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Fernando Barros
El ministro de Defensa, Fernando Barros. Foto: Presidencia

Política

24 de Agosto de 2026

Fernando Barros, el nuevo ministro rebelde que tensiona a La Moneda con una “agenda propia” y sus críticas a EE.UU.

El titular de Defensa suma detractores dentro del oficialismo luego de las diferencias públicas que ha manifestado con Estados Unidos y sus recientes declaraciones en las que planteó que Chile debería salir del Convenio 169 de la OIT, que obligó al Presidente Kast a dar su opinión esta mañana. Para algunos el abogado ha terminado llevando una "agenda paralela" a La Moneda y ha terminado por desorden al gabinete. En el sector consideran que lo más grave ha sido tomar distancia de Washington.

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“No está dentro de nuestra agenda hacer un cuestionamiento al Convenio 169”, dijo el Presidente José Antonio Kast durante una nueva entrevista radial concedida durante esta mañana en la que, una vez más, debió responder sobre asuntos que no forman parte de las materias prioritarias para su Gobierno y que provienen de declaraciones de su propio sector.

Esta vez, la discusión la abrió ayer el ministro de Defensa, Fernando Barros, quien en una conversación con DF MAS sostuvo que Chile debería salir del convenio con la OIT y manifestó que la Ley Lafkenche es un riesgo para el país.

Si bien el mandatario compartió la inquietud de su ministro durante su entrevista concedida esta mañana a Radio Infinita, ya que sostuvo que esto podía responder a un análisis de Barros desde el punto de vista de cómo la ley podría impactar en Defensa, Kast se alineó con lo sostenido ayer por el biministro Claudio Alvarado quien descartó innovar al respecto.

“Lo que dice Alvarado es lo que digo yo también. No está dentro de nuestra agenda hacer un cuestionamiento”, insistió Kast, quien esta mañana se encontró con Barros durante una actividad de la Organización Internacional de Escuelas Militares de Montaña. Ambos estrecharon sus manos sonrientes.

El Presidente Kast y el ministro Barros, esta mañana de lunes, durante una actividad. Foto: Presidencia

Las declaraciones de Barros, de todos modos, terminaron por elevar la molestia que existe al interior del oficialismo -y dentro del propio Gobierno- por su actuar, al manifestar opiniones propias en asuntos que exceden a su ministerio o que van más allá de las directrices fijadas por La Moneda. Para varios el abogado ha terminado llevando una agenda paralela a la del Ejecutivo.

En el caso de sus críticas al Convenio 169 y la Ley Lafkenche, dentro del oficialismo manifiestan que con ello termina entrando en materias propias de otro ministerio y desordenando al gabinete, al punto de obligar al propio mandatario a responder por sus opiniones dadas en un medio de comunicación. “No es muy prudente que la opinión pública y nosotros los parlamentarios nos enteremos de algo así pr la prensa”, dijo ayer la vicepresidenta de la Cámara Ximena Ossandón (RN).

De todos modos, la incomodidad también se ha extendido en sectores de La Moneda donde afirman que las posiciones de Barros han terminado provocando conflictos dentro del gabinete.

Sus diferencias con Estados Unidos que lo han desalineado con la intención del Gobierno de estrechar vínculos con Washington

Pero al interior del Gobierno hay quienes consideran que sus mayores salidas de libreto se han dado en el marco de la relación que el país lleva adelante con Estados Unidos.

Lo anterior, dado que Barros ha sido uno de los más críticos de la decisión de Estados Unidos de elevar los aranceles a un 12,5%, haciendo público su malestar y marcando claras diferencias con la postura del canciller, Francisco Pérez Mackenna, quien ha optado por insistir en el diálogo.

El ministro de Defensa, a su vez, ha tomado distancia de Washington en torno a los compromisos que tendría el haber firmado un documento conjunto de cooperación policial y militar con esa nación, lo que se ejecutó el 12 de marzo. Lo anterior, dado que Estados Unidos ha solicitado a los países parte de la alianza que eleven su presupuesto en Defensa y que participen en operaciones militares conjuntas.

“Nosotros no somos el patio trasero de ningún país, somos un país orgulloso de nuestra realidad”, dijo Barros hace unos días en TVN.

El viernes, en tanto, el embajador de Estados Unidos en Chile, Brandon Judd, publicó en sus redes sociales el documento con fecha 12 de marzo que contiene la declaración conjunta en materia de seguridad firmada por Barrios. No hay miradas distintas en torno a que esto se trató de una respuesta de Washington a la molestia por la distancia tomada por Barros y a una presión por considerar más que una simple declaración de intenciones lo pactado en esa fecha.

Todo esto ha terminado por impactar al interior del Gobierno, dado que la intención de Kast ha sido la de estrechar vínculos con Washington luego de los sucesivos conflictos que mantuvo la administración anterior de Gabriel Boric.

En esa línea, algunos consultados consideran que Barros ha generado un daño a este objetivo y ha puesto en riesgo los objetivos del país en este ámbitos con sus declaraciones en las que, consideran, ha “toreado” a Estados Unidos. Por lo demás, los más críticos dentro del oficialismo consideran que Barros no se ha preocupado de sacar adelante una política de Defensa ni ha entregado orientaciones para su cartera en el marco de la próxima discusión de la ley de Presupuesto 2027. “Tiene opinión para todo, menos para lo que debería tener opinión”, dicen en el sector.

Barros, un abogado de larga carrera empresarial, mantiene de todos modos importantes redes dentro de la derecha. Fue asesor jurídico del expresidente Sebastián Piñera y previamente colaboró con la defensa de Augusto Pinochet cuando fue detenido en Londres, en 1998. Pero su nombre, a casi seis meses de asumir la administración de José Antonio Kast, ha comenzado a incomodar en las filas de gobierno.

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