Política
30 de Julio de 2026De interlocutor a socio incómodo: el rol del embajador de EE.UU. Brandon Judd en la crisis arancelaria y el desorden del gabinete de Kast
Las declaraciones de los ministros Jaime Campos y Fernando Barros contra el alza de aranceles de Estados Unidos terminaron tensionando la estrategia que lidera Cancillería para negociar con Washington. El embajador Judd cuestionó públicamente a ambos secretarios de Estado, Pérez Mackenna reafirmó que las conversaciones las conduce Relaciones Exteriores y desde el oficialismo y la oposición surgieron críticas por la intervención del diplomático estadounidense. En La Moneda evitan referirse a si evalúan una nota de protesta.
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El aumento arancelario de 12,5% que Estados Unidos aplicó a una serie de productos chilenos no solo remeció a los mercados y encendió las alertas del Gobierno. También dejó en evidencia una falta de coordinación al interior de La Moneda que, lejos de contribuir a destrabar las conversaciones con la Casa Blanca, terminó tensionando aún más la relación bilateral.
La decisión golpeó particularmente al canciller Francisco Pérez Mackenna. Semanas antes, el ministro se había reunido con el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, y tras ese encuentro aseguró estar “muy contento de esta reunión y de cómo está caminando la relación con Estados Unidos”. Luego de conocerse la nueva tarifa, sin embargo, el jefe de la diplomacia chilena intentó bajar el tono y aseguró que las negociaciones con Washington seguían en curso.
Pero el diseño que había definido La Moneda, que fuera Cancillería la encargada de conducir las conversaciones internacionales, como suele ocurrir en este tipo de procesos, comenzó a desordenarse luego de que ministros de otras carteras cuestionaran públicamente la decisión de Estados Unidos.
“La chiva que inventaron para imponernos esta medida casi parece un chiste”, dijo el ministro de Agricultura, Jaime Campos. Por su parte, el ministro de Defensa, Fernando Barros, calificó la medida de “injusta” y sostuvo que esta “genera dudas sobre la cercanía y confiabilidad de la relación” entre Chile y Estados Unidos.
Declaraciónes que no cayeron bien en la embajada de Estados Unidos que hasta ahora había mostrado una buena relación con el Presidente José Antonio Kast. De hecho, antes de asumir el poder, fue el entonces presidente electo quien se alineó con la Casa Blanca ante el polémico cable chino que complicó la relación de Chile con el país norteamericano y empañó los últimos días del Gobierno de Boric.
Judd: de interlocutor a socio incómodo
A diferencia de sus compañeros de gabinete, Pérez Mackenna ha intentado mantener un tono más diplomático. “Más que enojándonos, estamos ocupándonos de resolver este problema”, ha repetido durante los últimos días. Sin embargo, esa estrategia recibió un inesperado revés desde la propia representación estadounidense en Chile.
El embajador de Estados Unidos, Brandon Judd, dijo a Radio Biobío que “si dos ministros que no son parte de la negociación quieren hacer comentarios provocativos que socaven la habilidad de sus colegas de negociar, es tema de ellos”. Agregó que “una retórica como esta no ayuda a Chile a lograr sus objetivos ni en estas negociaciones ni en ningún otro ámbito”.
La advertencia fue recibida en La Moneda. Consultado por la prensa, Pérez Mackenna evitó responder si existió un llamado de atención a Campos y Barros e insistió en que es Cancillería la que conduce las conversaciones con Washington.
“Lo importante es entender que la Cancillería es la que negocia esto, que estamos todos detrás del mismo objetivo, que es el mejor interés de los chilenos y, particularmente, las mejores condiciones para nuestras exportaciones. Estamos trabajando con la cabeza fría, sentados a la mesa y con datos para negociar”, sostuvo.
El ministro Barros, en tanto, fue consultado respecto de un eventual llamado al orden para no volver a referirse al tema arancelario.
“No, de dónde”, respondió. Luego agregó que “hoy el tema es el presidente de Corea y ese es el único motivo que nos convoca”, mientras los periodistas insistían con preguntas sobre las declaraciones del embajador estadounidense.

Judd no solo entregó declaraciones a la radio citada. Durante una actividad realizada este jueves profundizó sus críticas. Por una parte, destacó el trabajo de la subsecretaria de Relaciones Económicas Internacionales, Paula Estévez. “Ella sabe lo que está haciendo y hay mucha confianza en ella”, afirmó.
Pero luego endureció el tono respecto de los ministros. “Es muy decepcionante que, mientras hay negociaciones en curso, ministros que no tienen nada que ver con estas negociaciones estén haciendo comentarios, especialmente cuando usan palabras como ‘farsa'”, dijo.
A juicio del embajador, ese tipo de declaraciones dificulta el proceso de negociación. Además, frente a las críticas de autoridades chilenas respecto de un eventual incumplimiento del Tratado de Libre Comercio, arremetió: “No creo que esos ministros hayan leído realmente el tratado. Siempre es bueno que se informen sobre lo que el acuerdo realmente dice”.
Frente a esa ofensiva, La Moneda optó por bajar el nivel de confrontación y reafirmar que las negociaciones seguirán siendo conducidas por Cancillería. Sin embargo, las declaraciones del embajador también provocaron reacciones en el Congreso.
Iván Moreira y el FA en defensa del gabinete de Kast
El senador UDI Iván Moreira respaldó que Pérez Mackenna sea el principal interlocutor con Estados Unidos, pero cuestionó el tono utilizado por Judd. “Una cosa distinta son los emplazamientos directos que nos hace el embajador de Estados Unidos. Eso es injerencia e intromisión en los asuntos políticos internos y no corresponde de parte de un representante diplomático”, sostuvo.
Desde la oposición también surgieron críticas al embajador. El senador del Frente Amplio Diego Ibáñez señaló que “le pedimos al embajador de Estados Unidos que actúe como diplomático y se remita a tratar con respeto a las autoridades nacionales, sobre todo cuando transmiten las preocupaciones del país frente a políticas arancelarias que nos perjudican”.
El diputado Gonzalo Winter, por su parte, afirmó que “los ministros de Chile hablan en representación de un gobierno que fue elegido por los chilenos. No es el embajador de otro país quien define qué pueden o no pueden decir”. Agregó que “tenemos un Tratado de Libre Comercio y, sin embargo, su gobierno decidió imponer un arancel de 12,5% a Chile. Si el TLC se va a volver a discutir porque Estados Unidos así lo decidió, es perfectamente legítimo que Chile también plantee sus intereses”.
En la misma línea, la diputada del Frente Amplio Constanza Schönhaut emplazó al Presidente José Antonio Kast a responder a las declaraciones del diplomático estadounidense: “Le corresponde exigir al embajador Judd que en territorio nacional tenga la decencia de referirse con respeto a nuestras autoridades, sean del gobierno que sean. La soberanía se cuida en la forma y en el fondo, aunque a Estados Unidos no le gusten el diálogo, el derecho internacional y la no injerencia”.
El canciller evitó a responder esta mañana si evaluaba una nota diplomática o de protesta. Cancillería, al ser consultada por The Clinic, tampoco se refirió al respecto. La Moneda, de todas formas, ha buscado potenciar los lazos con Estados Unidos y en el oficialismo reconocían que era poco probable que el mismo Ejecutivo tensionara el diálogo.



