo sabían, tenían su trato con (Paul) Schäfer o qué sé yo, no podían poner a los nazis como los malos. 

Por ejemplo, yo en vez de decir Auschwitz tuve que doblar y decir Marbella. Se sacó y creo que se destruyó todo eso. Pero fue por eso, por el tema nazi. La dejaron sin corazón, sin la razón de la trama.  

De ser villana y la no pelea contra la edad

“Amanda” fue una de las teleseries más vistas de la tarde, en donde Loreto Valenzuela interpretaba a Catalina Minardi. Una villana implacable con una muletilla que todo el mundo comenzó a adaptar: “Natita”.

—Siempre se ha encasillado a la mujer mayor en papeles más maternales y a ti te tocó hacer a una villana en “Amanda” ¿Cómo preparaste ese papel?

—Me basé en una tía mía. Como al comienzo ella tenía una parálisis, me acordé de mi tía que tenía esa parálisis y que uno le tenía susto a ella porque si eres chica, unos siete años, y ves una persona así te produce algo. A mí ella me daba susto, a pesar que era una bellísima persona. Me basé en ella para hacerlo y sabía que el personaje era pesada, pero nunca supe que era tan mala, eso fue ocurriendo con el tiempo. Ella decía ‘ñatita’, me acordé de ella y me decía ‘ñatita’.

—Tu igual fuiste bien valiente en relación a romper paradigmas. Por ejemplo, el mundo castiga envejecer y tú apareciste con pelo blanco ¿Cómo se rompen esos esquemas?

—Eso es tuyo, propio. Cuando decides no pelear. ¿Por qué voy a pelear con mi edad? ¿Por qué voy a pelear conmigo? Esta soy yo y yo adelanté, en realidad, mi envejecimiento y no por nada. Porque dije ‘no tengo ganas de seguir tiñéndome el pelo’. No quiero que crean que quiero parecer más joven, no quiero parecer más joven. No tengo ningún interés. Creo que cada edad tiene valor y belleza y si no sirvo para la tele no sirvo y qué tanto, no haré más tele. Eso fue lo que pensé.

No voy a estar compitiendo con gente que realmente tiene 40 si yo tengo 50 porque se nota. Se ve y no me gusta esa pelea. Fue una decisión personal después de un golpe fuerte en la familia y dije ‘ya, lo dejo’. Llegó este personaje, llegó esta teleserie.

A mí me ha tocado ser mamá de (Álvaro) Rudolphy ya tres veces y no tengo la edad para ser la mamá de Rudolphy, pero las mujeres pasado los 30 poco menos, que ya empiezan a ser madres y abuelas.

—¿Crees que ahora se rompen ciertas barreras al ahora tener un papel protagónico?

—Creo que sí. No me acuerdo de otra teleserie en que haya sido una mujer mayor la protagonista. Sí en cine, en Europa. Pero también cuesta porque esto es un prejuicio que ya está quedando atrás, porque las mujeres hemos demostrado que estamos activas y vigentes y que ya se nos escriben buenos papeles. Es una cosa que se decidan a escribirlos.

Además, las mujeres somos las más grandes consumidoras de literatura y cine, entonces, se ha visto que es un público muy importante que no acepta que se las deje de lado y se les diga ‘no, tu estás muy vieja’. Tiene que ver con el poder económico. La mujer al ser económicamente independiente puede tener el amante joven, puede tomar sus decisiones, tiene poder de compra y tiene poder de decisión.

(Francisco Paredes / THE CLINIC)

—A la Baronesa la describen como una ludópata ¿eres de las personas que son fanáticas de este tipo de juegos?

—Me cargan los juegos de azar, no me han gustado nunca. Ya jugar al Ludo era una cosa que me ponía bastante nerviosa. Mi papá y mi mamá los detestaban, eran como el demonio, era pecado. Los juegos me ponen nerviosa. Lo único que he jugado, donde no se apostaba plata, era el poto sucio o la canasta.

Hace unos cinco años atrás jugué poker y simplemente lo odié con mi vida y eso que jugué con porotos. Esta cosa que uno pierde no más, no sé. A mi marido le gusta ir al casino y me pregunto por qué, si sabes que vas a perder, de eso se trata el casino. Ir a regalar plata, donde en 10 minutos lo perdiste todo. Lo detesto. 

Conozco mucha gente que ama el juego, que le gusta, que se apasionan y que siempre mienten. Porque el mentiroso, que siempre pierde, dice ‘gané un millón de pesos’ pero no cuentan que después perdieron un millón 500 o dos millones. Ellos sienten que es algo para esconder, no les gusta reconocerlo. 

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